domingo, 15 de agosto de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE LA ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA – CICLO B – (15-8-2021)

Lectura del santo evangelio según san Lucas 1,39-56


“En aquellos días, María se puso en camino y fue aprisa a la montaña, a un pueblo de Judá; entró en casa de Zacarías y saludo a Isabel. En cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y dijo a voz en grito: "¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? En cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Dichosa tú, que has creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá."

María dijo:

“Mi alma alaba la grandeza del Señor.
Mi espíritu se alegra en Dios mi Salvador,
porque Dios ha puesto sus ojos en mí, su humilde esclava,
y desde ahora me llamarán dichosa;

porque el Todopoderoso ha hecho en mí grandes cosas.
¡Santo es su nombre!
Dios tiene siempre misericordia
de quienes le honran.

Actuó con todo su poder:
deshizo los planes de los orgullosos,
derribó a los reyes de sus tronos
y puso en alto a los humildes.

Llenó de bienes a los hambrientos
y despidió a los ricos con las manos vacías.
Ayudó al pueblo de Israel, su siervo,
y no se olvidó de tratarlo con misericordia.

Así lo había prometido a nuestros antepasados,
a Abraham y a sus futuros descendientes.”
María se quedó con Isabel unos tres meses, y después regresó a su casa”.



ASUNCIÓN DE LA VIRGEN MARÍA

En este día nos agrada volver a consultar los sermones de San Juan de Ávila. Según él, la fiesta de la Asunción de María marcaba “el término tan deseado y tan pedido por la sacratísima Virgen María, Madre de Dios y Señora nuestra”. Ante aquella evocación, invitaba a los fieles a alegrarse por el triunfo de María. No le faltaba fantasía para imaginar la admiración a los ángeles:

“Espantados de que en este miserable desierto hubiese tan preciosa reliquia y que con tanta honra y pompa fuese subida a la alteza del cielo y constituida por Señora de los que están allá y de los de acá, preguntan diciendo: ¿Quién es esta que sube del desierto, abundante en regalos, arrimada sobre su Amado?” (Cant 8,5).

Para aquel fogoso predicador, el día de la Asunción de María se convertía en la fiesta de la libertad, de la gloria cumplida y de las esperanzas realizadas:

“Gócense, pues, los buenos hijos de la libertad de su bendita Madre, y esperen ellos que, a semejanza de ella, les vendrá el día de su libertad, en que, libres de la corrupción de esta vida, gocen con ella en el cielo del don de incorrupción perpetua, de cumplida gloria y de la alegre vista de Dios. Y entiendan que esta Virgen bendita no sólo nos es dada para ejemplo de nuestra vida, a la cual sigamos e imitemos en sus virtudes, mas también tenemos en ella ejemplo y motivo para esperar que, si fuéremos acá por el camino que ella fue, aunque no tan aprisa ni con tanta santidad, iremos donde ella fue, aunque menores en gloria”.

Pero sabía Juan de Ávila que poco presta la contemplación sin la acción y el regusto sin el esfuerzo. La celebración de la Asunción de María a los cielos le sugería, pues, una sencilla exhortación adornada de una pizca de dramática poesía:

“Estemos, pues, muy atentos, y no perdamos de vista a esta Señora, tan acertada en sus caminos y tan verdadera estrella y guía de los que en este peligroso mar navegamos” [1].

También Santa Teresa cuenta que, en esta fiesta de la Asunción de María, se le representó en un arrobamiento “su subida al cielo, y la alegría y solemnidad con que fue recibida y el lugar adonde está”. Y añade que esta visión le aprovechó “para desear más pasar grandes trabajos” y le quedó un “gran deseo de servir a esta Señora, pues tanto mereció” [2].


LA OBRA DE DIOS

El relato evangélico que hoy se proclama recoge el canto gozoso y agradecido de María (Lc 1, 39-56). Sus estrofas no miran tanto a la obra del hombre cuanto a la obra de Dios. El canto del “Magnificat”, en efecto, revela, proclama, canta y agradece el estilo de Dios.

- “Ha mirado la humillación de su esclava”. Más que una confesión personal es un resumen de la historia entera de la salvación. Frente a la altanería de los poderosos, con frecuencia injusta y despiadada, se alza la misericordia del Dios que apuesta por los débiles y oprimidos.

- “Me felicitarán todas las generaciones”. En otros tiempos le había sido prometido a Abraham que por él se bendecirían todos los linajes de la tierra (Gén 12,3). La antigua profecía se ha cumplido en María. Gracias a Jesús, fruto bendito de su vientre, la bendición de Dios se convierte en bienaventuranza para todos los que lo siguen.

- “Ha hecho obras grandes por mí”. Lo mismo pudieron decir Sara, madre de Isaac, y Ana, la madre de Samuel. Para María, las grandes obras de Dios incluyen la maternidad física de Jesús. Pero comprenden las riquezas del Reino que por Jesús se revelan y se otorgan a los pequeños y a los humildes.


UN SIGNO CELESTIAL

La visión del Apocalipsis coloca a la Iglesia en el centro de la bóveda celeste (Ap 12,1). La liturgia ve esa profecía a la luz de los misterios que transforman la vida de María:

• “Una mujer vestida del sol”. La luz de Dios revelada en el Cristo inunda a María y a la Iglesia. Purificadas e iluminadas por Él se convierten en faro para la peregrinación de las gentes. Su esencia determina su misión imprescindible.

• “Una mujer con la luna por pedestal”. La luz de María y de la Iglesia no brota de sus méritos. Como el pálido claror de la luna, su brillo es reflejo de una luz que las trasciende y las lleva a vivir en humilde transparencia.

• “Una mujer coronada con doce estrellas”. El signo cósmico del zodíaco se asocia a las tribus de Israel y al número apostólico para desvelar el papel de María y de la Iglesia. La naturaleza y la historia coronan al icono de la fe, al ejercicio de la fe, a la obediencia de la fe.

- “Dios todopoderoso y eterno, que has elevado en cuerpo y alma a los cielos a la inmaculada Virgen María, Madre de tu Hijo; concédenos que, aspirando siempre a las realidades divinas, lleguemos a participar con ella de su misma gloria en el cielo”. Amén.

José-Román Flecha Andrés

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[1] San Juan de Ávila, Sermón 70, en Obras completas del Santo Maestro Juan de Ávila, III, 177.

