miércoles, 23 de septiembre de 2015

CITAS CON NUESTRA PATRONA

Con motivo de la próxima festividad de la Virgen de la Merced, Celestial Patrona de Jerez, nuestra Hermandad se hizo presente ayer en la solemne novena que estos días se viene celebrando en su honor.

Fueron las Hermandades del Viernes Santo las que tuvieron a su cargo el rezo del Rosario, Novena y lecturas de la Eucaristía. Así mismo mañana jueves, fiesta de la Virgen, nuestra Hermandad asistirá corporativamente, como es tradicional y marcan nuestras Reglas, a la solemne procesión de cada 24 de septiembre, teniendo que estar los hermanos antes de las seis y media de la tarde en la Basílica mercedaria para formar parte del cortejo representativo de la Hermandad.

Desde la Junta de Gobierno se invita a todos los hermanos a participar en la procesión, como prueba de nuestro amor filial por la Madre de Dios en su secular advocación de Santa María de la Merced, Patrona de todos los jerezanos.

¡Hermano, si quieres venir con tu Cofradía en la procesión, nada más tienes que buscar nuestro Estandarte en la Basílica mercedaria antes de la "salida" y unirte a tus hermanos Lauretanos, o bien sumarte una vez se encuentre la procesión en la calle, dando muestra de nuestra Fe y amor por Ella a todas las personas que lo presenciaran desde las aceras!.

 .

viernes, 18 de septiembre de 2015

NUESTRA MADRE ATAVIADA PARA LA FESTIVIDAD DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

Os mostramos hoy algunas fotos del último cambio de vestimenta de nuestra Madre con motivo de la inminente festividad de la exaltación de la Santa Cruz, tomadas el pasado viernes tras los cultos semanales.

Para dicha ocasión la Señora luce un rosario en color lila, regalo de una familia lauretana y traído expresamente para Ella desde la Ciudad del Vaticano.








.

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 25º DEL TIEMPO ORDINARIO (20-9-2015)

El texto evangélico es de Mc 9, 30-37 y dice lo siguiente:


“En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: -El Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de hombres que le darán muerte; después de morir, al cabo de tres días, resucitará. Ellos, aunque no entendían el asunto, no se atrevían a preguntarle. Llegaron a Cafarnaún y, ya en casa, les preguntó: -¿De qué hablabais por el camino? Se quedaron callados, pues por el camino iban discutiendo quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce, y les dijo: -El que quiera ser el primero, que se haga el último de todos y el servidor de todos. Después llamó a un niño, lo colocó en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: -Quien acoja a uno de estos niños en mi nombre, a mí me acoge. Quien me acoge a mí, no es a mí a quién acoge, sino al que me ha enviado”.


* Hoy Jesús anuncia, por segunda vez, que “el Hijo del Hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán”. La semana pasada veíamos como Pedro no era capaz de entender ese anuncio. La insistencia de Jesús, al hacerlo de nuevo, nos indica la dificultad que tenemos para asumir el misterio de la cruz; nos cuesta dejar que la cruz esté presente en nuestra vida, nos da miedo las renuncias que pueda suponer esta realidad, nos duele el esfuerzo de seguir a Jesús.


* Por otra parte, vemos cómo los discípulos no sólo desatienden el anuncio de la pasión de Jesús, sino que se ponen a pensar en un sentido totalmente contrario, discutiendo sobre quién era el más importante. Este es un peligro de todos los cristianos: llevar una conversación paralela a la que mantenemos con Jesús.

Los discípulos de Jesús son como nosotros: ignorantes, cobardes, llenos de miedo, obstinados, que tardan mucho en captar las enseñanzas del evangelio...Por una parte generosos, por la otra esconden sus intereses. Por un lado idealistas, por el otro materialistas. Con los labios dicen a Jesús que sólo Él llena sus idas, pero en realidad van buscando el poder.

El evangelio desenmascara a los discípulos y a nosotros. Jesús habla con claridad: el que quiera ser el primero, que sea el servidor de todos. Jesús proclama la renuncia al fasto, a la fama, al poder..., y el servicio a los últimos. La primacía no está en la comparación con los demás, por los cargos, sino en la cercanía a Jesús, que se manifiesta en el servicio. Eso es entender la vida desde Dios, eso es seguir a Jesús, eso es aceptar y cargar con la cruz.

A veces sentimos miedo de las ofertas de Dios y nos aferramos con fuerza a las ofertas de los hombres. Pensamos más en la escala de los honores y de las importancias humanas, que en nuestra generosa entrega a la voluntad de Dios.


* También Jesús exhorta en este texto a acoger a los niños. En el mundo antiguo eran considerados insignificantes. Al invitarnos a poner la atención en lo pequeño, a abrazarlo, como hace Jesús, se nos indica que allí está el querer de Dios. El que es pequeño vale porque Jesús ha dado su vida por él y es su defensor. Acoger al indefenso, al que vale poco a los ojos del mundo, nos da la oportunidad de descubrir la misericordia de Dios, que nos ama en nuestra inconsistencia. Es su amor el que nos da firmeza. Es también en el servicio a los demás donde nuestra mirada se va clarificando para comprender mejor cómo nos ha amado Jesús.


* Señor, qué incomprensible la actitud de tus discípulos, discutiendo quien era el más importante, mientras tú les hablabas de que ibas camino del calvario. Qué incomprensible mi actitud similar a veces.

Yo quiero ser tu discípulo, el último de todos, sin grandes ambiciones, como uno de los niños a quienes acoges y abrazas.


* María, Madre de Jesús y Madre mía, llévame de tu mano como a un niño pequeño y condúceme hacia la senda del servicio a los demás, a seguir las huellas de tu Hijo Jesús.



Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

.

CELEBRACIÓN DE LA FESTIVIDAD DE LA SANTA CRUZ

El pasado lunes día 14 de septiembre, con motivo de la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, celebramos una serie de actos con los que dimos comienzo a un nuevo curso cofrade en la Hermandad.

Estos comenzarán en nuestra sede de la parroquia de San Pedro, con la Santa Misa de las 19:00 horas; donde se había exornado para la ocasión la capilla de la Santa Cruz, primer titular de nuestra Hermandad y expuesta en el altar mayor la reliquia de la Cruz en el Santo ‘Lignum Crucis’ que fue dada a besar al finalizar la celebración Eucarística. Antes de finalizar la ceremonia se hizo entrega de la distinción de ‘Familia Lauretana 2014’ a la familia Lozano Sampalo, familia de nuestro hermano mayor.

Posteriormente, y ya en el salón de cabildos, se proyectó un audiovisual recopilatorio de los actos llevados a cabo el pasado año con motivo de la reposición al culto de la Virgen de Loreto, después de haber estado un tiempo ausente con motivo de su leve restauración. Una vez finalizada la proyección, sobre la puerta de la sala parroquial Obispo Rafael Bellido Caro, fue descubierto un azulejo de la Santísima Virgen, junto a otro recordando que en dicho salón se realizaron los trabajos de esta restauración.

Finalizando la jornada con una grata convivencia de hermanos en el salón bar de la parroquia.



Al final de la Eucaristía,como es costumbre, se dio a besar la reliquia del Santo "Lignum Crucis"


Entrega de la distinción de ‘Familia Lauretana 2014’ a la familia Lozano Sampalo, familia de nuestro hermano mayor.



Descubrimiento del azulejo que recordará que en dicho salón se realizaron los trabajos de restauración de nuestra Madre.

.

jueves, 17 de septiembre de 2015

MAÑANA VIERNES,RETOMAMOS NUESTROS CULTOS SEMANALES

Este viernes 18 de septiembre, la Herman­dad retoma sus cultos semanales a nuestr­os titulares en el formato habitual, a p­artir de las 20:00 horas.

Después del período estival y, una vez i­nciado el curso cofrade con la Solemne F­unción a la Santa Cruz que la Hermandad ­celebró el pasado lunes, este viernes to­dos los hermanos tenemos una cita ante n­uestro sagrados titulares.

La Hermandad retoma los cultos con su fo­rmato habitual, en el que se hace oració­n con el ejercicio de vísperas correspon­dientes a la Liturgia de ese día delante­ del Señor verdaderamente presente en el­ Sagrario, se venera a la nuestra titula­r, la Santa Cruz, y se dirigen las inten­ciones particulares y colectivas de todo­s los hermanos a Ntra. Sra. de Loreto, p­ara que interceda ante el Padre por noso­tros.

El único cambio que se ha introducido en­ estos cultos semanales para todo el cur­so cofrade, que ya fue aprobado en Cabil­do de Oficiales, es que darán comienzo a las 20:00 horas­ (en lugar de las 21:00 que era la hora ­de inicio habitual).

Con este cambio, la Junta de Gobierno de­sea seguir trabajando para adaptar los c­ultos y actividades de esta corporación ­a las características y necesidades de t­odos los hermanos, al objeto de que se c­onsiga incrementar la participación y la­ implicación en los mismos de todos los­ que formamos esta gran Hermandad.

Después de los cultos, todos los viernes­, se ofrecerán consumiciones y tapas a p­recios populares en el bar de la Hermand­ad, de cara a conseguir fondos extraordi­narios con los que poder sufragar el       pro­yecto de las nuevas andas procesionales ­para Nuestra Señora.

Animamos a todos los hermanos que, con l­a misma ilusión y fervor con que se prep­aran y celebran estos cultos semanales, ­acudan en presencia de nuestros titulare­s a participar en ellos, y a compartir ­con todos los hermanos los momentos de co­nvivencia que se generan en torno a los ­mismos.





.

sábado, 12 de septiembre de 2015

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 24º DEL TIEMPO ORDINARIO (13-9-2015)

El texto evangélico es de Mc8, 27-35 y dice lo siguiente:


“En aquel tiempo, Jesús emprendió el viaje con sus discípulos hacia las aldeas de Cesarea de Felipe. Por el camino preguntó a los discípulos: -¿Quién dice la gente que soy yo? Le respondieron:--Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que uno de los profetas. Él les preguntó: -Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondió Pedro: -Tú eres el Mesías. Entonces les ordenó que a nadie hablaran de esto. Y empezó a explicarles que el Hijo del Hombre tenía que padecer mucho, ser condenado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser ejecutado y después de tres días resucitar. Se lo explicaba con toda claridad. Pero Pedro se lo llevó aparte y se puso a reprenderlo. Mas él se volvió y, viendo a los discípulos, reprendió a Pedro: -¡Aléjate de mi vista, Satanás! Tus pensamientos son los de los hombres, no los de Dios. Y llamando a la gente con los discípulos, les dijo:--Quien quiera seguirme, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Quien se empeñe en salvar su vida, la perderá; quien la pierda por mí y por el Evangelio, la salvará”.


* Hoy de nuevo, Jesús se acerca a cada uno de nosotros para preguntarnos: “Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?”. ¿Cómo me veis? ¿Qué pensáis de mí? ¿Me conocéis lo suficiente para seguir mis pasos, para entregar vuestras vidas?

