sábado, 25 de septiembre de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 26º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (26-9-2021)
“En aquel tiempo, dijo Juan a Jesús: «Maestro, hemos visto a uno que echaba demonios en tu nombre, y se lo hemos querido impedir, porque no es de los nuestros». Jesús respondió: «No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro.
Y, además, el que os dé a beber un vaso de agua, porque seguís al Mesías, os aseguro que no se quedará sin recompensa. El que escandalice a uno de estos pequeñuelos que creen, más le valdría que le encajasen en el cuello una piedra de molino y lo echasen al mar.
Si tu mano te hace caer, córtatela: más te vale entrar manco en la vida, que ir con las dos manos al infierno, al fuego que no se apaga. Y, si tu pie te hace caer, córtatelo: más te vale entrar cojo en la vida, que ser echado con los dos pies al infierno, Y, si tu ojo te hace caer, sácatelo: más te vale entrar tuerto en el reino de Dios, que ser echado con los dos ojos al infierno, donde el gusano no muere y el fuego no se apagas’.”
ABIERTOS COMO EL SEÑOR
“Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor”. Dios había pedido a Moisés que compartiera su espíritu con setenta ancianos. Y así lo hizo él, imponiéndoles las manos. Eldad y Medad no asistieron a aquel rito. Sin embargo, recibieron igualmente el don de profecía (Núm 11,25-29).
Ahí interviene Josué, para dar a Moisés un consejo que parece muy prudente. Según él, sería oportuno prohibir a aquellos dos ancianos que siguieran profetizando. Pero Moisés no comparte esa opinión. Su deseo es muy significativo: “Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor”.
A la intransigencia y el celo de Josué se opone la amplitud de miras de Moisés y su interés por el bien de toda la comunidad. Y, sobre todo, se nos revela la fuerza de Dios, que derrama su espíritu donde quiere y como quiere.
Del salmo responsorial tal vez habría que retener la última petición al Señor: “Preserva a tu siervo de la arrogancia” (Sal 18,14).
TAREAS PARA JUAN
También algunos discípulos de Jesús han caído en la tentación de la arrogancia En el evangelio que hoy se proclama (Mc 9,38-48) se recuerda un informe que Juan transmite a su Maestro. Los apóstoles han visto a uno que expulsaba demonios en el nombre de Jesús, aunque no pertenecía al grupo de sus discípulos. Y han tratado de impedírselo. ¿Qué implica para nosotros la noticia de ese comportamiento?
• En principio, Juan no ha comprendido que Jesús y su espíritu no son una propiedad exclusiva de un grupo de selectos. Su vida y su mensaje se ofrecen a toda la humanidad. En el nombre de Jesús se anuncia la salvación para todos.
• Además, Juan parece considerar que los que no pertenecen al grupo de los llamados por Jesús han de ser necesariamente sus enemigos. Necesita comprender que el Espíritu sopla donde menos se le espera.
• Y finalmente, Juan todavía no ha llegado a descubrir que los enfermos, los marginados y los esclavizados por el mal necesitan no sólo una ayuda institucional sino, sobre todo, el anuncio de la salvación.
TAREAS PARA TODOS
Tras oír el informe de Juan, Jesús se vuelve a sus discípulos diciendo: “No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro”. Tres mensajes para la historia:
• Las prohibiciones. Con demasiada frecuencia pensamos que los grandes valores se defienden prohibiendo unas iniciativas que nos parecen inadecuadas. Mejor sería intentar el acercamiento y el diálogo
• Los milagros. Con mucha frecuencia creemos que los milagros son fenómenos de otros tiempos. Mejor sería abrir los ojos para descubrir que también hoy la providencia de Dios se hace presente entre nosotros.
• La concordia. Con excesiva frecuencia consideramos a los demás como adversarios y competidores. Mejor sería aprender a ver el mundo como el campo de una misión que nos ha sido confiada a todos.
- Señor Jesús, tu mensaje está dirigido a toda la humanidad. Debemos recordar que te sirves de muchos mensajeros para hacerlo llegar a todos. Líbranos del pecado de la arrogancia. Enséñanos a ser abiertos como tú a las iniciativas del Espíritu. Y a colaborar con quienes llevan a cabo el milagro de actuar en tu nombre por el mundo. Amén.
José-Román Flecha Andrés
miércoles, 22 de septiembre de 2021
ASISTENCIA CORPORATIVA A LA PROCESIÓN DE NUESTRA PATRONA
Aquellos hermanos que deseen participar en la Procesión de nuestra Patrona, deberán estar minutos antes en la Basílica de Nuestra Patrona, portando traje oscuro y la medalla de la Hermandad.
Sin más,esperamos vuestra asistencia como muestra inequívoca del amor a María.
viernes, 17 de septiembre de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 25º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (19-9-2021)
“En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se marcharon de la montaña y atravesaron Galilea; no quería que nadie se enterase, porque iba instruyendo a sus discípulos. Les decía: «El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres, y lo matarán; y, después de muerto, a los tres días resucitará». Pero no entendían aquello, y les daba miedo preguntarle.
Llegaron a Cafarnaún, y, una vez en casa, les preguntó: «¿De qué discutíais por el camino?». Ellos no contestaron, pues por el camino habían discutido quién era el más importante. Jesús se sentó, llamó a los Doce y les dijo: «Quien quiera ser primero, que sea el último de todos y el servidor de todos». Y, acercando a un niño, lo puso en medio de ellos, lo abrazó y les dijo: «El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí; y el que me acoge a mí no me acoge a mí, sino al que me ha enviado».”
EL RECHAZO AL JUSTO
“Acechemos al justo, que nos resulta incómodo”. Así se confabulan los impíos para denunciar a quien, con su sola presencia, les echa en cara su impiedad. Esa actitud está recogida por el libro de la Sabiduría (Sab. 2,17-20).
Quien trata de vivir con honradez y coherencia, recibe acusaciones, calumnias y marginación, por parte de otros o de sus propios compañeros. El texto bíblico menciona tres acusaciones que se lanzan contra quien vive con rectitud: “Se opone a nuestras acciones, nos echa en cara nuestros pecados, nos reprende nuestra educación errada”.
El salmo responsorial recoge la oración del perseguido: “Oh Dios, sálvame por tu nombre, sal por mí con tu poder … porque unos insolentes se alzan contra mí” (Sal 53).
En la misma línea se colocan las advertencias que se nos transmiten en la carta de Santiago. Frente a las envidias y rivalidades del entorno, “los que procuran la paz, están sembrando la paz y su fruto es la justicia” (Sant 3,18).
LA MUERTE Y EL PRESTIGIO
Las acusaciones contra el justo, que recoge el libro de la Sabiduría encuentran un eco en las palabras con las que Jesús anuncia su propia muerte a los discípulos: “El Hijo del hombre va a ser entregado en manos de los hombres y lo matarán, y después de muerto, a los tres días resucitará” (Mc 9, 31). El relato parece jugar con las contraposiciones:
• Jesús es muy consciente de que habrá de afrontar la muerte en Jerusalén y que después resucitará. Sin embargo, los discípulos que le siguen por los caminos no entienden de qué les está hablando. Es más, les da miedo pedirle una explicación.
• En realidad, el evangelio sugiere que los discípulos no han llegado a aprender la principal lección de su Maestro. Jesús habla de su próxima muerte, mientras que ellos se entretienen en discutir quién de ellos es el más importante.
• El que es la Palabra, también a nosotros nos pregunta qué es lo que nos preocupa mientras vamos “de camino”. Lamentablemente, a su palabra solo podemos responder con un silencio avergonzado, porque solo nos importa nuestro prestigio personal.
EL SIGNO DE LA ACOGIDA
El evangelio anota que Jesús se sentó, como hizo al iniciar el Sermón de la Montaña. También ahora quiere enseñar una lección importante: “El que acoge a un niño como éste en mi nombre, me acoge a mí; y el que me acoge a mí, no me acoge a mí, sino al que me ha enviado”. Evidentemente la actitud de “acoger” reflejaba su espíritu y dejaba en evidencia la altivez de sus discípulos: los de antes y los de ahora.
• Acoger a un niño era y es el signo más claro de la gratuidad. El niño todavía no realiza un trabajo ni recibe un salario. No es “productivo”, pero tiene toda la dignidad de la persona. Acoger a un niño significa reconocer la importancia del débil. Es decir, del “in-útil”
• Acoger a Jesús era y es el signo más elocuente de la hospitalidad. El que no tenía donde reclinar la cabeza sigue hoy llamando a nuestra puerta. Nosotros decimos que mañana le abriremos… “para lo mismo responder mañana”, como escribió Lope de Vega.
• Acoger al que ha enviado a Jesús era y es el signo más evidente de nuestra fe en el Padre. Es reconocerlo como el enviado para nuestra salvación. Es aceptar su palabra y su estilo de vida. Quien cree en el enviado cree también en quien lo envió.
- Señor Jesús, tú eras y eres el Justo enviado por Dios. Con tu sola presencia eras y eres un signo que denuncia nuestras hipocresías, nuestras ansias de grandeza, nuestro desprecio de los pequeños y los humildes. Perdona nuestro orgullo. Y ayúdanos a descubrirte y acogerte en los más pequeños y despreciados por nuestra sociedad. Amén.
José-Román Flecha Andrés
domingo, 12 de septiembre de 2021
CELEBRACIÓN ESTE MARTES DE LA FESTIVIDAD DE LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ
El próximo martes 14 de Septiembre, coincidiendo con el día de la Exaltación de la Santa Cruz, titular de nuestra hermandad, retomamos los cultos y damos comienzo a al nuevo curso cofrade 2021-2022.
Celebraremos Santa Misa en nuestra parroquia de San Pedro a 20.30h y posterior exposición de la reliquia del Santo Lignum Crucis que custodia y venera esta hermandad.
sábado, 11 de septiembre de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 24º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (12-9-2021)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 8,27-35
“En aquel tiempo, Jesús y sus discípulos se dirigieron a las aldeas de Cesarea de Filipo; por el camino, preguntó a sus discípulos: «Quién dice la gente que soy yo?». Ellos le contestaron: «Unos, Juan Bautista; otros, Elías; y otros, uno de los profetas». Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy?». Pedro le contestó: «Tú eres el Mesías». Él les prohibió terminantemente decírselo a nadie.