[2] Santa Teresa de Jesús, Libro de la Vida, 39,26. La Santa había contado que en otra fiesta de la Asunción, le pareció ser vestida de blanco por nuestra Señora y por san José: Obras completas 33,14.

sábado, 7 de agosto de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 19º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (8-8-2021)

 Lectura del santo evangelio según san Juan 6,41-51


“En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían:

- «¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?».

Jesús tomó la palabra y les dijo:

- «No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo trae el Padre que me ha enviado.

Y yo lo resucitaré el último día.

Está escrito en los profetas: 'Serán todos discípulos de Dios'.

Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí.

No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre.

Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna.

Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.

Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo».”


EL PAN DE VIDA

Elías fue elegido para ser el defensor del Dios único frente a la imposición política de los ídolos extranjeros. Pero fue elegido también para ser el defensor del pobre aplastado por los poderosos. Esa doble misión del profeta no había de ser fácil. De hecho, lo lanzó a los caminos del desierto para defender su propia vida.

Gracias al pan y el agua que el ángel le muestra, Elías puede seguir su camino durante cuarenta días hasta el Horeb, el monte de Dios (1 Re 19,4-8). El profeta es el icono del creyente que sigue con fidelidad al Señor. El pan y el agua significan aquí la providencia y la fidelidad de Dios al que ha elegido para una arriesgada misión.

El desierto es la tierra del despojo. Y de la más profunda verdad del ser humano. El desierto fue para el pueblo de Israel el lugar del encuentro con su Dios. También lo es para Elías. En un caso y el otro, el pan y el agua son los medios imprescindibles para vivir y afrontar la vida con valentía y disponibilidad ante el Señor.


VENIR A JESÚS

El evangelio de hoy recoge la reacción de los judíos a las palabras con las que Jesús se revelaba como el pan bajado del cielo. “¿Cómo dice que ha bajado del cielo?” Los judíos no pueden reconocer como venido del cielo a un hombre cuyos orígenes terrenos creen conocer.

Jesús no parece extrañarse por esa desconfianza. Conoce bien de dónde brota. No se la reprocha, pero les indica el camino recto para llegar a Él. El texto emplea para ello una frase negativa y otra positiva, en las que se contraponen el “nadie” y el “todos”:

• “Nadie puede venir a mí si no lo trae el Padre que me ha enviado”. Es imposible llegar a reconocer y aceptar por las propias fuerzas el mesianismo de Jesús. Venir a Jesús es la clave y el sentido de la fe cristiana.

• “Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende, viene a mí”. Escuchar humildemente al Padre celestial y dejarse guiar por su voluntad: ése es el requisito y la condición para venir a Jesús.


VIVIR PARA SIEMPRE

El enviado por el Padre se presenta a sí mismo como el pan de la vida: “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo: el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo”. Esa es el núcleo de nuestra fe.

• “Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo”. En la memoria permanece el recuerdo del maná del desierto. Jesús es el nuevo maná que el Padre ha entregado al pueblo de la nueva alianza. Gracias a él puede sostenerse en su peregrinación.

• “El que coma de este pan vivirá para siempre”. Los que se alimentaron del maná pudieron satisfacer su hambre, pero al fin murieron. En cambio, quien se alimenta del pan del Señor vive para siempre.

• “El pan que yo daré es mi carne, para la vida del mundo”. El pan que Jesús ofrece a su pueblo es su propia carne. Es su propia vida que entrega por él. Es decir, por su pueblo y por todo el mundo.

- Señor Jesús, creemos que eres el Mesías enviado por Dios. Que la fe nos ayude a buscarte y encontrarte. Y que tu pan nos mantenga en la vida sin fin que brota de ti. Amén.

José-Román Flecha Andrés.

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viernes, 30 de julio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 18º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (1-8-2021)

 Lectura del santo Evangelio según San Juan. 6, 24-35


“En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús. Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?». Jesús les contestó: «Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a este lo ha sellado el Padre, Dios».

Ellos le preguntaron: «Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?». Respondió Jesús: «La obra que Dios quiere es esta: que creáis en el que él ha enviado». Le replicaron: «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Les dio a comer pan del cielo”». Jesús les replicó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo». Entonces le dijeron: «Señor, danos siempre de este pan». Jesús les contestó: «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed».”


EL DESIERTO Y EL HAMBRE

“Nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda la comunidad”. Así suena la queja del pueblo de Israel, como se contiene en el texto bíblico que hoy se proclama (Éx 16,2-4.12-15). Es una queja airada contra Moisés y Aarón. Es también una queja injusta contra los que habían sido elegidos por Dios para liberar a su pueblo de la esclavitud.

Pero bien sabemos que el hambre es una mala consejera. Contribuye a ver la realidad como una amenaza. Favorece la inquietud social. Y lleva a las gentes a la rebelión.

El libro del Éxodo recuerda hoy el paso de Israel por el desierto. Atrás queda la opresión sufrida en Egipto. Por delante, se promete el país de la libertad. Pero, en medio, se vive entre una nostalgia siempre tentadora, y una esperanza siempre difícil de alcanzar.

El desierto es soledad y austeridad. El desierto es hambre y sed. Y esa sensación de abandono y orfandad que lleva a los peregrinos a preguntarse si Dios se cuida verdaderamente de ellos. De ahí que el maná que aparece en la mañana sea más que un medio para saciar el hambre. Es la señal de que Dios es el Señor. Su Señor.


TRES PALABRAS

El evangelio de hoy (Jn 6,24-35) contiene una parte del discurso con el que Jesús comenta la distribución de los panes y los peces. Las gentes siguen a Jesús, pero él pretende cuestionar la sinceridad del seguimiento. Entonces y ahora se puede seguir al Señor por un interés inmediato. Pero no es esa la actitud que corresponde a la fe.

El evangelio de Juan juega con tres palabras cargadas de espesor y de sentido: el trabajo, el signo y el pan.

• El trabajo que Dios quiere y espera de nosotros es el de la fe. Creer en el que Él ha enviado para nuestra salvación. Esa es la verdadera respuesta del creyente.

• El signo de la cercanía de Dios ya no es el maná de los tiempos del éxodo. El signo definitivo es su mismo Hijo, enviado como alimento para el nuevo éxodo.

• El maná que alimentó a Israel en el desierto aparecía en la tierra. Pero el verdadero pan de Dios ha bajado del cielo y da la vida al mundo.


EL PAN DE LA VIDA

En este contexto, el evangelio pone en boca de Jesús una de esas frases con las que se nos revela su ser y su misión: “Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre”. Es esa una revelación que había de atravesar el bosque de los siglos.