Por tanto: ¿Quién es Jesús para mí? Quienquiera que lea el evangelio de hoy no puede dejar de formularse esta pregunta. Pedro la respondió acertadamente. Nuestra respuesta no debe ser sólo creer que Jesús es el Mesías (como recitamos en el Credo) sino seguirle. Porque confesar que Jesús es el Mesías supone una adhesión a su persona, es reconocer que nuestra salvación depende totalmente de Él; por eso, creer en Él es querer estar en todo momento a su lado, es querer ser discípulo suyo, es querer seguir sus pasos sin escoger otro camino.


* El verdadero discípulo es el que va detrás del maestro, el que sigue sus huellas. Si Jesús anuncia la cruz, el discípulo ya sabe cuál es el camino. Jesús no engaña.

Y yo, ¿detrás de quien voy?, ¿del que me halaga el oído?, ¿del que me da siempre la razón?, ¿del que me anuncia una religión sin riesgos ni renuncias?, ¿del que me anuncia a un dios de juguete que puedo esconder o sacar, provocar o calmar?.

No, Señor Jesús, tú me llamas a que sea tu discípulo. Pero no me engañas. Me lo dices muy claro: ”el que quiera seguirme que cargue con su cruz”; luego me dices: “ponte detrás de mí; sígueme”.


* Estos últimos meses hemos contemplado la retahíla constante de cristianos que en Nigeria, Irak o Egipto han respondido a la pregunta de Jesús ante quienes los amenazaban con el maltrato, la tortura e incluso la muerte. Su testimonio no nos deja indiferentes y nos llama no sólo a rezar por ellos y por quienes los persiguen, sino a pedir a Jesús, con humildad y constancia, ese don de la fe que se manifieste en obras, como expresión del amor que nos tiene y de nuestro amor a él.


* Señor, ¿me preguntas quien eres tú para mí? Tú lo sabes todo, tú sabes que te quiero: eres mi Señor y mi Dios, mi Maestro y mi único Amigo de verdad, en quien puedo descansar sin ningún temor. Quiero seguirte a donde quiera que vayas, negándome a mí mismo, cargando con mi cruz a tu lado: así, hasta que te dé el abrazo definitivo al otro lado de esta vida.


* María, dame fuerzas para testimoniar con mi vida, con mis obras que tu Hijo es el Mesías y yo un discípulo suyo; para ser coherente con las exigencias de mi vida cristiana.



Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

.

domingo, 6 de septiembre de 2015

ACTOS CON MOTIVO DE LA FESTIVIDAD DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ

A continuación os informamos de los actos a celebrar el próximo día 14, con motivo del día de la festividad de la exaltación de la Santa Cruz :

Los actos comenzaran en nuestra parroquia de san Pedro con Santa Misa a las 19:00 horas; en el altar mayor estará expuesta la reliquia de la Cruz en el Santo Lignun Crucis, dándose a besar al finalizar la Misa.

Posteriormente y ya en el salón de actos, se proyectara un audio visual donde esta recogido los actos llevados a cabo el pasado año con motivo de la reposición al culto de nuestra Madre, después de haber estado un tiempo ausente con motivo de su leve restauración.

Una vez finalizada la proyección, en la parte izquierda de la puerta del salón parroquial Obispo Rafael Bellido, se inaugurará un azulejo de la Santísima Virgen de Loreto junto a otro recordando que en dicho salón se realizaron los trabajos de restauración de su bendita imagen.

Seguidamente se le hará entrega de la distinción de Familia Lauretana 2.014 a la familia Lozano Sampalo,la familia de Vicente, de nuestro nuevo Hermano Mayor, por eso desde la Junta de Gobierno hacemos un llamamiento para que nadie falte a esta cita, para que con nuestra presencia le arropemos a él y a toda su familia, hijos y nietos, en la entrega de esta distinción que, nos consta, tanto significa para todos ellos, más aún cuando el apoyo familiar es tan sumamente necesario para el desempeño de tareas importantes.

Finalizados estos actos, tendremos convivencia en nuestro salón bar.



25 AÑOS DE MEDITACIONES ANTE LA CRUZ

Cercana ya la festividad de la Santa Cruz, primer titular de nuestra Hermandad, recordamos que se cumplen en el presente año el 25 aniversario de un acto que se venía celebrando tras la Función Solemne en honor de la Santa Cruz y posterior veneración del Santo Lignum Crucis, cada 14 de septiembre. Eran las llamadas "Meditaciones ante la Cruz", un acto de carácter reflexivo que nos hacía profundizar en el verdadero sentido que la cruz tiene para el cristiano.

La primera de estas meditaciones, en el año 1990, estuvo a cargo de nuestro hermano Francisco Antonio García Romero y llevó por título "La cruz, del símbolo pagano a la Exaltación con Cristo". Al año siguiente fue el cofrade de la Vera-Cruz, Joaquín Peña Cala, el encargado de pronunciarla, dejándose de celebrarse hasta el año 2004 que con motivo de las Bodas de oro fundacionales de la Hermandad se retomaron, siendo el dominico Fray Martín Alexis González Gaspar el que las tuviera a su cargo con el título "La Santa Cruz, instrumento de Redención y guía para el cofrade". En el año 2005 sería el recordado sacerdote mercedario Fray Jesús de la Puebla Viso el que pronunciara estas meditaciones, siendo nuestro hermano el diácono D. Enrique Rodríguez Sales el que la tuviese a su cargo en el año 2006. Otro diácono el Rvdo. D. Alfonso Romero de los Santos sería el designado para estas meditaciones del año 2007. La última de ellas las pronunció el sacerdote D. Juan Carlos Durán Holguera dentro de la visita que llevamos a cabo en el año 2010 al Hogar San Juan.