Y empezó a instruirlos: «El Hijo del hombre tiene que padecer mucho, tiene que ser condenado por los ancianos, sumos sacerdotes y escribas, ser ejecutado y resucitar a los tres días». Se lo explicaba con toda claridad. Entonces Pedro se lo llevó aparte y se puso a increparlo. Jesús se volvió y, de cara a los discípulos, increpó a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Tú piensas como los hombres, no como Dios!».
Después llamó a la gente y a sus discípulos, y les dijo: «El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga. Mirad, el que quiera salvar su vida la perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio la salvará. Pues ¿de qué le sirve a un hombre ganar el mundo entero y perder su alma?».”
DEL SIERVO AL MESÍAS
“Ofrecí la espalda a los que me apaleaban y la mejilla a los que mesaban mi barba. No oculté el rostro a insultos y salivazos”. Es impresionante esa confesión del Siervo de Dios que resuena en el texto profético que hoy se proclama (Is 50,5-9). La misión que le ha sido confiada está expuesta a violencias de todo tipo.
Pero el elegido se mantiene firme en medio de la persecución. Bien sabe que su fuerza no viene de sí mismo: “El Señor me ayudaba, por eso no sentí los ultrajes”. La fe en la cercanía de Dios no nos exime de las burlas, pero nos da esa audacia que propone el papa Francisco en su exhortación “Gaudete et exsultate”.
Recogiendo esta certeza, el salmo responsorial proclama: “El Señor guarda a los sencillos: estando yo sin fuerzas me salvó” (Sal 114). Nuestro aguante no nace de la fuerza de nuestra voluntad, sino de esa fe que genera y orienta nuestras buenas obras (Sant 2,14-18).
LA TENTACIÓN
El evangelio de hoy nos presenta a Jesús en la zona de Cesarea de Filipo, cerca de las fuentes del Jordán (Mc 8,27-35). Mientras va de camino, dirige a sus discípulos una pregunta sobre la idea que las gentes tienen de él. Pero no se detiene ahí y les interpela sobre su opinión personal. En realidad, les pregunta quién es él para ellos.
Pedro responde escuetamente: “Tú eres el Mesías”. Pero Jesús replica con una prohibición, una explicación y una reprensión.
• Jesús prohíbe a sus discípulos que difundan entre las gentes que él es el Mesías de Dios. El título tenía implicaciones políticas que el Maestro trataba de evitar.
• Además, Jesús les explica que su mesianismo incluye un panorama de padecimiento y condena por parte de las autoridades y un destino de muerte y de resurrección.
• Y, ante la resistencia de Pedro a admitir ese futuro, Jesús lo reprende por tratar de apartarlo del fiel cumplimiento de su misión.
Evidentemente, se puede caminar con Jesús conservando en el fondo la forma de pensar que dicta la opinión pública, no la que nos inspira la fe en Dios. Esa es la gran tentación.
LAS DECISIONES
En ese contexto, Jesús dirige a la gente y a sus discípulos de todos los tiempos una lección inolvidable: “El que quiera venir conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga”. Acompañar al Maestro por el camino comporta tres decisiones radicales:
• Negarse a sí mismo. Es preciso salir del individualismo que de hecho niega la autenticidad de la respuesta a la llamada del Maestro. El discípulo ha de estar dispuesto a renunciar a sus proyectos y a sus intereses personales.
• Cargar con la cruz. La cruz era un horrible instrumento de suplicio. Por tanto, cargar con ella equivalía a reconocerse como un delincuente merecedor de una condena. Y disponerse a compartir en el futuro el destino del Justo injustamente ajusticiado.
• Seguir al Señor. Seguirle no es imitar su forma de vestir. Seguir a Jesús significa reconocerlo como Maestro de doctrina y como modelo de vida. Y aceptar el estilo de su entrega, en la vida y en la muerte. Ese es el mesianismo que Pedro no estaba dispuesto a admitir.
- Señor Jesús, en ti vemos reflejada la imagen profética del Siervo del Señor. Sabemos y creemos que tú eres el Mesías de Dios. En ti reconocemos al verdadero maestro de la verdad y al definitivo modelo de la vida. Tú sabes que, a pesar de nuestra pereza y nuestra desgana, deseamos seguirte por el camino y ser testigos de tu verdad. Amen.
José-Román Flecha Andrés.
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viernes, 3 de septiembre de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 23º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (5-9-2021)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 7,31-37
“En aquel tiempo, dejó Jesús el territorio de Tiro, pasó por Sidón, camino del lago de Galilea, atravesando la Decápolis.
Y le presentaron un sordo que, además, apenas podía hablar; y le piden que le imponga las manos.
El, apartándolo de la gente a un lado, le metió los dedos en los oídos y con la saliva le tocó la lengua. Y, mirando al cielo, suspiró y le dijo:
«Effetá», esto es: «Ábrete». Y al momento se le abrieron los oídos, se le soltó la traba de la lengua y hablaba sin dificultad.
Él les mandó que no lo dijeran a nadie; pero, cuanto más se lo mandaba, con más insistencia lo proclamaban ellos.
Y en el colmo del asombro decían: «Todo lo ha hecho bien; hace oír a los sordos y hablar a los mudos».”
“Decid a los cobardes de corazón: Sed fuertes, no temáis…Se despegarán los ojos del ciego, los oídos del sordo se abrirán, saltará como un ciervo el cojo, la lengua del mudo cantará”. Con estas palaras que hoy se leen en la misa, el profeta Isaías anuncia un futuro en que las capacidades humanas serán potenciadas por Dios (Is 35,4-7).
Llega para el pueblo la hora en que será liberado de la esclavitud que había padecido en Babilonia. Además, la recuperación de los sentidos vendrá acompañada por un sorprendente cambio en el paisaje. En el desierto brotarán manantiales de agua y el páramo se convertirá en un estanque. Todo demuestra que Dios es el Señor del hombre y de su mundo.
Claro que para que la liberación traiga la armonía hay que escuchar la palabra de Dios y no hacer discriminación de personas. Ese es el mensaje de la carta de Santiago que se proclama en la segunda lectura (Sant 2,1-5).
LOS GESTOS Y LA PALABRA
El evangelio se hace eco de las promesas de Isaías. En tierra de paganos, a Jesús le presentan un sordo que apenas puede hablar. Son otros los que lo llevan hasta el Señor y suplican que le imponga las manos. Como se ve, el enfermo depende de los demás. Un aviso para nuestra autosuficiencia. Necesitamos que alguien nos acerque al Salvador
El texto anota que Jesús aparta de la gente al sordomudo. Es cierto que la persona necesita la ayuda de los demás para llegar hasta el Maestro, pero sólo de él puede venir la salvación. Jesús, que es la Palabra de Dios, es el único que puede capacitarnos para oír su mensaje y para poder transmitirlo a los demás.
Es interesante ver que los que acompañan al enfermo piden a Jesús que le imponga las manos. Ese gesto se convertiría en tradicional entre los creyentes. Pero no puede reducirse a un gesto mágico. Con él reconocemos la gratuidad de la bendición y los dones del Señor.
Jesús metió sus dedos en los oídos del sordo y con la saliva le tocó la lengua. Esos eran precisamente los gestos que podían llevar a aquel enfermo a comprender el don que Jesús le concedía. Sin embargo, los gestos fueron acompañados por una palabra, que la comunidad quiso conservar en la lengua original: “Effetá”, esto es “ábrete”.
ESCUCHAR Y PREGONAR
El relato evangélico recoge el comentario de las gentes que conocieron aquella curación: “Todo lo ha hecho bien: hace oír a los sordos y hablar a los mudos”. Nos alegra comprobar que Jesús suscitaba la admiración de las gentes.
• Jesús hace oír a los sordos. A los de antes y a los de ahora. No quieren oír la voz del Maestro quienes no están dispuestos a ajustar su conducta a sus propuestas. Pero aun entre los discípulos del Señor, parece difícil escuchar la palabra de Dios y vivir de acuerdo con su mensaje de vida y de limpieza. Es preciso rogarle que nos libre de nuestra sordera.
• Jesús hace hablar a los mudos. Se dice que el mal de este mundo surge por la maldad de los corrompidos y por el silencio de los que se creen buenos y honrados. Es urgente pedirle al Señor que nos dé la osadía que nos aconseja el papa Francisco en su exhortación “Gaudete et exsultate”. El evangelizado está llamado a ser evangelizador.
- Señor Jesús, en esta sociedad que te rechaza a ti y rechaza tu palabra, nos resulta difícil escuchar tu voz entre el bullicio y la publicidad. Abre tú nuestro oído para que aceptemos tu mensaje. Y suelta nuestra lengua para que podamos pregonar el “gozo del evangelio”. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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domingo, 29 de agosto de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 22º DEL TIEMPO ORDINARIO - CICLO B – (29-8-2021)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 7,1-8.14-15.21-23
“En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas).
Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: «Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?». Él les contestó: «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: “Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos”. Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres».
Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro».”
UN CORAZÓN LIMPIO
“Estos mandatos son vuestra sabiduría y vuestra inteligencia” (Deut 4,6). En la primera lectura de hoy, se nos dice que los mandamientos son la clave de la racionalidad y del buen sentido. Señalan el camino de la verdad y del bien que nos lleva a la felicidad.
Hoy se repite todos los días que “todo vale”.
Claro que ya no pensamos lo mismo, si somos nosotros la víctima de un atropello o de una injusticia. No todo vale. Tiene que haber un criterio que ayude a marcar los límites entre el bien y el mal, entre lo justo y lo injusto.
Ahora bien, ese criterio no puede depender del capricho o de los intereses, de una persona. Si así fuera, no se podría denunciar al ladrón o al que finge tener un título universitario. El criterio tampoco puede ser la voz de las mayorías. Los que han renovado la sociedad siempre fueron minorías.