• “Yo soy el pan de vida”. Jesús es el pan que sostiene nuestro diario vivir. Nos alimenta ya con el ejemplo de su vida, entregada al servicio de los pobres y los humildes. Nos alimenta con sus palabras, nacidas de la honda y eterna verdad de la que vino a dar testimonio. Y nos alimenta con su presencia-eucaristía, memoria de su entrega y de su pascua.

• “El que viene a mí no pasará hambre”. No es posible detenerse, sabiendo dónde está el horno del pan. Bien conocía Él nuestra insatisfacción. Ni los tesoros ni los honores pueden calmar nuestra hambre. Para saciar nuestro apetito de amor y de esperanza, hemos de ir a Él.

- Señor Jesús, te reconocemos como el pan de la vida. Te damos gracias porque te han entregado generosamente para saciar nuestras hambres. Y te presentamos la necesidad de los que no te conocen. A ti que vives, reinas y nos alimentas por los siglos de los siglos. Amén.

José-Román Flecha Andrés.

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viernes, 23 de julio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE SANTIAGO APÓSTOL – CICLO B – (25-7-2021

 Lectura del santo evangelio según san Mateo 20,20-28


“En aquel tiempo, se acercó a Jesús la madre de los Zebedeos con sus hijos y se postró para hacerle una petición. Él le preguntó:

- ¿Qué deseas?

Ella contestó:

- Ordena que estos dos hijos míos se sienten en tu reino, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda.

Pero Jesús replicó:

- No sabéis lo que pedís. ¿Sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber?

Contestaron:

- Lo somos.

Él les dijo:

- Mi cáliz lo beberéis; pero el puesto a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo, es para aquéllos para quienes lo tiene reservado mi Padre.

Los otros diez, que lo habían oído, se indignaron contra los dos hermanos. Pero Jesús, reuniéndolos, les dijo:

- Sabéis que los jefes de los pueblos los tiranizan y que los grandes los oprimen. No será así entre vosotros: el que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor, y el que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo.

Igual que el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos.”


SANTIAGO APÓSTOL

El nombre de Santiago (o Sant-Yago) puede inducir a engaño a quienes ignoran su origen. En realidad, llevaba el nombre de Jacob, tan antiguo como su pueblo.

Era hijo de Zebedeo y de Salomé. Y con su hermano Juan fue llamado muy pronto al seguimiento de Jesús. Los dos hermanos dejaron a su padre, la barca y las redes que eran su vida, allá en el lago de Galilea, y siguieron a Jesús.

¿Por qué le siguieron con tan rápida decisión? ¿Deseaban alcanzar el poder y la gloria? ¿Cuánto tiempo tardaron en aprender que seguir al Maestro los llevaba a servir a los más humildes de la tierra?

Ésas son algunas de las preguntas que nos asaltan en la celebración de la fiesta de este “hijo del trueno”. Así llamaba Jesús a estos dos hermanos, tan impulsivos.


LA GRANDEZA DE LA ENTREGA

El evangelio nos dice que Santiago y Juan, hijos de Zebedeo, formaron junto a Pedro el grupo de los discípulos predilectos de Jesús. Con él estaban cuando resucitó a aquella niña, hija de Jairo. Con él estaban en el monte cuando se transfiguró y les mostró su gloria. Y cerca de él estaría en la noche dolorosa del Jardín de los Olivos.

Como se ve, habían tenido muchas oportunidades para conocer el espíritu de su Maestro. Y, sin embargo, pretendían que Jesús les concediera los puestos de mayor importancia en su reino. Jesús contestó a su petición, preguntándoles si estaban dispuestos a beber el cáliz del dolor y de la muerte que él mismo habría de apurar.

Jesús les hizo saber que en el reino del Mesías la grandeza no se alcanzaba por el camino del poder, sino por el de la entrega de la propia vida al servicio de los demás (Mt 20,20-28).

Los dos hermanos respondieron, a su vez, que estaban dispuestos a beber el cáliz de la amargura como su Maestro. Pero sus pretensiones de grandeza reaparecen entre líneas en los textos evangélicos. Sin embargo, andando el tiempo ambos habían de entregar la vida por el evangelio.

El mensaje de Jesús era claro, pero no era fácil de admitir. Nunca lo ha sido. A lo largo de los tiempos, los humanos hemos luchado más por conseguir el poder que por ponerlo al servicio de los pequeños y los desheredados. Lo habían gritado ya los profetas de Israel, pero hacía falta que el Hijo del Hombre lo repitiera con sinceridad y coherencia para que resultara de verdad escandaloso.


LA DIGNIDAD DE LOS SIERVOS

En la fiesta del apóstol Santiago es oportuno recordar el frescor de aquel ideal evangélico. Ante las pretensiones de los hijos de Zebedeo, Jesús tuvo que advertir a todos sus apóstoles sobre el sentido que el poder y la grandeza tendrían en su reino. La grandeza no estaba en el dominio sobre los demás, sino en el servicio a los demás (Mc 10,44). Ese es el espíritu del evangelio.

• “El que quiera ser grande entre vosotros, que sea vuestro servidor”. No se trata de condenar el razonable empeño de crecer y madurar. Pero es preciso reconocer que la grandeza no radica en el “tener” sino en el “ser”. No es grande quien aplasta y avasalla a los demás, sino quien sabe vivir desviviéndose por los otros.

• “El que quiera ser primero entre vosotros, que sea vuestro esclavo”. No se trata de arrancar el legítimo deseo de superarse y avanzar en la carrera. Pero es preciso confesar que las prioridades verdaderamente humanas no se miden por las vidas aniquiladas, sino por las vidas tuteladas. No es el primero el que mata, sino el que ayuda a vivir.

- Señor Jesús, sabemos que tú no has venido al mundo para ser servido, sino para servir y dar tu vida en rescate por muchos. Ayúdanos a participar de tu humildad. Y concédenos esa dignidad escandalosa de continuar tu servicio a los aplastados y a los débiles. Amén.

José-Román Flecha Andrés.

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viernes, 16 de julio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 16º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (18-7-2021)

 Lectura del Evangelio según San Marcos 6, 30-34.

“En aquel tiempo, los apóstoles volvieron a reunirse con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

El les dijo: «Venid vosotros solos a un sitio tranquilo a descansar un poco». Porque eran tantos los que iban y venían que no encontraban tiempo ni para comer.

Se fueron en barca a un sitio tranquilo y apartado. Muchos los vieron marcharse y los reconocieron; entonces de todas las aldeas fueron corriendo por tierra a aquel sitio y se les adelantaron. Al desembarcar, Jesús vio una multitud y le dio lástima de ellos, porque andaban como ovejas sin pastor; y se puso a enseñarles con calma.”