Y hasta aquí la historia de este acto, que, si bien, se ha celebrado de forma intermitente, es deseo de la Junta de Gobierno volver a retomar y darle continuidad por cuanto supone de profundización en el conocimiento y la meditación sobre el instrumento que utilizó Cristo para la salvación del mundo.

En la fotografía la primera "Meditación ante la Cruz" pronunciada por nuestro hermano Francisco Antonio García Romero. En presidencia del acto los miembros de la Junta de Gobierno, de izquierda a derecha, el secretario Francisco Larraondo Hernández, el hermano mayor Miguel Puyol Vargas, el consiliario y presentador del acto Eduardo Velo García y el disertador.



.

viernes, 4 de septiembre de 2015

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 23º DEL TIEMPO ORDINARIO (6-9-2015)

El texto evangélico es de Mc 7, 31-37 y dice lo siguiente:



“En aquel tiempo, dejo Jesús el territorio de Tiro, pasó de nuevo por Sidón y se dirigió al lago de Galilea atravesando la región de la Decápolis. Le llevaron un hombre sordo que, además, apenas podía hablar; y le suplicaban que impusiera las manos sobre él. Lo tomó, lo apartó de la gente y, a solas, le metió los dedos en los oídos; después le tocó la lengua con saliva; levantó la vista al cielo, suspiró y le dijo: -Effetá, que significa ábrete. Al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba normalmente. Les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más insistía, más lo pregonaban ellos. Llenos de asombro comentaban: -Todo lo ha hecho bien, hace oír a los sordos y hablar a los mudos”.


* Jesús nos enseña a oír y a hablar. Nos instruye con su palabra y, moviendo nuestro corazón, nos enseña un lenguaje nuevo con el que podemos alabar a Dios por sus dones y hablar de manera adecuada a los que nos rodean.

La voz de Jesús es poderosa. Jesús habla y su palabra se cumple. Jesús es el Hijo, y la palabra que pronuncia revela la voluntad de Dios para la humanidad. Por eso la palabra de Jesús se identifica con la vida, con el perdón, con la salud.

Hoy tenemos a Jesús ante un sordomudo, una persona necesitada porque le falta la palabra. Jesús le da la plenitud que viene de Dios: puede “escuchar” y puede “alabar”.


* No pocas veces sucede que nosotros nos volvemos sordos a las palabras de Jesús y, como consecuencia, nos vemos impedidos para cantar sus alabanzas. Hay estados anímicos que bloquean nuestra capacidad de comunicación, cerrándonos a la relación con Dios y con los demás. Ante estas situaciones, qué hermoso es el detalle de aquellos hombres que supieron conducir a su amigo sordomudo ante Jesús. Muchas veces tendremos que apoyarnos en la compañía de personas como aquéllas; otras veces, tendremos que acercar a Jesús a personas que se encuentran bloqueadas. En ambos casos, la confianza siempre la pondremos en Jesús, el único con poder para liberarnos del mal.


* También el sordomudo de este pasaje evangélico puede ser la metáfora de la incomunicación humana. No nos escuchamos, no nos entendemos, no nos aceptamos, no nos comprendemos. A pesar de tantas noticias como nos desbordan, de tantos soportes técnicos que cada día parecen superarse, el problema de la incomunicación sigue angustiándonos. Jesús viene a solucionarlo. Jesús quiere que nuestros oídos estén atentos a todas las antenas de la tierra. Quiere que sepamos escuchar y saborear las noticias más hermosas, las palabras más bellas…, y también el clamor de todos los que sufren, de todos los necesitados, para que esa voz del prójimo sea un estímulo para seguir caminando en la construcción de un mundo mejor; para que esa voz no sea una cantinela o rutina que nos acostumbramos a escuchar con total indiferencia. Jesús quiere que nos fijemos en él y obremos como él que “todo lo hizo bien”.


* Señor, gracias porque mis oídos pueden escuchar tu Palabra y mi lengua puede alabarte. Ayúdame a estar atento a esa Palabra. Quiero escucharte para conocerte y amarte. Quiero alabarte y cantar con toda la humanidad que tú eres grande, Señor.

También te doy gracias por mis padres, que me llevaron a tu Iglesia y en el Bautismo, se me abrió el oído para escuchar y la boca para proclamar tus maravillas.


*María, que yo nunca me aparte del camino de tu Hijo, que yo nunca me aparte de su amistad.



Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.


.

lunes, 31 de agosto de 2015

VÍDEO DE NUESTRA COFRADÍA POR CALLE ANTONA DE DIOS

Extracto del vídeo original  https://www.youtube.com/watch?v=lN4CkUILVEk  del Usuario Entre Cruces tomado de la plataforma You Tube y en el cual podemos ver el paso completo de nuestra hermandad por calle Antona de Dios este pasado 2015.

Como siempre os recordamos,deberéis de pausar el Repertorio Lauretano para una perfecta visión y audición del mismo.


VÍDEO DE NUESTRA COFRADÍA POR CALLE CARPINTERÍA

Extracto del vídeo original https://www.youtube.com/watch?v=2ues-5GEYYk del usuario JAHJ JAHJ tomado de la plataforma You Tube y en el cual podemos ver el paso completo de nuestra hermandad por calle Carpintería este pasado 2015.

Como siempre os recordamos,deberéis de pausar el Repertorio Lauretano para una perfecta visión y audición del mismo.

VÍDEO DE NUESTRA COFRADÍA POR CALLE CRUCES

Nuevo vídeo subido a la plataforma You Tube por el usuario Ondas de Pasión dedicado al paso de nuestra cofradía en este 2015,en este caso en nuestro recorrido por calle cruces y aledaños.