Las mayorías buscan la comodidad y la satisfacción.
Recordar los mandamientos es una señal de prudencia. En ellos se contienen los valores humanos
fundamentales. Además, los mandamientos son un signo del amor de Dios que ha liberado a su pueblo de la esclavitud, como acaba de explicar el papa Francisco.
MANÍAS E INTERESES
Todos los días del año nos empeñamos en marcar por nuestra cuenta los límites del bien y del mal. Jesús lo dice en el evangelio que hoy se proclama: “Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres” (Mc 7,8).
La lectura del texto evangélico se refiere directamente a los lavatorios de los judíos. Pero podemos pensar en muchas situaciones actuales De hecho, en muchas ocasiones ponemos nuestras propias normas y manías, nuestras costumbres y tradiciones por encima de los mandamientos del Señor.
Todos podemos recordar algunas costumbres de nuestra familia, las tradiciones de nuestro pueblo, unos refranes que parecen sabios y son inmorales, esas decisiones de la comunidad de vecinos y aquellos estatutos de una hermandad. Nuestros intereses nos llevan a olvidar el bien y la justicia. Olvidamos el doble mandamiento de amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a nosotros mismos.
APARIENCIA Y VERDAD
El evangelio recuerda hoy otra frase de Jesús que se refiere todavía a los lavatorios. Pero también ella puede ser aplicada a todos los ámbitos de la vida actual.
• “Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro”. No somos perfectos: eso es claro. Pero nos cuesta aceptar nuestra responsabilidad. Así que nos limitamos a descargarla sobre “lo de fuera”. La crisis, el gobierno, nuestra familia, la educación que nos dieron en el colegio, la jerarquía de la Iglesia. Pensamos que son los demás los que tienen la culpa de nuestra desgracia. Pero esa mentalidad es signo de que seguimos siendo adolescentes.
• “Lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre”. Jesús nos invita a enfrentarnos con nuestra propia verdad. “Lo de dentro” es lo que nos mancha y oscurece. Es preciso revisar el fondo más tenebroso de nuestra conciencia. Y examinar la raíz de nuestros malos deseos, de nuestros prejuicios, de nuestras hipocresías. No podemos justificarnos por nuestra apariencia o por nuestras acusaciones a los demás.
- Señor Jesús, tú eres el profeta que nos recuerda la bondad y la santidad de los mandamientos de Dios. Tú nos invitas cada día a vivir en la coherencia y en la verdad.
Purifica tú nuestra conciencia, libranos de nuestro egoísmo y nuestro deseo de aparentar unas virtudes que no tenemos, y crea en nosotros un corazón puro. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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viernes, 20 de agosto de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 21º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (22-8-2021)
Lectura del santo evangelio según san Juan 6,60-69
“En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?».
Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen». Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede».
Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis marcharos?». Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios».”
PALABRAS DE VIDA ETERNA
A propósito de la multiplicación y reparto de los panes y los peces, por parte de Jesús, la Liturgia nos ha presentado a tres grandes personajes del pueblo de Israel que han servido como mediadores de Dios para alimentar a las gentes: Eliseo, Moisés y Elías. Además, nos personifica a la Sabiduría como ejemplo de la providencia de Dios.
Finalmente, en este domingo se cierra el ciclo con la mención de Josué (Jos 24), el elegido por Dios para suceder a Moisés e introducir a su pueblo en la tierra prometida. Sin embargo, en este día Josué no es el explorador que informa a su gente sobre la tierra de sus esperanzas. No es el guerrero que lucha contra los madianitas ni el guía que, al cruzar el Jordán, repite la epopeya del cruce del Mar Rojo.
Hoy Josué es un predicador que interpela a su pueblo para que haga púbica su opción de vida. ¿Adorar a los dioses de los cananeos o adorar al Dios que lo ha sacado de la esclavitud? Esa es la alternativa. Josué confiesa que él y su familia ya han optado por servir al Señor. Y el pueblo promete: “También nosotros serviremos al Señor: ¡es nuestro Dios”.
Con razón el salmo responsorial nos dirige una gozosa invitación: “Gustad y ved que bueno es el Señor” (Sal 33).
EL VIENTO DE DIOS
Ese relato del libro de Josué es más actual de lo que imaginamos. También hoy muchos creyentes dudan de su fe, es decir, del Dios que les ha entregado el don de la fe. Y dudan del Mesías al que han prometido seguir. Se parecen a aquellos discípulos de Jesús, que juzgaron inaceptable su discurso sobre el pan de la vida (Jn 6, 60-69).
En el evangelio que hoy se proclama, Jesús afronta esa tentación de sus seguidores. No son los jefes de los judíos los que lo critican. Son sus propios “discípulos” los que se escandalizan de sus palabras y “vacilan”. Al dirigirse a ellos, también nos interpela a nosotros, estableciendo una distinción entre la carne y el Espíritu.
• En el evangelio, la carne no es el compuesto orgánico que hay que alimentar cada día. La carne es una actitud vital. Es la disposición a juzgar las cosas según nuestros intereses. La carne refleja nuestros cálculos y nuestra mezquindad. De ella dice Jesús que “no sirve de nada”. Y así es. La carne no puede captar la verdad de la entrega del Señor.
• El Espíritu no es un fantasma. Es el viento de Dios, que creó el mundo y dio vida al ser humano. Es el aliento divino que habló por los profetas. Es la presencia misma de Dios que nos guía por
los caminos de la verdad y del amor. Según Jesús, el Espíritu “es quien da vida” y nos hace comprender que sus palabras “son espíritu y son vida”.
EL SANTO DE DIOS
El evangelio de Juan anota que muchos discípulos abandonaron a Jesús. Y que él se dirigió a los Doce preguntando: “¿También vosotros queréis marcharos?”. Jesús interpela a los suyos como Josué había interpelado a los hebreos. En ambos casos se plantea la opción fundamental. Ahora es Pedro quien responde con una doble confesión:
• “Señor ¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna”. En medio del bullicio, de la confusión y del griterío de los hombres, se hace oír el que es la Palabra misma de Dios. Entre tantas palabras efímeras y enfermizas, las palabras de Jesús brotan de la vida sin principio y llevan a la vida sin final.
• “Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios”. En el mundo de hoy se establece con frecuencia un abismo entre el saber y el creer, entre la ciencia y la fe. Pero los verdaderos creyentes saben y confiesen que Jesús es el Mesías. Solo el enviado de Dios puede hacer posible la realización integral del hombre y de lo humano.
- Señor Jesús, A pesar de nuestras dudas, nosotros te reconocemos como el Mensajero último y definitivo de Dios. De ti recibimos el mensaje último y definitivo sobre Dios y sobre el hombre. Sabemos que optar por ti y escuchar tu palabra significa acertar con el sentido de la existencia. Porque tú eres el Santo y el Salvador. Bendito seas por siempre. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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domingo, 15 de agosto de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA – CICLO B – (15-8-2021)
“En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."
María dijo:
“Mi alma alaba la grandeza del Señor.
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,
y desde ahora me llamarán dichosa;
porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
¡Santo es su nombre!
Dios tiene siempre misericordia
de quienes le honran.
Actuó con todo su poder:
deshizo los planes de los orgullosos,
derribó a los reyes de sus tronos
y puso en alto a los humildes.
Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.
Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo con misericordia.
a Abraham y a sus futuros descendientes.”
María se quedó con Isabel unos tres meses, y después regresó a su casa”.
ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA
En este día nos agrada volver a consultar los sermones de San Juan de Ávila. Según él, la fiesta de la Asunción de María marcaba “el término tan deseado y tan pedido por la sacratísima Virgen María, Madre de Dios y Señora nuestra”. Ante aquella evocación, invitaba a los fieles a alegrarse por el triunfo de María. No le faltaba fantasía para imaginar la admiración a los ángeles:
“Espantados de que en este miserable desierto hubiese tan preciosa reliquia y que con tanta honra y pompa fuese subida a la alteza del cielo y constituida por Señora de los que están allá y de los de acá, preguntan diciendo: ¿Quién es esta que sube del desierto, abundante en regalos, arrimada sobre su Amado?” (Cant 8,5).
Para aquel fogoso predicador, el día de la Asunción de María se convertía en la fiesta de la libertad, de la gloria cumplida y de las esperanzas realizadas:
“Gócense, pues, los buenos hijos de la libertad de su bendita Madre, y esperen ellos que, a semejanza de ella, les vendrá el día de su libertad, en que, libres de la corrupción de esta vida, gocen con ella en el cielo del don de incorrupción perpetua, de cumplida gloria y de la alegre vista de Dios. Y entiendan que esta Virgen bendita no sólo nos es dada para ejemplo de nuestra vida, a la cual sigamos e imitemos en sus virtudes, mas también tenemos en ella ejemplo y motivo para esperar que, si fuéremos acá por el camino que ella fue, aunque no tan aprisa ni con tanta santidad, iremos donde ella fue, aunque menores en gloria”.
Pero sabía Juan de Ávila que poco presta la contemplación sin la acción y el regusto sin el esfuerzo. La celebración de la Asunción de María a los cielos le sugería, pues, una sencilla exhortación adornada de una pizca de dramática poesía:
“Estemos, pues, muy atentos, y no perdamos de vista a esta Señora, tan acertada en sus caminos y tan verdadera estrella y guía de los que en este peligroso mar navegamos” [1].
También Santa Teresa cuenta que, en esta fiesta de la Asunción de María, se le representó en un arrobamiento “su subida al cielo, y la alegría y solemnidad con que fue recibida y el lugar adonde está”. Y añade que esta visión le aprovechó “para desear más pasar grandes trabajos” y le quedó un “gran deseo de servir a esta Señora, pues tanto mereció” [2].
LA OBRA DE DIOS
El relato evangélico que hoy se proclama recoge el canto gozoso y agradecido de María (Lc 1, 39-56). Sus estrofas no miran tanto a la obra del hombre cuanto a la obra de Dios. El canto del “Magnificat”, en efecto, revela, proclama, canta y agradece el estilo de Dios.