UN PASTOR COMPASIVO

“¡Ay de los pastores que dispersan y dejan perecer las ovejas de mi rebaño!” (Jer 23,1). En la primera lectura de este domingo nos sorprende este lamento que el profeta Jeremías pone en la boca del mismo Dios. El Señor se preocupa por la suerte que amenaza a sus ovejas cuando los pastores no son responsables.

Es verdad que, aun siendo silencioso, Dios no es neutral. De hecho, el Señor promete intervenir para reunir al resto de sus ovejas y conducirlas a sus dehesas. Además, las confiará a nuevos pastores que las libren del temor, de la dispersión y de los peligros. “Ninguna se perderá”, añade el oráculo.

En un día como hoy podemos proclamar con el salmo la misericordia que nos salva: “El Señor es mi pastor, nada me falta” (Sal 22).

En la carta a los Efesios se nos recuerda que Jesucristo ha venido a derribar el muro de enemistad que separaba a Israel de los demás pueblos. Esa consideración de la paz y del encuentro entre todos los hombres es hoy más necesaria que nunca.


EL DESCANSO Y LA CURIOSIDAD

El evangelio del domingo pasado nos decía que Jesús envió a sus discípulos a predicar, a liberar de los demonios a las gentes y a sanar a los necesitados. En el texto que hoy se proclama (Mc 6,30-34) contemplamos el retorno de los discípulos, que dan cuenta a su Maestro de lo que han hecho y enseñado.

• En primer lugar, vemos que Jesús tiene la delicadeza de llevarlos a un lugar solitario, con el deseo de que puedan descansar de su misión.

• Pero el texto anota que las gentes reconocen a Jesús y a sus discípulos. Se sugiere con esa observación que el Maestro y sus discípulos suscitan curiosidad.

• Los que reconocen a Jesús no quedan anclados en su comodidad y en su rutina. Se ponen en camino y se adelantan por tierra hasta el lugar donde ellos pretendían descansar.


LA ORFANDAD Y EL ENCUENTRO

Al desembarcar, Jesús vio a la multitud y se compadeció de ella, “porque andaban como ovejas que no tienen pastor”. Esta observación convierte a este texto en un testimonio muy actual. Como ha escrito el papa Francisco, “la mentalidad mundana nos engaña, nos atonta y nos vuelve mediocres, sin compromiso y sin gozo” (Gaudete et exsultate, 159).

• “Como ovejas sin pastor”. Esa es una forma muy gráfica para describir la situación de las gentes que salen al encuentro de Jesús. Ni la situación política ni los cultos de Jerusalén podían ofrecer a las gentes verdadero amparo y esperanza.

• “Como ovejas sin pastor”. Así parece caminar en su orfandad una gran parte de la humanidad de hoy, seducida por la apariencia de las modas y el consumo y alejada de la búsqueda de la espiritualidad y del sentido de la vida.

• “Como ovejas sin pastor”. Esa parece la situación de muchas personas bautizadas, que durante un tiempo han declarado ser creyentes no practicantes para terminar avergonzándose hasta de parecer creyentes.

- Señor Jesús, tú conoces nuestros sentimientos y adviertes esa sensación de orfandad que experimentamos. Que tu Espíritu despierte en nosotros un resto de curiosidad para salir a tu encuentro. Sólo tú te compadeces realmente de nosotros. Gloria a ti por los siglos. Amén.

José-Román Flecha Andrés.

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sábado, 10 de julio de 2021

MEMORIA DE ACTIVIDADES CORRESPONDIENTE AL EJERCICIO 2020-2021

 En cumplimiento de lo que nuestras Reglas preceptúan, a continuación, presentamos la Memoria de todas aquellas actividades que nuestra Hermandad ha desarrollado a lo largo de este curso cofrade 2020-2021.


El nuevo curso cofrade que iniciamos en Septiembre de 2020, lo hicimos con la misma sensación con la que finalizó el anterior, sumidos en una Pandemia Mundial llena de restricciones por las autoridades sanitarias, de limitaciones e incluso de impedimentos en llevar a cabo una vida normal de Hermandad.

Pese a todos estos inconvenientes, los Hermanos de esta Venerable Hermandad, dirigidos y representados por su Junta de Gobierno, dieron un paso adelante en seguir haciendo vida de confraternización, centralizados en los pilares básicos de esta Corporación como son la Formación, el Culto y la Caridad, todo ello a mayor Gloria y Veneración de nuestra amantísima Madre y Señora de Loreto.

Este curso cofrade se inició con el reconocimiento que tuvo nuestra Bolsa de Caridad, junto con otras Hermandades, en su acción social durante el confinamiento vivido. El 13 de Septiembre de 2020, a la finalización del primer día de Triduo al Santísimo Cristo de la Salud y María Santísima de los Dolores, se nos hizo entrega de una Distinción por la colaboración realizada. Nuestro Diputado de Caridad, D. Víctor Velo García, recogió tan meritorio reconocimiento, fruto igualmente de la labor de todos los hermanos y benefactores que siguen ayudando a nuestra Bolsa de Caridad “Padre Anselmo Andrades”.

Nuestra actividad cofrade, como es ya una tradición, se aperturó con una Eucaristía Solemne con motivo de la Festividad de la Exaltación de la Santa Cruz, celebrada el lunes 14 de Septiembre de 2020 y oficiada por nuestro Director Espiritual y Párroco de San Pedro, el Rvdo. Padre D. José Hachero. Al término de la ceremonia religiosa se procedió a venerar la reliquia del Santo Lignum Crucis que custodia esta Hermandad por Decreto de la Curia Vaticana.

En este día tan señalado para todos los Hermanos de Loreto, nos quedamos con las palabras del Santo Padre en tal señalada celebración: “La Revelación del amor de Dios por nosotros parece una locura. Cada vez que miramos el Crucifijo encontramos este amor. El Crucifijo es el gran libro del amor de Dios”.

El Viernes 18 de Septiembre de 2020 se retomaron la celebración de los Cultos Semanales con el formato habitual consistente en el Rezo de Vísperas.

Los últimos viernes de cada mes, estos cultos adquieren carácter eucarístico, por lo que además de las Vísperas se procede a la Exposición del Santísimo Sacramento del Altar, Bendición y Reserva.

En este año Jubilar que nos encontramos, finalizamos nuestros cultos con una Oración a Nuestra Señora de Loreto por los Aeronavegantes.