Como siempre os recordamos que para una correcta visualización deberemos de pausar el Repertorio Lauretano.




domingo, 30 de agosto de 2015

REMODELACIÓN DEL INTERIOR DE NUESTRO LIBRO DE REGLAS

Os mostramos hoy, con unas fotos, la remodelación acometida en el interior de nuestro actual Libro de Reglas; Dios Mediante se dio a conocer a los hermanos que asistimos a la celebración del pasado Cabildo de cierre de curso y cuentas en el mes de junio.

Ha sido realizado, en su parte artística, por nuestro hermano Enrique Fernández, conteniendo en su interior copia de las Reglas primitivas de nuestra institución.Como aporte artístico podemos comentaros que en las páginas centrales contiene sendas pinturas alegóricas de nuestros sagrados Titulares.

Recordemos que este Libro,en su parte visible, fue realizado en 1973 en el convento de Regina Coeli de Sanlucar de Barrameda,estando bordado en oro,sobre terciopelo de Lyón morado,el escudo de la corporación con el fin de enriquecer dicho enser.








.

viernes, 28 de agosto de 2015

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 22º DEL TIEMPO ORDINARIO (30-8-2015)

El texto evangélico es de Mc 7, 1-8. 14-15. 21-23 y dice lo siguiente:



“En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos restregándose bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas). Según eso, los fariseos y los escriban preguntaron a Jesús: ¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores? Él les contestó: Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres. Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: Escuchad y entended todos. Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro”.


* Este pasaje evangélico nos ofrece una “crítica” y una “queja”. La crítica de los fariseos a Jesús, porque sus discípulos no siguen la tradición de los mayores. Y la queja de Dios, manifestada en las palabras del profeta Isaías: “Este pueblo me honra con los labios pero su corazón está lejos de mí, está vacío”. ¿Cómo hemos de llenar nuestro corazón? Primero, con la palabra de Dios; segundo, con el amor a los hermanos, un amor de obras, eficaz; tercero, con nuestro testimonio.


* Este texto también nos pone de manifiesto que lo importante, lo primordial, es interiorizar el amor que se nos propone en los mandamientos de Dios y no exteriorizar una prácticas humanas. Es siempre actual esta llamada a la profundidad de la persona, a las actitudes que vienen del corazón, pues de ahí puede surgir lo impuro, lo malo, si no se vive en esa cercanía con el amor de Dios.

Cuando deseo hacer el daño a uno más débil, aunque no lo llegue a realizar, ¿es un deseo puro o impuro? Cuando humillo y me río de alguien que considero inferior, ¿es un deseo puro o impuro? Cuando deseo con codicia lo que no es mío, o deseo apropiarme de todo con avaricia, ¿es un deseo puro o impuro? Jesús nos lo dice claramente: no es puro lo que sale de dentro.


* No debemos por tanto confundir la santidad a la que Dios nos llama con la que nosotros imaginamos. Podemos inventar multitud de cosas que nos parecen buenas, y que incluso nos exigen esfuerzo, y descuidar lo esencial de nuestra relación con Dios; podemos, como dice Jesús, reducir las enseñanzas de Dios a prescripciones humanas e incluso creer que eso es lo mejor porque parece más exigente o completo.

La exigencia de la vida cristiana no es una carga impuesta desde fuera, sino es la consecuencia de una relación con Jesús. Y además Jesús no sólo nos enseña el camino, sino que nos da la fuerza para cumplirlo.

La santidad es pues un camino que no consiste sólo en evitar el mal, sino fundamentalmente en practicar el bien. El corazón que tiene más posibilidades de sortear el mal es aquel que late continuamente por la práctica del bien, es el corazón que se acerca a los necesitados y a los que sufren. Jesús nos invita a cuidar nuestro corazón guardando su palabra.


* Señor, hoy confieso con mis labios y creo firmemente en mi corazón que tú eres mi único Señor, Y quiero, contando con tu gracia, que mi vida responda a esa confesión de boca y a esa fe. ¡Ayúdame a que mi corazón, sea fuente pura de donde no pueda brotar nada impuro, nada sucio sino la bondad, que tiende a difundirse, para que los demás vean tu amor y tu misericordia!


* María, Madre de pureza sin igual, concédeme imitar esta gran virtud tuya, para que siguiendo tu ejemplo, puede hacerme merecedor de la gloria de tu Hijo Jesucristo.



Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

.

viernes, 21 de agosto de 2015

BENDICIÓN DE MARÍA SANTÍSIMA DE LA SALUD

Os invitamos a la bendición de esta bella dolorosa propiedad del vestidor de nuestra Madre,Jesús Tamayo,que tendrá lugar el próximo 15 de septiembre en nuestra sede parroquial de san Pedro y a las 20:30 horas.Posteriormente,María Santísima de la Salud, quedará expuesta en devoto besamanos a la veneración de los fieles.



.

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 21º DEL TIEMPO ORDINARIO (23-8-2015)

El texto evangélico es de Jn 6, 60-69 y dice lo siguiente:


“En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: -Este modo de hablar es duro: ¿quién puede hacerle caso? Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: -¿Esto os hace vacilar? ¿Y si vierais al Hijo del Hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida, la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen. Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: -Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede. Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús dijo a los Doce: -¿También vosotros queréis marcharos? Simón Pedro le contestó: -Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.”



* En este pasaje del final del capítulo sexto de san Juan, termina el “discurso del pan de vida”. Lo primero que nos sorprende es cómo después de que Jesús realizara un milagro tan grande como el de la multiplicación de los panes, y de que anunciara una enseñanza tan profunda, muchos le abandonaran. Es nuestra realidad ante el Señor, que siempre nos deja libertad. Él nos ha hablado de su donación ofreciéndose como alimento para estar íntimamente unido a cada uno de nosotros. Pero sus palabras pueden no ser comprendidas e incluso rechazadas.