- “Ha mirado la humillación de su esclava”. Más que una confesión personal es un resumen de la historia entera de la salvación. Frente a la altanería de los poderosos, con frecuencia injusta y despiadada, se alza la misericordia del Dios que apuesta por los débiles y oprimidos.
- “Me felicitarán todas las generaciones”. En otros tiempos le había sido prometido a Abraham que por él se bendecirían todos los linajes de la tierra (Gén 12,3). La antigua profecía se ha cumplido en María. Gracias a Jesús, fruto bendito de su vientre, la bendición de Dios se convierte en bienaventuranza para todos los que lo siguen.
- “Ha hecho obras grandes por mí”. Lo mismo pudieron decir Sara, madre de Isaac, y Ana, la madre de Samuel. Para María, las grandes obras de Dios incluyen la maternidad física de Jesús. Pero comprenden las riquezas del Reino que por Jesús se revelan y se otorgan a los pequeños y a los humildes.
UN SIGNO CELESTIAL
La visión del Apocalipsis coloca a la Iglesia en el centro de la bóveda celeste (Ap 12,1). La liturgia ve esa profecía a la luz de los misterios que transforman la vida de María:
• “Una mujer vestida del sol”. La luz de Dios revelada en el Cristo inunda a María y a la Iglesia. Purificadas e iluminadas por Él se convierten en faro para la peregrinación de las gentes. Su esencia determina su misión imprescindible.
• “Una mujer con la luna por pedestal”. La luz de María y de la Iglesia no brota de sus méritos. Como el pálido claror de la luna, su brillo es reflejo de una luz que las trasciende y las lleva a vivir en humilde transparencia.
• “Una mujer coronada con doce estrellas”. El signo cósmico del zodíaco se asocia a las tribus de Israel y al número apostólico para desvelar el papel de María y de la Iglesia. La naturaleza y la historia coronan al icono de la fe, al ejercicio de la fe, a la obediencia de la fe.
- “Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo; concédenos que, aspirando siempre a las realidades divinas, lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo”. Amén.
José-Román Flecha Andrés
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[1] San Juan de Ávila, Sermón 70, en Obras completas del Santo Maestro Juan de Ávila, III, 177.
[2] Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, 39,26. La Santa había contado que en otra fiesta de la Asunción, le pareció ser vestida de blanco por nuestra Señora y por san José: Obras completas 33,14.
sábado, 7 de agosto de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 19º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (8-8-2021)
Lectura del santo evangelio según san Juan 6,41-51
“En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían:
- «¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?».
Jesús tomó la palabra y les dijo:
- «No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo trae el Padre que me ha enviado.
Y yo lo resucitaré el último día.
Está escrito en los profetas: 'Serán todos discípulos de Dios'.
Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí.
No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre.
Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.
Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».”
EL PAN DE VIDA
Elías fue elegido para ser el defensor del Dios único frente a la imposición política de los ídolos extranjeros. Pero fue elegido también para ser el defensor del pobre aplastado por los poderosos. Esa doble misión del profeta no había de ser fácil. De hecho, lo lanzó a los caminos del desierto para defender su propia vida.
Gracias al pan y el agua que el ángel le muestra, Elías puede seguir su camino durante cuarenta días hasta el Horeb, el monte de Dios (1 Re 19,4-8). El profeta es el icono del creyente que sigue con fidelidad al Señor. El pan y el agua significan aquí la providencia y la fidelidad de Dios al que ha elegido para una arriesgada misión.
El desierto es la tierra del despojo. Y de la más profunda verdad del ser humano. El desierto fue para el pueblo de Israel el lugar del encuentro con su Dios. También lo es para Elías. En un caso y el otro, el pan y el agua son los medios imprescindibles para vivir y afrontar la vida con valentía y disponibilidad ante el Señor.
VENIR A JESÚS
El evangelio de hoy recoge la reacción de los judíos a las palabras con las que Jesús se revelaba como el pan bajado del cielo. “¿Cómo dice que ha bajado del cielo?” Los judíos no pueden reconocer como venido del cielo a un hombre cuyos orígenes terrenos creen conocer.
Jesús no parece extrañarse por esa desconfianza. Conoce bien de dónde brota. No se la reprocha, pero les indica el camino recto para llegar a Él. El texto emplea para ello una frase negativa y otra positiva, en las que se contraponen el “nadie” y el “todos”:
• “Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me ha enviado”. Es imposible llegar a reconocer y aceptar por las propias fuerzas el mesianismo de Jesús. Venir a Jesús es la clave y el sentido de la fe cristiana.
• “Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende, viene a mí”. Escuchar humildemente al Padre celestial y dejarse guiar por su voluntad: ése es el requisito y la condición para venir a Jesús.
VIVIR PARA SIEMPRE
El enviado por el Padre se presenta a sí mismo como el pan de la vida: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo”. Esa es el núcleo de nuestra fe.
• “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”. En la memoria permanece el recuerdo del maná del desierto. Jesús es el nuevo maná que el Padre ha entregado al pueblo de la nueva alianza. Gracias a él puede sostenerse en su peregrinación.
• “El que coma de este pan vivirá para siempre”. Los que se alimentaron del maná pudieron satisfacer su hambre, pero al fin murieron. En cambio, quien se alimenta del pan del Señor vive para siempre.
• “El pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo”. El pan que Jesús ofrece a su pueblo es su propia carne. Es su propia vida que entrega por él. Es decir, por su pueblo y por todo el mundo.
- Señor Jesús, creemos que eres el Mesías enviado por Dios. Que la fe nos ayude a buscarte y encontrarte. Y que tu pan nos mantenga en la vida sin fin que brota de ti. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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viernes, 30 de julio de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 18º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (1-8-2021)
Lectura del santo Evangelio según San Juan. 6, 24-35
“En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó: «Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».
Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?». Respondió Jesús: «La obra que Dios quiere es esta: que creáis en el que él ha enviado». Le replicaron: «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”». Jesús les replicó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan». Jesús les contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed».”
EL DESIERTO Y EL HAMBRE
“Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad”. Así suena la queja del pueblo de Israel, como se contiene en el texto bíblico que hoy se proclama (Éx 16,2-4.12-15). Es una queja airada contra Moisés y Aarón. Es también una queja injusta contra los que habían sido elegidos por Dios para liberar a su pueblo de la esclavitud.
Pero bien sabemos que el hambre es una mala consejera. Contribuye a ver la realidad como una amenaza. Favorece la inquietud social. Y lleva a las gentes a la rebelión.
El libro del Éxodo recuerda hoy el paso de Israel por el desierto. Atrás queda la opresión sufrida en Egipto. Por delante, se promete el país de la libertad. Pero, en medio, se vive entre una nostalgia siempre tentadora, y una esperanza siempre difícil de alcanzar.
El desierto es soledad y austeridad. El desierto es hambre y sed. Y esa sensación de abandono y orfandad que lleva a los peregrinos a preguntarse si Dios se cuida verdaderamente de ellos. De ahí que el maná que aparece en la mañana sea más que un medio para saciar el hambre. Es la señal de que Dios es el Señor. Su Señor.
TRES PALABRAS
El evangelio de hoy (Jn 6,24-35) contiene una parte del discurso con el que Jesús comenta la distribución de los panes y los peces. Las gentes siguen a Jesús, pero él pretende cuestionar la sinceridad del seguimiento. Entonces y ahora se puede seguir al Señor por un interés inmediato. Pero no es esa la actitud que corresponde a la fe.
El evangelio de Juan juega con tres palabras cargadas de espesor y de sentido: el trabajo, el signo y el pan.
• El trabajo que Dios quiere y espera de nosotros es el de la fe. Creer en el que Él ha enviado para nuestra salvación. Esa es la verdadera respuesta del creyente.
• El signo de la cercanía de Dios ya no es el maná de los tiempos del éxodo. El signo definitivo es su mismo Hijo, enviado como alimento para el nuevo éxodo.
• El maná que alimentó a Israel en el desierto aparecía en la tierra. Pero el verdadero pan de Dios ha bajado del cielo y da la vida al mundo.
EL PAN DE LA VIDA
En este contexto, el evangelio pone en boca de Jesús una de esas frases con las que se nos revela su ser y su misión: “Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre”. Es esa una revelación que había de atravesar el bosque de los siglos.
• “Yo soy el pan de vida”. Jesús es el pan que sostiene nuestro diario vivir. Nos alimenta ya con el ejemplo de su vida, entregada al servicio de los pobres y los humildes. Nos alimenta con sus palabras, nacidas de la honda y eterna verdad de la que vino a dar testimonio. Y nos alimenta con su presencia-eucaristía, memoria de su entrega y de su pascua.
• “El que viene a mí no pasará hambre”. No es posible detenerse, sabiendo dónde está el horno del pan. Bien conocía Él nuestra insatisfacción. Ni los tesoros ni los honores pueden calmar nuestra hambre. Para saciar nuestro apetito de amor y de esperanza, hemos de ir a Él.
- Señor Jesús, te reconocemos como el pan de la vida. Te damos gracias porque te han entregado generosamente para saciar nuestras hambres. Y te presentamos la necesidad de los que no te conocen. A ti que vives, reinas y nos alimentas por los siglos de los siglos. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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viernes, 23 de julio de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE SANTIAGO APÓSTOL – CICLO B – (25-7-2021
Lectura del santo evangelio según san Mateo 20,20-28
“En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:
- ¿Qué deseas?
Ella contestó:
- Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.
Pero Jesús replicó:
- No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?
Contestaron:
- Lo somos.
Él les dijo:
- Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquéllos para quienes lo tiene reservado mi Padre.
Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:
- Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.
Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.”
SANTIAGO APÓSTOL
El nombre de Santiago (o Sant-Yago) puede inducir a engaño a quienes ignoran su origen. En realidad, llevaba el nombre de Jacob, tan antiguo como su pueblo.
Era hijo de Zebedeo y de Salomé. Y con su hermano Juan fue llamado muy pronto al seguimiento de Jesús. Los dos hermanos dejaron a su padre, la barca y las redes que eran su vida, allá en el lago de Galilea, y siguieron a Jesús.