El 21 de Septiembre de 2020, la Hermandad recibió la aprobación de la Delegación de Patrimonio y Arte Sacro, con el visto bueno del Vicario General, para llevar a cabo la Venta del Paso de los Talleres de Villarreal. Tras este informe la Junta de Gobierno, inició los tramites legales con la Hermandad de los Estudiantes de Oviedo para realizar el contrato de Compraventa.

El 24 de Septiembre de 2020, festividad de la Patrona de nuestra Ciudad la Virgen de la Merced, ante la suspensión de su tradicional Salida Procesional, nuestra Hermandad participó en los actos que se celebraron en la Basílica Mercedaria, tanto en la Novena como en la Ofrenda de Flores que se le realizó por los devotos, entidades locales, Hermandades y organismos públicos.

El Viernes 9 de Octubre de 2020, una representación de esta Junta de Gobierno, encabezada por nuestro Hermano Mayor se dirigió rumbo a tierras ovetenses para la firma del contrato de compraventa de nuestro Paso de los Talleres de Villarreal.

El acto tuvo lugar en las dependencias de la Hermandad de los Estudiantes, el sábado 10 de octubre de 2020 en un acto sencillo pero emotivo a la vez, donde no solamente se reflejó una serie de condiciones legales, sino la confraternización que se estaba produciendo entre ambas Hermandades, algo que consideramos que perdurará en el tiempo.

En estas memorias queremos dejar constancia del agradecimiento y trato recibido por todos los Hermanos de Oviedo, que hicieron que nos sintiéramos como en nuestra propia casa. Gracias de corazón a todos los hermanos ovetenses por el acogimiento y hospitalidad.…. Y como dice vuestro grito de guerra:

“Bajo la protección de María, porque ¡DIOS LO QUIERE!"

Fue un viaje de muchos kilómetros, de muchas historias contadas de nuestra Hermandad, de buena gastronomía, pero sobre todo nos vinimos cargados de mucha ilusión y muchos proyectos que hacer realidad.

El 15 de Octubre de 2020, recibimos la visita de los Hermanos de los Estudiantes de Oviedo para el traslado del Paso que ya denominan “el joyerito de la Virgen” a su Casa Hermandad tras la firma del contrato de compraventa.

Para todos creo que fue un momento de Sentimientos encontrados por un lado, la alegría de la venta y de ver en qué buenas manos ha recaído esta historia de nuestra Hermandad y por otro lado, un recuerdo emocionado de todos aquellos Hermanos que hicieron posible tan anhelado sueño para nuestra Corporación. Gracias a los 12 apóstoles, a sus familias y a todos aquellos hermanos que con su esfuerzo y trabajo hicieron realidad tan dignas andas procesionales para nuestra Señora de Loreto.

Ahora empezamos hacer realidad un nuevo proyecto, un nuevo sueño y como dice nuestro querido Hermano D. José Manuel Prado, el ayer y el hoy, pero todo sea a la mayor gloria de Dios y de su Madre, María Santísima.

Este día siempre lo recordaremos como “El Ultimo Vuelo” del Joyerito de nuestra Reina.

El 16 de Octubre de 2020, se celebró Cabildo de Apertura de Curso aprobándose por los Hermanos presentes las actividades, proyectos patrimoniales y presupuesto económico para el ejercicio cofrade 2020-2021.

Igualmente durante este mismo acto, se celebró Cabildo Extraordinario aprobándose la mejora en el Diseño de nuestro escudo Corporativo.

Pero lo mejor de este acto extraordinario estaba por llegar, la Junta de Gobierno propone la concesión de la Medalla de Oro de la Hermandad, por su compromiso y labor durante tantos años con la Hermandad, por ser un modelo a seguir en esta corporación, por ser un pilar fundamental, por su devoción a nuestro Señora, en definitiva, por su impecable trayectoria, conceder la meritoria Medalla de Oro a nuestro hermano y miembro actual de Junta D. JOSE MANUEL PRADO SERRANO.

Para que su testimonio perdure en esta Corporación para siempre, se aprueba por unanimidad de los Hermanos presentes, tal meritoria distinción.

Aprovechando tal multitudinario acto, nuestro querido Hermano D. Miguel Puyol Vargas, fue repartiendo las participaciones para la venta de nuestra tradicional Lotería de Navidad.

El 6 de Noviembre de 2020, mes dedicado a la oración y recuerdo por los difuntos, se celebró nuestra habitual Misa en sufragio por las almas de nuestros hermanos y miembros del Ejército del Aire fallecidos, en especial por los de este año.

En esta celebración elevamos nuestro recuerdo y oración por nuestros hermanos: José Antonio Salazar Gordillo y Manuel Rodríguez Porrúa.

Los días 10, 11 y 12 de Diciembre de 2020 celebramos Solemne Triduo de Gloria en Honor a Nuestra Señora de Loreto. Con ocasión del año Jubilar Lauretano que nos encontrábamos y recordar nuestros años en el Convento de Santo Domingo, tuvimos la satisfacción regresar a la que un día fue nuestra sede y celebrar un Triduo como nuestra amantísima Virgen se merece a lo que hay que sumar las excelentes y brillantes Predicaciones que tuvimos la ocasión disfrutar día a día.

El 13 de Diciembre de 2020 tuvo lugar la Solemne Función Principal de Instituto, la cual fue celebrada por el Prior del Real Convento de Santo Domingo, el Reverendo Padre Fray Juan Carlos González del Cerro.

Tras la finalización de la Santa Eucaristía, la Hermandad tuvo un reconocimiento a todas aquellas Hermandades e Instituciones Religiosas que nos han prestado su ayuda en hacer realizar tan magnífica y soberbia celebración.

Durante estos días, tuvimos el honor, como es tradición en nuestras grandes ocasiones, de contar con la intervención musical de nuestro querido “Coro de San Pedro Nolasco”.

En la Campaña de Navidad de este año, indicar que nuestra hermandad ha colaborado activamente a través de su Bolsa de Caridad.

Este año empezamos en el puente de la Inmaculada amasando deliciosos pestiños, los cuales tuvieron una gran aceptación gracias a la labor de nuestras hermanas, de la mano de nuestro Delegado de Caridad.

Se entregó a Cáritas de San Pedro 40 lotes de surtidos “La Rondeña” para que lo unan a las bolsas que se entregan en Navidad a los acogidos pertenecientes a la feligresía.

Seguimos amasando para hacer entrega a nuestros hermanos y allegados de nuestros típicos roscos, igualmente con gran aceptación por los que colaboraron.