Jesús dice que sus palabras son espíritu y vida. ¿Por qué produjeron una reacción tan contraria entre sus oyentes, que llegan a exclamar que su modo de hablar es inaceptable? Quizás porque no tenían buena disposición para acoger lo que Jesús estaba planteando. Cuando hacemos oración ante todo debemos pedir al Señor que abra nuestros oídos para comprender lo que él nos quiere decir. Corremos el peligro de acudir al Señor para escuchar sólo lo que nosotros queremos escuchar, de tener una perspectiva demasiado material, de acudir a Él sólo con el deseo de obtener algo a cambio.

De alguna manera, quienes oyeron a Jesús y se fueron intuyeron que se les pedía reorientar toda su vida, que ser alimentados por Jesús conllevaba un cambio en su existencia. La Eucaristía también nos abre a esa transformación interior. Tiene el poder, junto con su Palabra, de ir cambiando nuestra manera de pensar, de irnos enseñando a amar según su medida.


* Jesús en este texto nos plantea la alternativa de seguirle o no. Pedro tiene el empuje de responder positivamente. Los que deciden irse han sido tocados por la palabra sólo exteriormente y perseveraron mientras fueron alimentados corporalmente. Por el contrario, Pedro ha vivido interiormente los acontecimientos. Sin comprender todo lo que Jesús dice, ha entendido que era verdad y quiere permanecer al amparo de esa verdad que ilumina su vida. Las palabras de Jesús, que son espíritu y vida, han despertado en él, el apetito de saber más. Pedro acepta ese reto y quiere seguir junto al Señor.

En nosotros, cuando comulgamos, se acrecienta como en Pedro nuestra capacidad para responder a Dios. En cada comunión se nos llama a una intimidad mayor con Cristo, a vivir con mayor profundidad nuestra relación con Él. La Eucaristía nos introduce en el dinamismo de la vida de Cristo, tiene el poder de transformarnos y nos conduce a un crecimiento en la santidad.

La respuesta de Pedro nos muestra el camino “¿adónde vamos a ir, si sólo tú tienes palabras de vida eterna”? : esperarlo todo del Señor y empeñarnos en permanecer a su lado, a pesar de la incomprensión y del abandono de muchos. Es una de esas frases que debemos grabar en el alma y meditarla con frecuencia.


* Este evangelio duele porque parece que a Jesús, al final, todos le dejamos solo. Le dejamos solo porque nos interesa más ocupar una buena posición que quedarnos con los que no cuentan. Le dejamos solo porque decimos que es un soñador cuando el evangelio se pone exigente. Le dejamos solo porque no nos interesa que nos lleven de boca en boca por causa del evangelio. Le dejamos solo porque hoy no está bien visto identificarse como discípulo suyo. ¿Dirías tú, como Pedro, “adónde vamos a ir, si sólo tú tienes palabras de vida eterna”?

Sí, Señor, sólo tú. Ni los grandes banqueros, ni los grandes filósofos, ni los grandes artistas, ni los grandes políticos que nos piden que les sigamos con fe absoluta. Sólo tú, Señor, tienes la llave de la vida en plenitud.


* Señor, lo que paso entonces sigue ocurriendo hoy: muchos te dejan porque, engañados por el mundo y la carne, por lo material, creen que seguirte es de idiotas. Pues yo quiero ser ese idiota que desprecio lo que ofrece el mundo y sus engaños y me agarro fuertemente a tu mano. Con Pedro te pregunto: ¿A quién voy a ir lejos de ti? Y me respondo aclamándote: ¡Tú tienes palabras de vida eterna!


* María, que la reflexión de este evangelio me invite a reafirmar mi adhesión a tu Hijo Jesús, presente en la Eucaristía.




Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

.

martes, 18 de agosto de 2015

FALLECE NUESTRA HERMANA PAQUITA

Nos llega la triste noticia del fallecimiento de nuestra querida hermana Paquita, (Francisca González Salguero). Paquita, vecina de toda de la vida del barrio de San Pedro, ingresó en la Hermandad, hace más de viente años, por medio de la parroquia donde era activa colaborada. Durante muchos años fue la directora de Cáritas parroquial en la que desempeñó una importante tarea de ayuda a los más necesitados. En el año 2009, tras su retirada del cargo por motivos de la edad, recibió el homenaje tanto de la parroquia como de la Hermandad. Descanse en paz nuestra hermana Paquita que, de seguro, habrá recibido ya el premio celestial por su entrega desinteresada a los demás y su loable labor de amor al prójimo.

Mañana Miércoles a las 9:30 horas se celebrará Responso por el eterno descanso de su alma en la Capilla del Tanatorio.


sábado, 15 de agosto de 2015

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 20º DEL TIEMPO ORDINARIO (16-8-2015)

El texto evangélico es de Jn 6, 51-58 y dice lo siguiente:



“En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo. Los judíos se pusieron a discutir: -¿Cómo puede éste darnos de comer su carne? Les contestó Jesús: -Os aseguro que si no coméis la carne y bebéis la sangre del Hijo del Hombre, no tendréis vida en vosotros. Quien come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo lo resucitaré el último día. Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. Quien come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan bajado del cielo y no es como el que comieron vuestros padres, y murieron. Quien come este pan vivirá para siempre.”