¿Por qué le siguieron con tan rápida decisión? ¿Deseaban alcanzar el poder y la gloria? ¿Cuánto tiempo tardaron en aprender que seguir al Maestro los llevaba a servir a los más humildes de la tierra?
Ésas son algunas de las preguntas que nos asaltan en la celebración de la fiesta de este “hijo del trueno”. Así llamaba Jesús a estos dos hermanos, tan impulsivos.
LA GRANDEZA DE LA ENTREGA
El evangelio nos dice que Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, formaron junto a Pedro el grupo de los discípulos predilectos de Jesús. Con él estaban cuando resucitó a aquella niña, hija de Jairo. Con él estaban en el monte cuando se transfiguró y les mostró su gloria. Y cerca de él estaría en la noche dolorosa del Jardín de los Olivos.
Como se ve, habían tenido muchas oportunidades para conocer el espíritu de su Maestro. Y, sin embargo, pretendían que Jesús les concediera los puestos de mayor importancia en su reino. Jesús contestó a su petición, preguntándoles si estaban dispuestos a beber el cáliz del dolor y de la muerte que él mismo habría de apurar.
Jesús les hizo saber que en el reino del Mesías la grandeza no se alcanzaba por el camino del poder, sino por el de la entrega de la propia vida al servicio de los demás (Mt 20,20-28).
Los dos hermanos respondieron, a su vez, que estaban dispuestos a beber el cáliz de la amargura como su Maestro. Pero sus pretensiones de grandeza reaparecen entre líneas en los textos evangélicos. Sin embargo, andando el tiempo ambos habían de entregar la vida por el evangelio.
El mensaje de Jesús era claro, pero no era fácil de admitir. Nunca lo ha sido. A lo largo de los tiempos, los humanos hemos luchado más por conseguir el poder que por ponerlo al servicio de los pequeños y los desheredados. Lo habían gritado ya los profetas de Israel, pero hacía falta que el Hijo del Hombre lo repitiera con sinceridad y coherencia para que resultara de verdad escandaloso.
LA DIGNIDAD DE LOS SIERVOS
En la fiesta del apóstol Santiago es oportuno recordar el frescor de aquel ideal evangélico. Ante las pretensiones de los hijos de Zebedeo, Jesús tuvo que advertir a todos sus apóstoles sobre el sentido que el poder y la grandeza tendrían en su reino. La grandeza no estaba en el dominio sobre los demás, sino en el servicio a los demás (Mc 10,44). Ese es el espíritu del evangelio.
• “El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor”. No se trata de condenar el razonable empeño de crecer y madurar. Pero es preciso reconocer que la grandeza no radica en el “tener” sino en el “ser”. No es grande quien aplasta y avasalla a los demás, sino quien sabe vivir desviviéndose por los otros.
• “El que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo”. No se trata de arrancar el legítimo deseo de superarse y avanzar en la carrera. Pero es preciso confesar que las prioridades verdaderamente humanas no se miden por las vidas aniquiladas, sino por las vidas tuteladas. No es el primero el que mata, sino el que ayuda a vivir.
- Señor Jesús, sabemos que tú no has venido al mundo para ser servido, sino para servir y dar tu vida en rescate por muchos. Ayúdanos a participar de tu humildad. Y concédenos esa dignidad escandalosa de continuar tu servicio a los aplastados y a los débiles. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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viernes, 16 de julio de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 16º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (18-7-2021)
Lectura del Evangelio según San Marcos 6, 30-34.
“En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.
El les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer.
Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.”
UN PASTOR COMPASIVO
“¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño!” (Jer 23,1). En la primera lectura de este domingo nos sorprende este lamento que el profeta Jeremías pone en la boca del mismo Dios. El Señor se preocupa por la suerte que amenaza a sus ovejas cuando los pastores no son responsables.
Es verdad que, aun siendo silencioso, Dios no es neutral. De hecho, el Señor promete intervenir para reunir al resto de sus ovejas y conducirlas a sus dehesas. Además, las confiará a nuevos pastores que las libren del temor, de la dispersión y de los peligros. “Ninguna se perderá”, añade el oráculo.
En un día como hoy podemos proclamar con el salmo la misericordia que nos salva: “El Señor es mi pastor, nada me falta” (Sal 22).
En la carta a los Efesios se nos recuerda que Jesucristo ha venido a derribar el muro de enemistad que separaba a Israel de los demás pueblos. Esa consideración de la paz y del encuentro entre todos los hombres es hoy más necesaria que nunca.
EL DESCANSO Y LA CURIOSIDAD
El evangelio del domingo pasado nos decía que Jesús envió a sus discípulos a predicar, a liberar de los demonios a las gentes y a sanar a los necesitados. En el texto que hoy se proclama (Mc 6,30-34) contemplamos el retorno de los discípulos, que dan cuenta a su Maestro de lo que han hecho y enseñado.
• En primer lugar, vemos que Jesús tiene la delicadeza de llevarlos a un lugar solitario, con el deseo de que puedan descansar de su misión.
• Pero el texto anota que las gentes reconocen a Jesús y a sus discípulos. Se sugiere con esa observación que el Maestro y sus discípulos suscitan curiosidad.
• Los que reconocen a Jesús no quedan anclados en su comodidad y en su rutina. Se ponen en camino y se adelantan por tierra hasta el lugar donde ellos pretendían descansar.
LA ORFANDAD Y EL ENCUENTRO
Al desembarcar, Jesús vio a la multitud y se compadeció de ella, “porque andaban como ovejas que no tienen pastor”. Esta observación convierte a este texto en un testimonio muy actual. Como ha escrito el papa Francisco, “la mentalidad mundana nos engaña, nos atonta y nos vuelve mediocres, sin compromiso y sin gozo” (Gaudete et exsultate, 159).
• “Como ovejas sin pastor”. Esa es una forma muy gráfica para describir la situación de las gentes que salen al encuentro de Jesús. Ni la situación política ni los cultos de Jerusalén podían ofrecer a las gentes verdadero amparo y esperanza.
• “Como ovejas sin pastor”. Así parece caminar en su orfandad una gran parte de la humanidad de hoy, seducida por la apariencia de las modas y el consumo y alejada de la búsqueda de la espiritualidad y del sentido de la vida.
• “Como ovejas sin pastor”. Esa parece la situación de muchas personas bautizadas, que durante un tiempo han declarado ser creyentes no practicantes para terminar avergonzándose hasta de parecer creyentes.
- Señor Jesús, tú conoces nuestros sentimientos y adviertes esa sensación de orfandad que experimentamos. Que tu Espíritu despierte en nosotros un resto de curiosidad para salir a tu encuentro. Sólo tú te compadeces realmente de nosotros. Gloria a ti por los siglos. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
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sábado, 10 de julio de 2021
MEMORIA DE ACTIVIDADES CORRESPONDIENTE AL EJERCICIO 2020-2021
En cumplimiento de lo que nuestras Reglas preceptúan, a continuación, presentamos la Memoria de todas aquellas actividades que nuestra Hermandad ha desarrollado a lo largo de este curso cofrade 2020-2021.
El nuevo curso cofrade que iniciamos en Septiembre de 2020, lo hicimos con la misma sensación con la que finalizó el anterior, sumidos en una Pandemia Mundial llena de restricciones por las autoridades sanitarias, de limitaciones e incluso de impedimentos en llevar a cabo una vida normal de Hermandad.
Pese a todos estos inconvenientes, los Hermanos de esta Venerable Hermandad, dirigidos y representados por su Junta de Gobierno, dieron un paso adelante en seguir haciendo vida de confraternización, centralizados en los pilares básicos de esta Corporación como son la Formación, el Culto y la Caridad, todo ello a mayor Gloria y Veneración de nuestra amantísima Madre y Señora de Loreto.
Este curso cofrade se inició con el reconocimiento que tuvo nuestra Bolsa de Caridad, junto con otras Hermandades, en su acción social durante el confinamiento vivido. El 13 de Septiembre de 2020, a la finalización del primer día de Triduo al Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima de los Dolores, se nos hizo entrega de una Distinción por la colaboración realizada. Nuestro Diputado de Caridad, D. Víctor Velo García, recogió tan meritorio reconocimiento, fruto igualmente de la labor de todos los hermanos y benefactores que siguen ayudando a nuestra Bolsa de Caridad “Padre Anselmo Andrades”.
Nuestra actividad cofrade, como es ya una tradición, se aperturó con una Eucaristía Solemne con motivo de la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, celebrada el lunes 14 de Septiembre de 2020 y oficiada por nuestro Director Espiritual y Párroco de San Pedro, el Rvdo. Padre D. José Hachero. Al término de la ceremonia religiosa se procedió a venerar la reliquia del Santo Lignum Crucis que custodia esta Hermandad por Decreto de la Curia Vaticana.
En este día tan señalado para todos los Hermanos de Loreto, nos quedamos con las palabras del Santo Padre en tal señalada celebración: “La Revelación del amor de Dios por nosotros parece una locura. Cada vez que miramos el Crucifijo encontramos este amor. El Crucifijo es el gran libro del amor de Dios”.
El Viernes 18 de Septiembre de 2020 se retomaron la celebración de los Cultos Semanales con el formato habitual consistente en el Rezo de Vísperas.
Los últimos viernes de cada mes, estos cultos adquieren carácter eucarístico, por lo que además de las Vísperas se procede a la Exposición del Santísimo Sacramento del Altar, Bendición y Reserva.
En este año Jubilar que nos encontramos, finalizamos nuestros cultos con una Oración a Nuestra Señora de Loreto por los Aeronavegantes.
El 21 de Septiembre de 2020, la Hermandad recibió la aprobación de la Delegación de Patrimonio y Arte Sacro, con el visto bueno del Vicario General, para llevar a cabo la Venta del Paso de los Talleres de Villarreal. Tras este informe la Junta de Gobierno, inició los tramites legales con la Hermandad de los Estudiantes de Oviedo para realizar el contrato de Compraventa.