Igualmente la Hermandad ha estado presente en la Operación Juguete que lleva a cabo la Unión de Hermandades para estas fechas tan señaladas, haciéndole entrega de unos presentes.

Terminamos el año con una felicitación navideña a todos los Hermanos y poniendo a la venta nuestro Calendario confeccionado por la Delegación de Comunicación para que la Imagen de Nuestra Señora esté presente en todos los Hogares.

Tras retomar nuestros cultos semanales el pasado 8 de enero de 2021, y a pesar que este año no pudimos realizar nuestra visita a las religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y María Inmaculada, en el popular convento de las Reparadoras, si bien una representación de la Delegación de Caridad les hizo llegar unos kilos de pescado fresco, así como una felicitación de parte de la Hermandad.

El viernes 15 de enero de 2021, tras los rezos a nuestros sagrados Titulares, la Hermandad llevó a cabo un merecido reconocimiento al Prioste de la Hermandad de la Oración en el Huerto D. Tomás Gil Caballero, por su trabajo, predisposición y ayuda que nos facilitó en el montaje del Solemne Triduo Eucarístico celebrado en el Convento de Santo Domingo.

El viernes 22 de enero de 2021, debido a la situación sanitaria que estaba padeciendo nuestra ciudad y siguiendo las indicaciones de las Autoridades, se suspendieron nuestros tradicionales cultos semanales, con el objetivo de velar y preservar la salud y bienestar de nuestros Hermanos. Por este motivo se puso a disposición de todos los Hermanos el ejercicio de Vísperas a través de los medios telemáticos de nuestra entidad.

Con hondo pesar nuestra Hermandad recibió el 28 de enero de 2021, la triste noticia del fallecimiento de quién fuese segundo Obispo de nuestra ciudad y actual Arzobispo Castrense Monseñor Don Juan del Rio Martín, dejando constancia a través de una Nota Necrológica en nuestros medios de comunicación, haciendo igualmente relación de la vinculación que teníamos con él.

Para entrar en Cuaresma, lo hicimos de la mejor y más dulce de las maneras gracias a la gran labor de nuestra Bolsa de Caridad “Padre Anselmo Andrades”. Esta vez nuestro gran equipo, nos deleitaron con unas magnificas y sabrosas Torrijas que sirvieron para deleitar el paladar de los que las adquirieron y, sobre todo, para obtener unos ingresos necesarios para seguir realizando tan maravillosa actividad. Destacar la entrega de leche que hicimos al Economato de la Zona Sur, así como el donativo a las Clarisas de Sanlúcar de Barrameda, realizado a través de nuestra querida “Lala”.

Este año debido a la situación actual de restricciones sanitarias que estábamos viviendo, no se pudo celebrar nuestro tradicional Besamanos a nuestra amantísima Titular durante la jornada del Segundo Domingo de Cuaresma.

Del 9 al 13 de marzo de 2021 se celebró Solemne Quinario Cuaresmal con carácter de ejercicios espirituales consistente en rezo del Santo Rosario, Letanías Lauretanas, ejercicio del Quinario, Exposición de Su Divina Majestad, rezo de Vísperas, Adoración, Bendición y Reserva, con predicación a cargo del Rvdo. Don Francisco Holgado Ruiz. El último día se verificó procesión claustral con el Santísimo Sacramento.

Este año debido a las limitaciones de aforo, la Función Principal de Instituto se traslada al Triduo de Gloria del próximo mes de Diciembre, coincidiendo con los actos solemnes de clausura del Año Jubilar Lauretano.

La Hermandad estuvo presente en la exposición Cofrade desarrollada conjuntamente por la Unión de Hermandades, así como por el Ayuntamiento de Jerez denominada “Cofradías La Huella del Tiempo en Jerez” que se llevó a cabo en los Claustros de Santo Domingo desde el 19 de marzo al 11 de abril de 2021.

En la misma contribuimos con la aportación de nuestra Cruz de Guía, el avioncito de la Virgen, las cuatros figuras del paso antiguo y con una Túnica.

Igualmente la Imagen de nuestra Virgen estuvo presente en las calles de Jerez, más concretamente en la calle Larga, en una iniciativa de la Cadena Cope de cara a engalanar Jerez durante la Semana Santa.

El 26 de Marzo de 2021, Viernes de Dolores, a las 14:00 horas se inauguro el nuevo Salón Social de la Hermandad ubicado en la calle Clavel 10, gracias a la labor desarrollada durante todo el mes de marzo por nuestro Teniente Hermano Mayor, nuestro Mayordomo y todo su equipo de Mayordomía así como algunos hermanos que se han prestado en hacer este sueño realidad y poder disfrutarlo para esta Semana Santa.

Aprovechando la apertura de esta nueva instalación, se inició el reparto de papeletas de Sitio para el acto a desarrollar ante nuestra Madre el próximo Viernes Santo. Para este año tan especial, se presento el diseño de la Papeleta de Sitio realizado por el artista jerezano D. José Miguel González Morales.

Igualmente se puso a la venta el merchandising de la Hermandad, destacando las Balconeras que la Hermandad confeccionó con el Escudo de nuestra Corporación, así como con el Azulejo de la Virgen.

Ese mismo día a las 20:00 horas tuvimos el rezo de la Corona Dolorosa ante Nuestra Señora de Loreto en su Soledad.

El 2 de abril de 2021, Viernes Santo, los Hermanos de Loreto vivimos un día intenso lleno de emociones y sentimientos encontrados, pero siempre con el corazón y la vista puesta en ella.

Antes de abrir nuestras puertas, contamos con la visita del Reverendo Padre D. Federico Mantaras, Administrador Diocesano de Asidonia Jerez, con el que pudimos compartir una oración ante el Lignum Crucis así como ante la Imagen de nuestra Señora de Loreto.

A las 12:00 horas se inició la Veneración a nuestro Sagrados Titulares, la cual se prorrogó, en un primer momento de la jornada, hasta la 15:00 horas.

A las 18:00 horas se llevó a cabo acto penitencial sustitutorio de la Estación de Penitencia, exclusivo para los Hermanos. En el mismo pudimos realizar nuestro tradicional Vía Crucis, así como rezarle de una manera muy especial a nuestra amantísima Virgen. Para armonizar tan solemne acto, contamos con la presencia de nuestro querido Coro de “San Pedro Nolasco”.

A las 19:30 horas, abrimos nuevamente las puertas de San Pedro, donde esperaba el Jerez Cofrade para postrarse ante los pies de nuestra Señora. Esta Veneración se prorrogó hasta las 21:30 horas debido al gran número de cofrades que esperaban para entrar en nuestra sede parroquial.