*¡Qué gran noticia! Jesús, realmente presente en el sacramento de la Eucaristía. ¿Cuáles han de ser nuestras actitudes? Primera, una visita al Sagrario, si es posible, unos minutos cada día; segunda, orar, hacer oración ante el Santísimo; tercera, comulgar. Cuando comulgamos recibimos el cuerpo de Jesús, nos unimos a Jesús de forma que su vida es vida en nuestra vida y en nuestra forma de vivir. Cuando comulgamos implantamos en nosotros “la cultura de la Eucaristía”, de la que nos habló el santo papa Juan Pablo II, que es “una cultura de diálogo, de comunión y de solidaridad”. Una cultura que nos lleva a sentirnos hijos de Dios, hermanos de nuestro prójimo y solidarios con los más débiles y necesitados.


* En Jesús está la vida eterna porque es Dios, Pero también está la vida eterna para nosotros porque se ha ofrecido al Padre por nuestra salvación.

La carne de Jesús junto con su sangre, es decir, su Persona, es el lugar donde Dios se hace presente, es el don de su amor, es donde busca el encuentro con el hombre y su correspondencia.

El que come esa carne y bebe esa sangre tiene vida eterna. No queremos comer la carne ni beber la sangre de Jesús cuando somos rebeldes a Dios y le pedimos cuentas (¿por qué a mí?). No podemos comer la carne ni beber la sangre de Jesús cuando decimos que sí con los labios (te alabo, te bendigo, te doy gracias, te quiero...) pero nuestras manos están sucias de tantas cosas y oscuros intereses.

Debo descifrar bien este evangelio. Carne y sangre que se entregan: ¿quieres decir que yo también me debo entregar a los demás? Comida y bebida: ¿quieres decir que yo también soy alimento para los demás?


* Señor, tú eres mi vida. Lo eres, porque todo lo creaste, también mi alma. Y lo eres porque me alimentas con tu cuerpo entregado y con tu sangre derramada. ¿Cuándo valoraré debidamente la maravilla de la Eucaristía? Sagrado banquete, en el que se recibe al mismo Cristo, se renueva la memoria de su pasión, el alma se nos llena de gracia y se nos da una prenda de la gloria futura. Sí, comiendo de este Pan viviré eternamente.


* María, que yo me acerque asiduamente a la eucaristía, a ese encuentro con tu Hijo que tiene poder para transformar mi vida y darle plenitud y sentido; para que mi relación con él no sea de una manera superficial, sino dándome como tú del todo a él.




Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

.

jueves, 13 de agosto de 2015

SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA (15-8-2015)

El texto evangélico es de Lc 1, 39-56 y dice lo siguiente:


“En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judea. Entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel. Cuando Isabel oyó el saludo de María, la criatura dio un salto en su vientre; Isabel, llena de Espíritu Santo, exclamó con voz fuerte: -Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre. ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Mira, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura dio un salto de gozo en mi vientre. ¡Dichosa tú que creíste! Porque se cumplirá lo que el Señor te anunció. María dijo: Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios mi salvador, porque se ha fijado en la humildad de su esclava y en adelante me felicitarán todas las generaciones. Porque el Poderoso ha hecho proezas, su nombre es santo. Su misericordia con sus fieles continúa de generación en generación. Su poder se ejerce con su brazo, desbarata a los soberbios en sus planes, derriba del trono a los potentados y ensalza a los humildes, colma de bienes a los hambrientos y despide vacíos a los ricos. Socorre a Israel, su siervo, recordando la lealtad, prometida a nuestros antepasados, en favor de Abrahán y su linaje por siempre. María se quedó con ella tres meses y después se volvió a casa.”


* El cuerpo de la Madre de Dios no podía corromperse en la tumba, así que al final de su vida fue elevada en cuerpo y alma al cielo, participando en plenitud de la vida eterna. En 1950 el Papa Pío XII proclamó como dogma de fe la Asunción de la Virgen María.


* Toda solemnidad de María despierta en nosotros el sentido de la ternura y la veneración hacia alguien que ejemplifica todas las grandes virtudes humanas. Pero María es, esencialmente, un modelo de humildad. María es la mujer de fe, corazón de Cristo, punto de encuentro de la tierra con el cielo. María es la Madre de Dios, que nos dejó como Madre nuestra, para que intercediera por nosotros: como dice el Papa Francisco al final de la exhortación Evangelii Gaudium (la alegría del evangelio), es “el regalo de Jesús a su pueblo”.

María realizó su camino terrenal no exento de dificultades pero en el que se mantuvo siempre firme y confiando en Dios. Su misma fe, por la que estuvo tan unida a Jesús, es también la fuerza de su amor.

Hoy nos hace felices ver a la Madre junto al Hijo para siempre. Ella, que estuvo unida a su dolor, ahora participa de su gloria y lo hace en plenitud.

Al contemplarla asunta al cielo, llena de Dios para siempre, observamos que la vida eterna es un misterio de amor. Y en ese amor entramos ya ahora por la fe cuando, como María, queremos cumplir la voluntad de Dios. Y, si experimentamos la debilidad, también sabemos el poder de su intercesión para que un día podamos entrar en el lugar que Dios nos tiene reservado junto a su Hijo y ella.

En la asunción de María encontramos razones para la alegría y la esperanza. Ella en el cielo, al estar con Dios y en Dios, está muy cerca de cada uno de nosotros, precediéndonos y acompañándonos en el camino, señalándonos hacia dónde nos conduce el amor de Dios. Allí también tenemos una Madre.


* En el evangelio de hoy vemos cómo María caminó aprisa a la montaña para servir a su prima, y rebosante de alegría entona el canto del Magníficat: canto entusiasta de alabanza a Dios, y que nos quiere transmitir la atracción por el amor de Dios, identificándonos con los humildes y sencillos, y proclamando con gozo la grandeza y la misericordia de Dios.