El 24 de Septiembre de 2020, festividad de la Patrona de nuestra Ciudad la Virgen de la Merced, ante la suspensión de su tradicional Salida Procesional, nuestra Hermandad participó en los actos que se celebraron en la Basílica Mercedaria, tanto en la Novena como en la Ofrenda de Flores que se le realizó por los devotos, entidades locales, Hermandades y organismos públicos.
El Viernes 9 de Octubre de 2020, una representación de esta Junta de Gobierno, encabezada por nuestro Hermano Mayor se dirigió rumbo a tierras ovetenses para la firma del contrato de compraventa de nuestro Paso de los Talleres de Villarreal.
El acto tuvo lugar en las dependencias de la Hermandad de los Estudiantes, el sábado 10 de octubre de 2020 en un acto sencillo pero emotivo a la vez, donde no solamente se reflejó una serie de condiciones legales, sino la confraternización que se estaba produciendo entre ambas Hermandades, algo que consideramos que perdurará en el tiempo.
En estas memorias queremos dejar constancia del agradecimiento y trato recibido por todos los Hermanos de Oviedo, que hicieron que nos sintiéramos como en nuestra propia casa. Gracias de corazón a todos los hermanos ovetenses por el acogimiento y hospitalidad.…. Y como dice vuestro grito de guerra:
“Bajo la protección de María, porque ¡DIOS LO QUIERE!"
Fue un viaje de muchos kilómetros, de muchas historias contadas de nuestra Hermandad, de buena gastronomía, pero sobre todo nos vinimos cargados de mucha ilusión y muchos proyectos que hacer realidad.
El 15 de Octubre de 2020, recibimos la visita de los Hermanos de los Estudiantes de Oviedo para el traslado del Paso que ya denominan “el joyerito de la Virgen” a su Casa Hermandad tras la firma del contrato de compraventa.
Para todos creo que fue un momento de Sentimientos encontrados por un lado, la alegría de la venta y de ver en qué buenas manos ha recaído esta historia de nuestra Hermandad y por otro lado, un recuerdo emocionado de todos aquellos Hermanos que hicieron posible tan anhelado sueño para nuestra Corporación. Gracias a los 12 apóstoles, a sus familias y a todos aquellos hermanos que con su esfuerzo y trabajo hicieron realidad tan dignas andas procesionales para nuestra Señora de Loreto.
Ahora empezamos hacer realidad un nuevo proyecto, un nuevo sueño y como dice nuestro querido Hermano D. José Manuel Prado, el ayer y el hoy, pero todo sea a la mayor gloria de Dios y de su Madre, María Santísima.
Este día siempre lo recordaremos como “El Ultimo Vuelo” del Joyerito de nuestra Reina.
El 16 de Octubre de 2020, se celebró Cabildo de Apertura de Curso aprobándose por los Hermanos presentes las actividades, proyectos patrimoniales y presupuesto económico para el ejercicio cofrade 2020-2021.
Igualmente durante este mismo acto, se celebró Cabildo Extraordinario aprobándose la mejora en el Diseño de nuestro escudo Corporativo.
Pero lo mejor de este acto extraordinario estaba por llegar, la Junta de Gobierno propone la concesión de la Medalla de Oro de la Hermandad, por su compromiso y labor durante tantos años con la Hermandad, por ser un modelo a seguir en esta corporación, por ser un pilar fundamental, por su devoción a nuestro Señora, en definitiva, por su impecable trayectoria, conceder la meritoria Medalla de Oro a nuestro hermano y miembro actual de Junta D. JOSE MANUEL PRADO SERRANO.
Para que su testimonio perdure en esta Corporación para siempre, se aprueba por unanimidad de los Hermanos presentes, tal meritoria distinción.
Aprovechando tal multitudinario acto, nuestro querido Hermano D. Miguel Puyol Vargas, fue repartiendo las participaciones para la venta de nuestra tradicional Lotería de Navidad.
El 6 de Noviembre de 2020, mes dedicado a la oración y recuerdo por los difuntos, se celebró nuestra habitual Misa en sufragio por las almas de nuestros hermanos y miembros del Ejército del Aire fallecidos, en especial por los de este año.
En esta celebración elevamos nuestro recuerdo y oración por nuestros hermanos: José Antonio Salazar Gordillo y Manuel Rodríguez Porrúa.
Los días 10, 11 y 12 de Diciembre de 2020 celebramos Solemne Triduo de Gloria en Honor a Nuestra Señora de Loreto. Con ocasión del año Jubilar Lauretano que nos encontrábamos y recordar nuestros años en el Convento de Santo Domingo, tuvimos la satisfacción regresar a la que un día fue nuestra sede y celebrar un Triduo como nuestra amantísima Virgen se merece a lo que hay que sumar las excelentes y brillantes Predicaciones que tuvimos la ocasión disfrutar día a día.
El 13 de Diciembre de 2020 tuvo lugar la Solemne Función Principal de Instituto, la cual fue celebrada por el Prior del Real Convento de Santo Domingo, el Reverendo Padre Fray Juan Carlos González del Cerro.
Tras la finalización de la Santa Eucaristía, la Hermandad tuvo un reconocimiento a todas aquellas Hermandades e Instituciones Religiosas que nos han prestado su ayuda en hacer realizar tan magnífica y soberbia celebración.
Durante estos días, tuvimos el honor, como es tradición en nuestras grandes ocasiones, de contar con la intervención musical de nuestro querido “Coro de San Pedro Nolasco”.
En la Campaña de Navidad de este año, indicar que nuestra hermandad ha colaborado activamente a través de su Bolsa de Caridad.
Este año empezamos en el puente de la Inmaculada amasando deliciosos pestiños, los cuales tuvieron una gran aceptación gracias a la labor de nuestras hermanas, de la mano de nuestro Delegado de Caridad.
Se entregó a Cáritas de San Pedro 40 lotes de surtidos “La Rondeña” para que lo unan a las bolsas que se entregan en Navidad a los acogidos pertenecientes a la feligresía.
Seguimos amasando para hacer entrega a nuestros hermanos y allegados de nuestros típicos roscos, igualmente con gran aceptación por los que colaboraron.
Igualmente la Hermandad ha estado presente en la Operación Juguete que lleva a cabo la Unión de Hermandades para estas fechas tan señaladas, haciéndole entrega de unos presentes.
Terminamos el año con una felicitación navideña a todos los Hermanos y poniendo a la venta nuestro Calendario confeccionado por la Delegación de Comunicación para que la Imagen de Nuestra Señora esté presente en todos los Hogares.
Tras retomar nuestros cultos semanales el pasado 8 de enero de 2021, y a pesar que este año no pudimos realizar nuestra visita a las religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, en el popular convento de las Reparadoras, si bien una representación de la Delegación de Caridad les hizo llegar unos kilos de pescado fresco, así como una felicitación de parte de la Hermandad.
El viernes 15 de enero de 2021, tras los rezos a nuestros sagrados Titulares, la Hermandad llevó a cabo un merecido reconocimiento al Prioste de la Hermandad de la Oración en el Huerto D. Tomás Gil Caballero, por su trabajo, predisposición y ayuda que nos facilitó en el montaje del Solemne Triduo Eucarístico celebrado en el Convento de Santo Domingo.
El viernes 22 de enero de 2021, debido a la situación sanitaria que estaba padeciendo nuestra ciudad y siguiendo las indicaciones de las Autoridades, se suspendieron nuestros tradicionales cultos semanales, con el objetivo de velar y preservar la salud y bienestar de nuestros Hermanos. Por este motivo se puso a disposición de todos los Hermanos el ejercicio de Vísperas a través de los medios telemáticos de nuestra entidad.
Con hondo pesar nuestra Hermandad recibió el 28 de enero de 2021, la triste noticia del fallecimiento de quién fuese segundo Obispo de nuestra ciudad y actual Arzobispo Castrense Monseñor Don Juan del Rio Martín, dejando constancia a través de una Nota Necrológica en nuestros medios de comunicación, haciendo igualmente relación de la vinculación que teníamos con él.
Para entrar en Cuaresma, lo hicimos de la mejor y más dulce de las maneras gracias a la gran labor de nuestra Bolsa de Caridad “Padre Anselmo Andrades”. Esta vez nuestro gran equipo, nos deleitaron con unas magnificas y sabrosas Torrijas que sirvieron para deleitar el paladar de los que las adquirieron y, sobre todo, para obtener unos ingresos necesarios para seguir realizando tan maravillosa actividad. Destacar la entrega de leche que hicimos al Economato de la Zona Sur, así como el donativo a las Clarisas de Sanlúcar de Barrameda, realizado a través de nuestra querida “Lala”.
Este año debido a la situación actual de restricciones sanitarias que estábamos viviendo, no se pudo celebrar nuestro tradicional Besamanos a nuestra amantísima Titular durante la jornada del Segundo Domingo de Cuaresma.
Del 9 al 13 de marzo de 2021 se celebró Solemne Quinario Cuaresmal con carácter de ejercicios espirituales consistente en rezo del Santo Rosario, Letanías Lauretanas, ejercicio del Quinario, Exposición de Su Divina Majestad, rezo de Vísperas, Adoración, Bendición y Reserva, con predicación a cargo del Rvdo. Don Francisco Holgado Ruiz. El último día se verificó procesión claustral con el Santísimo Sacramento.
Este año debido a las limitaciones de aforo, la Función Principal de Instituto se traslada al Triduo de Gloria del próximo mes de Diciembre, coincidiendo con los actos solemnes de clausura del Año Jubilar Lauretano.
La Hermandad estuvo presente en la exposición Cofrade desarrollada conjuntamente por la Unión de Hermandades, así como por el Ayuntamiento de Jerez denominada “Cofradías La Huella del Tiempo en Jerez” que se llevó a cabo en los Claustros de Santo Domingo desde el 19 de marzo al 11 de abril de 2021.
En la misma contribuimos con la aportación de nuestra Cruz de Guía, el avioncito de la Virgen, las cuatros figuras del paso antiguo y con una Túnica.
Igualmente la Imagen de nuestra Virgen estuvo presente en las calles de Jerez, más concretamente en la calle Larga, en una iniciativa de la Cadena Cope de cara a engalanar Jerez durante la Semana Santa.