Gracias a la Diputación Mayor de Gobierno por el trabajo realizado durante esta jornada, a nuestros jóvenes hermanos que participaron de una manera activa la misma y a los nuevos hermanos que han decidido pertenecer a tan digna y meritoria Corporación, a vuestra Casa llegáis.

Tras la Semana Santa vivida, el Viernes 9 de abril retomamos nuestros tradicionales rezos ante nuestros sagrados titulares, esta vez como el rezo del Vía Lucis.

Inmersos en el mes de Mayo, el Sábado 8 de mayo celebramos en nuestro Salón Social una convivencia, rememorando las que esta corporación tenía anualmente en el Recinto Ferial. En ella pudimos deleitarnos con guisos y platos típicos de la Feria, donde nuestros más pequeños participaron en la decoración del local y donde nos hicieron entrega de un Azulejo con la Imagen de nuestra Señora, donada por D. Francisco Quevedo.

El Viernes 14 de mayo tuvo lugar nuestra tradicional Ofrenda de Flores a nuestra Amantísima Virgen de Loreto. Este año se preparó por parte de la Hermandad los ramos de Flores a entregar, siendo considerable el número de Hermanos que participaron en tan emotivo acto, signo de amor y devoción.

En este mes la Hermandad, a través de su Delegación de Hermanos y de nuestro Hermano Mayor, tuvo a bien estar presente en una serie de celebraciones muy especiales para algunos de nuestros hermanos como es recibir su Primera Comunión y el sacramento del Matrimonio. Estas Hermanas quisieron rezar y celebrar estas entrañables celebraciones ante nuestra Señora, por ello no dejamos pasar la oportunidad de estar presente con ellas en este día tan especial. Gracias a María, Martina y Amor, por querer tanto a nuestra Virgen y hacerla presente en vuestras vidas.

El Domingo 23 de Mayo, la Hermandad estuvo presente en la Misa Pontifical en Solemnidad de Pentecostés, organizada por la Real Hermandad del Rocío de Jerez.

Los días 2, 3 y 4 de junio tuvo lugar en la Santa Iglesia Catedral el Solemne Triduo con motivo de la festividad del Corpus Christi. Nuestra

Hermandad trasladó sus cultos semanales del viernes para participar la Exposición, rezo de Vísperas y posterior Misa.

Hasta aquí la sucesión cronológica de hechos acecidos en este particular año cofrade, si bien de todos los eventos realizados los hermanos de Loreto han estado debidamente informados por los distintos medios telemáticos que esta Hermandad tiene como medio de comunicación. . Por ello queremos agradecer la labor nuestros hermanos Juan Calderón, Enrique Fernández y Carlos Gavira los cuales, con su labor en la Agenda Lauretana, facebook, página web, wasap y twiter, constituye un instrumento valiosísimo de formación e información para todos los hermanos. Gracias a estas herramientas muchos de nuestros hermanos pueden seguir a diario la vida de la Hermandad a través de los distintos medios telemáticos existentes en el mercado.

Como bien sabemos los pilares básicos de nuestra Corporación, son el Culto, la formación y la Caridad. Pues es este último pilar queremos destacar la labor y dedicación de nuestra Delegación de Caridad encabezada por nuestro hermano D. Víctor Velo, a todo su equipo y a todos los benefactores de la “Bolsa de Caridad Padre Anselmo Andrades”. Gracias por vuestro empeño, gracias por vuestras constantes innovaciones en conseguir recaudaciones extraordinarias por poder ampliar los donativos tanto dinerarios como en especies que realiza esta Bolsa de Caridad a una gran diversidad de colectivos necesitados. Gracias por estar cerca de los más desfavorecidos, y como dice los Santos Evangelios “Donde hay Caridad y Amor, ahí está Dios”, frase que sabemos que la tenéis presente siempre en vuestra labor y en vuestras vidas.

En este ejercicio que ahora termina, la Junta de Gobierno quiere igualmente agradecer vivamente a todos los hermanos y hermanas que han participado en estas actividades y por su asistencia. De manera especial a nuestro Director Espiritual y a todos los predicadores de nuestros cultos y actos religiosos, por sus enseñanzas sobre el evangelio y la doctrina cristiana.

A los auxiliares de la Junta de Gobierno, Vestidor, Camareras, Capiller, y a todos ellos gracias por su dedicación y constancia, por esa labor callada que son su seña de conducta y su mejor referencia. Sin ellos esta Junta de Gobierno no podría haber realizado su gestión de forma tan satisfactoria. Queremos igualmente hacer mención a nuestro Capataz, por su compromiso con nuestra Hermandad aunque llevamos dos años sin salida procesional,así como a nuestro querido Taller de Costura, para que pronto inicien su trabajo, señal que todo está volviendo a la ansiada normalidad.

En el campo musical siempre estará en nuestro reconocimiento el trabajo que realiza en nuestros cultos al Coro de Capilla San Pedro Nolasco, cuya labor nunca es lo suficientemente reconocida, aunque el fruto se refleja en la alta calidad de sus interpretaciones.

Igualmente, la Junta de Gobierno también quiere pedir disculpas a todas aquellas personas o instituciones que de algún modo hayan podido sentirse molestas por acciones u omisiones llevadas a cabo de manera totalmente involuntaria.

Somos una hermandad viva y como tal, nuevos hermanos y hermanas se unen a esta gran familia y otros, dejan este mundo, con la esperanza de ver cara a cara a Dios y a Nuestra Señora de Loreto.

A todos, queridos hermanos y hermanas nuestro más sentido gracias por ser parte viva de nuestra Hermandad.

Esta es nuestra misión seguir trabajando por la formación y el testimonio cristiano de los hermanos, la propagación de la doctrina de la Iglesia, la evangelización, la práctica de la Caridad y Asistencia social y la extensión y contemplación de los misterios de la Pasión, todo ello con el fin principal de la promoción del culto público que son los objetivos, que, en definitiva, estamos obligados a alcanzar porque así lo s marcan nuestros estatutos.

Elevamos nuestra mirada a Dios todopoderoso y a su bendita Madre, Nuestra Señora de Loreto, y te pedimos hagas que esta Hermandad sea una grande y santa Familia de familias, congregada en la unión del Padre, del Hijo y del Espíritu, que manifieste a sus hermanos y al mundo el misterio de tu Unidad y de tu Santidad y los conduzca a la perfección de tu Amor.