María ahora, gozosa en el cielo, nos ayuda para que nosotros realicemos ese mismo camino de servicio con alegría, sin miedo y seguros del amor de Dios que nunca defrauda.


* María se fía totalmente de Dios y con estas palabras la bendice su prima Isabel: “¡Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá!”. Cuando hoy resuenan esas palabras en nosotros, comprendemos que también el designo de Dios sobre cada uno de nosotros se realizará si, como María, emprendemos el camino de la humildad y dejamos que Dios actúe en nosotros con un corazón plenamente dispuesto como el suyo.


* Esta fiesta de la Asunción es un gran misterio, pero es, sobre todo, un misterio de alegría y de esperanza para todos como bien proclamó Benedicto XVI: “En María, vemos la meta hacia la cual caminan todos los que saben unir su propia vida a la de Jesús, que lo saben seguir como hizo María. Esta fiesta, por consiguiente, habla de nuestro futuro, nos dice que también nosotros estaremos junto a Jesús en la alegría de Dios y nos invita a tener valentía, a creer que el poder de la resurrección de Cristo puede obrar también en nosotros y hacernos hombres y mujeres que cada día tratan de vivir como resucitados”.


* Señor, nos unimos a tu inmensa alegría al abrazar a María, cuando llegó al cielo en cuerpo y alma, a participar de tu eterna gloria.

Vivimos con la esperanza de estar contigo y con la Madre, después de nuestro paso por este mundo, siguiendo, con tu gracia, su ejemplo de fe, de humildad, de amor, de pureza.


* María, Madre de Dios y Madre nuestra, sé para nosotros guía y ayuda que en momentos de dudas nos permita mantenernos firmes en la fe que nos llevará un día, contigo, a la gloria del cielo.




Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación. 


.

viernes, 7 de agosto de 2015

EL EVANGELIO DEL DOMINGO : 19º DOMINGO TIEMPO ORDINARIO (9-8-2015)

El texto evangélico es de Jn 6, 41-51 y dice lo siguiente.


“En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho que era el pan bajado del cielo; y decían: -¿No es éste Jesús, el hijo de José? Nosotros conocemos a su padre y a su madre. ¿Cómo dice que ha bajado del cielo? Jesús les dijo: -No critiquéis. Nadie puede venir a mí si antes no lo atrae el Padre que me envió; y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas que todos serán discípulos de Dios. Quien escucha al Padre y aprende vendrá a mí. No es que alguien haya visto al Padre, sino el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os aseguro que quien cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron el maná en el desierto y murieron. Éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo bajado del cielo. Quien coma de este pan vivirá siempre. El pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.”


* Los adversarios de Jesús no admiten que un hombre pueda ser de condición divina, pues sería usurpar el puesto de Dios. Sólo ven a Jesús como el hijo de José.

Es la fe, la que nos hace comprender el misterio de la encarnación, cómo la plenitud del Espíritu de Dios hizo posible la presencia de Dios hecho hombre en la tierra.

Es por la fe por lo que dejamos que Jesús nos arrastre hacia Él.

Es la fe la que nos pide Jesús para obtener la vida eterna que nos ofrece si comemos su carne, el pan de vida.

Así se nos presenta Jesús, como el pan bajado del cielo, al que debemos adherirnos en nuestra vida terrena, como camino hacia el encuentro definitivo con Él.


* El alimento necesario para llegar a la vida eterna es el mismo Jesús, porque también la vida eterna es su misma vida. Cuando pensamos en la eternidad, no sólo debemos fijarnos en el aspecto de su duración (lo que no acaba nunca), sino también en su contenido: la plenitud que significa. Así, la vida eterna es la vida misma de Dios. Y Él nos la ofrece.

Jesús promete que su carne da la vida. En esta promesa encontramos dos cosas. Por una parte que, gracias a Él, podremos participar de su victoria sobre la muerte. Por otra parte, que la participación en la vida de Jesús nos capacita para ser imitadores suyos: el alimento de la Eucaristía, el Cuerpo de Cristo, nos va transformando para que amemos como Él, y en ello está la plenitud de la vida.


* Son hermosos los mensajes de este pasaje evangélico. Primero, Jesús es nuestro pan de vida; segundo, al recibirle “el hombre se convierte en Dios”; tercero, el camino para acercarse a Dios es el camino que Dios hizo para acercarse al hombre: humanizarse; cuarto, la comunión del Cuerpo de Cristo es alimento de vida, de resurrección, porque el que coma de este pan vivirá para siempre.

Jesús anuncia la Eucaristía, su presencia real en medio de nosotros, ofreciéndose como el verdadero alimento que nos da la verdadera vida. Lástima que algunos de aquellos que escucharon al Señor se alejaran de Él sin entenderle. Como puede ocurrir a muchos cristianos de hoy que se alejan de los sagrarios, sin encontrar un minuto para estar con Jesús, para alimentarse con su Cuerpo y con su Sangre.


* Señor, sacia mi hambre. Sacia el hambre de saber por qué vivo y para qué vivo. Sacia el hambre de conocerme y de conocer el mundo que me rodea. Sacia el hambre de ver en dónde está la verdadera fe. Sacia el hambre de trabajar humildemente por hacer un mundo más justo y un poco más humano. Pero sobre todo, Señor, sacia el hambre de conocerte y de imitarte a ti.


* María, perfecta discípula de Jesús, quiero parecerme a ti escuchando la palabra de tu Hijo y comiendo su cuerpo, pan de la vida que no se acabará jamás.



Estos puntos ayudan a iniciar la reflexión, a partir de ahora esperamos vuestras aportaciones que nos abran nuevos horizontes y nos acerquen a una comprensión más completa de la Palabra.

Muchas gracias a todos por vuestra participación.

.