El 26 de Marzo de 2021, Viernes de Dolores, a las 14:00 horas se inauguro el nuevo Salón Social de la Hermandad ubicado en la calle Clavel 10, gracias a la labor desarrollada durante todo el mes de marzo por nuestro Teniente Hermano Mayor, nuestro Mayordomo y todo su equipo de Mayordomía así como algunos hermanos que se han prestado en hacer este sueño realidad y poder disfrutarlo para esta Semana Santa.
Aprovechando la apertura de esta nueva instalación, se inició el reparto de papeletas de Sitio para el acto a desarrollar ante nuestra Madre el próximo Viernes Santo. Para este año tan especial, se presento el diseño de la Papeleta de Sitio realizado por el artista jerezano D. José Miguel González Morales.
Igualmente se puso a la venta el merchandising de la Hermandad, destacando las Balconeras que la Hermandad confeccionó con el Escudo de nuestra Corporación, así como con el Azulejo de la Virgen.
Ese mismo día a las 20:00 horas tuvimos el rezo de la Corona Dolorosa ante Nuestra Señora de Loreto en su Soledad.
El 2 de abril de 2021, Viernes Santo, los Hermanos de Loreto vivimos un día intenso lleno de emociones y sentimientos encontrados, pero siempre con el corazón y la vista puesta en ella.
Antes de abrir nuestras puertas, contamos con la visita del Reverendo Padre D. Federico Mantaras, Administrador Diocesano de Asidonia Jerez, con el que pudimos compartir una oración ante el Lignum Crucis así como ante la Imagen de nuestra Señora de Loreto.
A las 12:00 horas se inició la Veneración a nuestro Sagrados Titulares, la cual se prorrogó, en un primer momento de la jornada, hasta la 15:00 horas.
A las 18:00 horas se llevó a cabo acto penitencial sustitutorio de la Estación de Penitencia, exclusivo para los Hermanos. En el mismo pudimos realizar nuestro tradicional Vía Crucis, así como rezarle de una manera muy especial a nuestra amantísima Virgen. Para armonizar tan solemne acto, contamos con la presencia de nuestro querido Coro de “San Pedro Nolasco”.
A las 19:30 horas, abrimos nuevamente las puertas de San Pedro, donde esperaba el Jerez Cofrade para postrarse ante los pies de nuestra Señora. Esta Veneración se prorrogó hasta las 21:30 horas debido al gran número de cofrades que esperaban para entrar en nuestra sede parroquial.
Gracias a la Diputación Mayor de Gobierno por el trabajo realizado durante esta jornada, a nuestros jóvenes hermanos que participaron de una manera activa la misma y a los nuevos hermanos que han decidido pertenecer a tan digna y meritoria Corporación, a vuestra Casa llegáis.
Tras la Semana Santa vivida, el Viernes 9 de abril retomamos nuestros tradicionales rezos ante nuestros sagrados titulares, esta vez como el rezo del Vía Lucis.
Inmersos en el mes de Mayo, el Sábado 8 de mayo celebramos en nuestro Salón Social una convivencia, rememorando las que esta corporación tenía anualmente en el Recinto Ferial. En ella pudimos deleitarnos con guisos y platos típicos de la Feria, donde nuestros más pequeños participaron en la decoración del local y donde nos hicieron entrega de un Azulejo con la Imagen de nuestra Señora, donada por D. Francisco Quevedo.
El Viernes 14 de mayo tuvo lugar nuestra tradicional Ofrenda de Flores a nuestra Amantísima Virgen de Loreto. Este año se preparó por parte de la Hermandad los ramos de Flores a entregar, siendo considerable el número de Hermanos que participaron en tan emotivo acto, signo de amor y devoción.
En este mes la Hermandad, a través de su Delegación de Hermanos y de nuestro Hermano Mayor, tuvo a bien estar presente en una serie de celebraciones muy especiales para algunos de nuestros hermanos como es recibir su Primera Comunión y el sacramento del Matrimonio. Estas Hermanas quisieron rezar y celebrar estas entrañables celebraciones ante nuestra Señora, por ello no dejamos pasar la oportunidad de estar presente con ellas en este día tan especial. Gracias a María, Martina y Amor, por querer tanto a nuestra Virgen y hacerla presente en vuestras vidas.
El Domingo 23 de Mayo, la Hermandad estuvo presente en la Misa Pontifical en Solemnidad de Pentecostés, organizada por la Real Hermandad del Rocío de Jerez.
Los días 2, 3 y 4 de junio tuvo lugar en la Santa Iglesia Catedral el Solemne Triduo con motivo de la festividad del Corpus Christi. Nuestra
Hermandad trasladó sus cultos semanales del viernes para participar la Exposición, rezo de Vísperas y posterior Misa.
Hasta aquí la sucesión cronológica de hechos acecidos en este particular año cofrade, si bien de todos los eventos realizados los hermanos de Loreto han estado debidamente informados por los distintos medios telemáticos que esta Hermandad tiene como medio de comunicación. . Por ello queremos agradecer la labor nuestros hermanos Juan Calderón, Enrique Fernández y Carlos Gavira los cuales, con su labor en la Agenda Lauretana, facebook, página web, wasap y twiter, constituye un instrumento valiosísimo de formación e información para todos los hermanos. Gracias a estas herramientas muchos de nuestros hermanos pueden seguir a diario la vida de la Hermandad a través de los distintos medios telemáticos existentes en el mercado.
Como bien sabemos los pilares básicos de nuestra Corporación, son el Culto, la formación y la Caridad. Pues es este último pilar queremos destacar la labor y dedicación de nuestra Delegación de Caridad encabezada por nuestro hermano D. Víctor Velo, a todo su equipo y a todos los benefactores de la “Bolsa de Caridad Padre Anselmo Andrades”. Gracias por vuestro empeño, gracias por vuestras constantes innovaciones en conseguir recaudaciones extraordinarias por poder ampliar los donativos tanto dinerarios como en especies que realiza esta Bolsa de Caridad a una gran diversidad de colectivos necesitados. Gracias por estar cerca de los más desfavorecidos, y como dice los Santos Evangelios “Donde hay Caridad y Amor, ahí está Dios”, frase que sabemos que la tenéis presente siempre en vuestra labor y en vuestras vidas.
En este ejercicio que ahora termina, la Junta de Gobierno quiere igualmente agradecer vivamente a todos los hermanos y hermanas que han participado en estas actividades y por su asistencia. De manera especial a nuestro Director Espiritual y a todos los predicadores de nuestros cultos y actos religiosos, por sus enseñanzas sobre el evangelio y la doctrina cristiana.
A los auxiliares de la Junta de Gobierno, Vestidor, Camareras, Capiller, y a todos ellos gracias por su dedicación y constancia, por esa labor callada que son su seña de conducta y su mejor referencia. Sin ellos esta Junta de Gobierno no podría haber realizado su gestión de forma tan satisfactoria. Queremos igualmente hacer mención a nuestro Capataz, por su compromiso con nuestra Hermandad aunque llevamos dos años sin salida procesional,así como a nuestro querido Taller de Costura, para que pronto inicien su trabajo, señal que todo está volviendo a la ansiada normalidad.
En el campo musical siempre estará en nuestro reconocimiento el trabajo que realiza en nuestros cultos al Coro de Capilla San Pedro Nolasco, cuya labor nunca es lo suficientemente reconocida, aunque el fruto se refleja en la alta calidad de sus interpretaciones.
Igualmente, la Junta de Gobierno también quiere pedir disculpas a todas aquellas personas o instituciones que de algún modo hayan podido sentirse molestas por acciones u omisiones llevadas a cabo de manera totalmente involuntaria.
Somos una hermandad viva y como tal, nuevos hermanos y hermanas se unen a esta gran familia y otros, dejan este mundo, con la esperanza de ver cara a cara a Dios y a Nuestra Señora de Loreto.
A todos, queridos hermanos y hermanas nuestro más sentido gracias por ser parte viva de nuestra Hermandad.
Esta es nuestra misión seguir trabajando por la formación y el testimonio cristiano de los hermanos, la propagación de la doctrina de la Iglesia, la evangelización, la práctica de la Caridad y Asistencia social y la extensión y contemplación de los misterios de la Pasión, todo ello con el fin principal de la promoción del culto público que son los objetivos, que, en definitiva, estamos obligados a alcanzar porque así lo s marcan nuestros estatutos.
Elevamos nuestra mirada a Dios todopoderoso y a su bendita Madre, Nuestra Señora de Loreto, y te pedimos hagas que esta Hermandad sea una grande y santa Familia de familias, congregada en la unión del Padre, del Hijo y del Espíritu, que manifieste a sus hermanos y al mundo el misterio de tu Unidad y de tu Santidad y los conduzca a la perfección de tu Amor.
Te lo pedimos por la intercesión maternal de María Santísima, en su entrañable advocación de Nuestra Señora de Loreto en su Soledad, representada bellísimamente en la imagen de nuestra Titular, a quien veneramos como Abogada de todas nuestras obras.
Que así sea a mayor gloria Tuya y provecho de nuestras almas.
viernes, 9 de julio de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 15º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (11-7-2021)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,7-13
“En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.
Y añadió: - «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.
Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»
Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.”
PROFETAS Y ENVIADOS
“Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá: come allí tu pan y profetiza allí”. No es muy educado este saludo que Amasías dirige al profeta Amós, según se lee en este domingo 15 del tiempo ordinario (Am 7,12-15). Se ve que el sacerdote Amasías no quería que las gentes que acudían al santuario de Betel se vieran perturbadas por aquel pastor llegado del sur.
Pero hay algo más inquietante. Amasías, recuerda que aquél es un santuario real, “el templo del país”. El reino del norte se ha independizado del reino de Judá. El poder oficial no quiere saber nada del templo de Jerusalén y favorece el culto y los sacrificios de los santuarios “autonómicos”. La política no acepta de buena gana a la profecía.
Pero Amós replica con toda franqueza. Él no es un profeta ni presume de serlo. Es tan solo un pastor y cultivador de higos. Pero Dios lo ha enviado a proclamar un mensaje de conversión en las tierras del norte y él no puede guardar silencio. Es bien consciente de la fidelidad que debe al Señor que lo ha enviado.
TRES ACTITUDES
Del envío habla también el evangelio que hoy se proclama (Mc 6,7-13). Ahora es Jesús quien elige y envía a sus mensajeros, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Amós fue rechazado por el poder establecido y por la corrupción que generaba. También los discípulos de Jesús saben que a veces no serán recibidos ni escuchados.
Al enviarlos de dos en dos, Jesús instruye a sus discípulos y les advierte, al menos, de tres cualidades que deberán acompañarlos por el camino:
• En primer lugar, la pobreza. Habrán de caminar ligeros de equipaje. Les basta llevar lo más elemental. Anunciar el mensaje con pobreza facilitará la rapidez de sus movimientos.
• En segundo lugar, la sencillez. Habrán de aceptar con gratitud el hospedaje que se les ofrezca. No tienen derecho a sentirse importantes. No pueden exigir nada.
• En tercer lugar, la valentía y la libertad. El anuncio de un mensaje interpelante hará que los ignoren y rechacen. Habrán de estar dispuestos a seguir su camino sin resentimiento.
UNA TRIPLE TAREA
Tras explicar el estilo que ha de acompañar a los enviados, Jesús les expone el objeto mismo del envío. Una triple lección, válida también para los evangelizadores de hoy.
• Los discípulos salieron a predicar la conversión. Es importante hablar siempre de Dios. Y es totalmente necesario exponer a los hombres la voluntad de Dios. Y exhortarlos a conocerla, a seguirla y a dar testimonio de ella.
• Los discípulos expulsaron demonios. Según el papa Francisco, el diablo no es “un mito, una representación, un símbolo, una figura, o una idea” (Gaudete et exsultate, 161). Esa es la mayor trampa del demonio. Así que hay que prepararse para el combate.
• Los discípulos ungían con aceite a los enfermos y los curaban. En este mundo, desgarrado por el dolor y el sufrimiento, muchos necesitan una curación integral. Los creyentes somos enviados a llevar el consuelo y la compasión de Dios a todos los que sufren.
- Señor Jesús, te damos gracias por habernos elegido, instruido y enviado a anunciar a nuestros hermanos tu palabra de vida y de salvación. Danos la valentía y la ternura necesarias para hacer presente en esta tierra a nuestro Padre misericordioso. Amén.
José-Román Flecha Andrés.
viernes, 2 de julio de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 14º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (4-7-2021)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 1-6
“En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:
- «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?
Y esto les resultaba escandaloso.
Jesús les decía:
- «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»
No pudo hacer allí ningún milagro, solo curo algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe.
Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.”
EL PROFETA EN SU TIERRA
“Te hagan caso o no te hagan caso (pues son un pueblo rebelde), sabrán que hubo un profeta en medio de ellos”. Con esas palabras Dios envía al profeta Ezequiel para que se dirija a los israelitas, que se han rebelado contra el Señor. Este texto que hoy se proclama en la celebración de la misa dominical (Ez 2, 2-5) habla del profeta, de su pueblo y de Dios.
El profeta cuenta que ha recibido el Espíritu y escucha la palabra que Dios le dirige. Pero esa palabra no es un tesoro que puede guardar. Es enviado a transmitirla a su pueblo.
De paso, el profeta es advertido por Dios de la dureza del pueblo al que se ha de dirigir. Seguramente se negarán a escuchar el mensaje que Dios quiere comunicarles.
Ahora bien, el profeta enviado por Dios, es ya por sí mismo un signo elocuente de la misericordia del Señor que lo envía a su pueblo.
TRES PREGUNTAS
En el evangelio que hoy se proclama se nos da cuenta de una visita que Jesús realizó a su ciudad de Nazaret (Mc 6,1-6). Cuando el sábado empezó a enseñar en la sinagoga, las gentes quedaron asombradas. Pero ese asombro era en realidad un escándalo que se manifestaba en una cascada de preguntas.
• “¿De dónde saca todo eso”? Creían conocerlo bien. Por eso no podían entender que alguien de su propio pueblo les ofreciera una doctrina que no había salido de ellos y de su ambiente. No estaban dispuestos a cambiar, como dice ahora el papa Francisco.
• “¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada?” Las gentes de Nazaret están orgullosas de su propia sabiduría. Tienen todas las respuestas. Pero Jesús les obliga a revisar sus conocimientos y actitudes.
• “¿Y esos milagros que realizan sus manos?” Para los habitantes de Nazaret lo “normal” se ha convertido en la “norma”. Pero con sus milagros Jesús ha llegado a romper la rutina habitual. Y eso los desequilibra.
MAESTRO Y GUÍA
El texto evangélico anota que Jesús se extrañó de su falta de fe. A quien vive de cara a Dios le resulta difícil comprender que los que se consideran creyentes rechacen la voz que Él les dirige. Pero solo se recoge un comentario de Jesús:
• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Seguramente se trataba de una especie de refrán popular. Pero la frase encierra una experiencia universal. El profeta “anuncia” siempre unos valores. Pero son muchos los que aceptan “lo que hay”.
• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Además, el profeta ha de tener el valor y la osadía de denunciar los antivalores que deshumanizan a la persona y a la sociedad. Pero muchos se han acostumbrado a pensar que “todo vale”.
• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Para poder anunciar con verdad y denunciar con credibilidad, el profeta ha de aprender a “renunciar a muchos intereses y comodidades. Pero siempre es molesto quien trata de remar “contra corriente”.
- Señor Jesús, somos conscientes de que estamos demasiado habituados a la comodidad. Pensamos no necesitar ser salvados. Tampoco necesitamos a un profeta que venga a poner en duda nuestros prejuicios. Que tu Espíritu nos conceda el don del discernimiento para que te aceptemos como Maestro y Guía. Amén.
José-Román Flecha Andrés
miércoles, 30 de junio de 2021
viernes, 25 de junio de 2021
EL EVANGELIO DEL DOMINGO : 13º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (27-6-2021)
“En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva». Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba.
Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió enseguida, en medio de la gente, preguntando: «Quién me ha tocado el manto?». Los discípulos le contestaron: «Ves cómo te apretuja la gente y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”». El seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud».
Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?». Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: «No temas; basta que tengas fe». No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo: «¿Qué estrépito y qué lloros son estos? La niña no está muerta, está dormida». Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo: «Talitha qumi» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»). La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía doce años. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.”
MUERTE Y EL SUEÑO
“Dios no creó la muerte ni se recrea en la destrucción de los vivientes; todo lo creó para que subsistiera”. Con estas palabras del libro de la Sabiduría se abre la primera lectura que se lee en este domingo (Sab 1,13). El texto nos dice que el pecado es lo que hace penosos los fenómenos naturales de la vida humana, como la enfermedad, la debilidad o la muerte.
Más importante aún es la afirmación de que Dios nos ha creado para la inmortalidad, puesto que nos ha hecho a imagen de su propio ser. Estamos acostumbrados a pensar en esa categoría de la imagen y semejanza de Dios en términos del conocimiento. Pero es importante verla a la luz de nuestra vocación a vivir siempre junto al Autor de la vida.
Con esa confianza podremos proclamar con el salmo: “Te ensalzaré, Señor, porque me has librado” (Sal 29). Por otra parte, escuchamos cómo san Pablo invita a los Corintios a participar en la colecta a favor de los pobres de Jerusalén. No se trata solo de compartir. Se trata de imitar la generosidad de Jesucristo. Esa es la norma y el ideal de nuestra vida.
El evangelio que hoy se proclama nos introduce en un escenario de dolor y de muerte. Ahí aparece el jefe de una sinagoga. Se llama Jairo o Yaír. Su nombre parece significar: “Que él (Dios) lo ilumine”. Y efectivamente, este padre que sale al encuentro de Jesús para suplicarle la curación de su hija parece guiado por la luz de lo alto.
Su ruego es sencillamente patético: “Mi niña está en las últimas; ven, impón las manos sobre ella para que sane y viva” (Mc 5,23). Jesús escucha la petición y se pone en camino con Jairo. Pero alguien llega anunciando que la niña ha muerto. Jesús oye el mensaje y le dice a Jairo: “No temas, basta que tengas fe” (Lc 8,51).
Los discípulos más cercanos de Jesús acompañan al padre y a la madre de la niña. Por todas partes hay mucha gente alborotada. Hay flautistas y plañideras a sueldo. En ese contexto se sitúa la exclamación de Jesús: “¿Qué estrépito y qué lloros son estos?” (Mc 5,39).
EL PECADO DEL ABATIMIENTO
Además, Jesús pronuncia una afirmación sorprendente: “La niña no está muerta, está dormida”. Todo son burlas. Las mujeres que lloran a sueldo creen saber cuándo ha muerto una persona. Los profesionales del duelo no siempre descubren la posibilidad de la esperanza.
• “La niña no está muerta, está dormida”. Seguramente esas palabras sugerían una reflexión sobre el pueblo de Israel. Llamado por Dios a la alianza y a la vida, parecía dormido en su nostalgia y en sus falsas seguridades.
• “La niña no está muerta, está dormida”. Es posible que las primeras comunidades cristianas se hayan aplicado a sí mismas estas palabras de Jesús. Tanto la persecución como la rutina adormecían a los que debían vivir el mensaje del Maestro.
• “La niña no está muerta, está dormida”. Con todo, esa advertencia de Jesús es especialmente importante para nuestro tiempo. Con frecuencia culpamos a la sociedad de nuestra situación eclesial. Pero es evidente que padecemos ese “abatimiento o aburrimiento” que nos mantiene pasivos, según ha dicho el papa Francisco.
- Señor Jesús, tú sabes que muchas de nuestras comunidades parecen muertas. Nos cuesta mantener la esperanza. Te pedimos con la fe de Jairo que te acerques, nos tomes de la mano y nos levantes. Porque Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida de nuestra vida.
José-Román Flecha Andrés.