Te lo pedimos por la intercesión maternal de María Santísima, en su entrañable advocación de Nuestra Señora de Loreto en su Soledad, representada bellísimamente en la imagen de nuestra Titular, a quien veneramos como Abogada de todas nuestras obras.


Que así sea a mayor gloria Tuya y provecho de nuestras almas.




viernes, 9 de julio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 15º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (11-7-2021)

 Lectura del santo evangelio según san Marcos 6,7-13


“En aquel tiempo, llamó Jesús a los Doce y los fue enviando de dos en dos, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Les encargó que llevaran para el camino un bastón y nada más, pero ni pan, ni alforja, ni dinero suelto en la faja; que llevasen sandalias, pero no una túnica de repuesto.

Y añadió: - «Quedaos en la casa donde entréis, hasta que os vayáis de aquel sitio.

Y si un lugar no os recibe ni os escucha, al marcharos sacudíos el polvo de los pies, para probar su culpa.»

Ellos salieron a predicar la conversión, echaban muchos demonios, ungían con aceite a muchos enfermos y los curaban.”


PROFETAS Y ENVIADOS

“Vidente, vete y refúgiate en tierra de Judá: come allí tu pan y profetiza allí”. No es muy educado este saludo que Amasías dirige al profeta Amós, según se lee en este domingo 15 del tiempo ordinario (Am 7,12-15). Se ve que el sacerdote Amasías no quería que las gentes que acudían al santuario de Betel se vieran perturbadas por aquel pastor llegado del sur.

Pero hay algo más inquietante. Amasías, recuerda que aquél es un santuario real, “el templo del país”. El reino del norte se ha independizado del reino de Judá. El poder oficial no quiere saber nada del templo de Jerusalén y favorece el culto y los sacrificios de los santuarios “autonómicos”. La política no acepta de buena gana a la profecía.

Pero Amós replica con toda franqueza. Él no es un profeta ni presume de serlo. Es tan solo un pastor y cultivador de higos. Pero Dios lo ha enviado a proclamar un mensaje de conversión en las tierras del norte y él no puede guardar silencio. Es bien consciente de la fidelidad que debe al Señor que lo ha enviado.


TRES ACTITUDES

Del envío habla también el evangelio que hoy se proclama (Mc 6,7-13). Ahora es Jesús quien elige y envía a sus mensajeros, dándoles autoridad sobre los espíritus inmundos. Amós fue rechazado por el poder establecido y por la corrupción que generaba. También los discípulos de Jesús saben que a veces no serán recibidos ni escuchados.

Al enviarlos de dos en dos, Jesús instruye a sus discípulos y les advierte, al menos, de tres cualidades que deberán acompañarlos por el camino:

• En primer lugar, la pobreza. Habrán de caminar ligeros de equipaje. Les basta llevar lo más elemental. Anunciar el mensaje con pobreza facilitará la rapidez de sus movimientos.

• En segundo lugar, la sencillez. Habrán de aceptar con gratitud el hospedaje que se les ofrezca. No tienen derecho a sentirse importantes. No pueden exigir nada.

• En tercer lugar, la valentía y la libertad. El anuncio de un mensaje interpelante hará que los ignoren y rechacen. Habrán de estar dispuestos a seguir su camino sin resentimiento.


UNA TRIPLE TAREA

Tras explicar el estilo que ha de acompañar a los enviados, Jesús les expone el objeto mismo del envío. Una triple lección, válida también para los evangelizadores de hoy.

• Los discípulos salieron a predicar la conversión. Es importante hablar siempre de Dios. Y es totalmente necesario exponer a los hombres la voluntad de Dios. Y exhortarlos a conocerla, a seguirla y a dar testimonio de ella.

• Los discípulos expulsaron demonios. Según el papa Francisco, el diablo no es “un mito, una representación, un símbolo, una figura, o una idea” (Gaudete et exsultate, 161). Esa es la mayor trampa del demonio. Así que hay que prepararse para el combate.

• Los discípulos ungían con aceite a los enfermos y los curaban. En este mundo, desgarrado por el dolor y el sufrimiento, muchos necesitan una curación integral. Los creyentes somos enviados a llevar el consuelo y la compasión de Dios a todos los que sufren.

- Señor Jesús, te damos gracias por habernos elegido, instruido y enviado a anunciar a nuestros hermanos tu palabra de vida y de salvación. Danos la valentía y la ternura necesarias para hacer presente en esta tierra a nuestro Padre misericordioso. Amén.


José-Román Flecha Andrés.

viernes, 2 de julio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 14º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (4-7-2021)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 6, 1-6


“En aquel tiempo, fue Jesús a su pueblo en compañía de sus discípulos. Cuando llegó el sábado, empezó a enseñar en la sinagoga; la multitud que lo oía se preguntaba asombrada:

- «¿De dónde saca todo eso? ¿Qué sabiduría es esa que le han enseñado? ¿Y esos milagros de sus manos? ¿No es éste el carpintero, el hijo de María, hermano de Santiago y José y Judas y Simón? Y sus hermanas ¿no viven con nosotros aquí?

Y esto les resultaba escandaloso.

Jesús les decía:

- «No desprecian a un profeta más que en su tierra, entre sus parientes y en su casa.»

No pudo hacer allí ningún milagro, solo curo algunos enfermos imponiéndoles las manos. Y se extrañó de su falta de fe.

Y recorría los pueblos de alrededor enseñando.”


EL PROFETA EN SU TIERRA

“Te hagan caso o no te hagan caso (pues son un pueblo rebelde), sabrán que hubo un profeta en medio de ellos”. Con esas palabras Dios envía al profeta Ezequiel para que se dirija a los israelitas, que se han rebelado contra el Señor. Este texto que hoy se proclama en la celebración de la misa dominical (Ez 2, 2-5) habla del profeta, de su pueblo y de Dios.

El profeta cuenta que ha recibido el Espíritu y escucha la palabra que Dios le dirige. Pero esa palabra no es un tesoro que puede guardar. Es enviado a transmitirla a su pueblo.

De paso, el profeta es advertido por Dios de la dureza del pueblo al que se ha de dirigir. Seguramente se negarán a escuchar el mensaje que Dios quiere comunicarles.

Ahora bien, el profeta enviado por Dios, es ya por sí mismo un signo elocuente de la misericordia del Señor que lo envía a su pueblo.


TRES PREGUNTAS

En el evangelio que hoy se proclama se nos da cuenta de una visita que Jesús realizó a su ciudad de Nazaret (Mc 6,1-6). Cuando el sábado empezó a enseñar en la sinagoga, las gentes quedaron asombradas. Pero ese asombro era en realidad un escándalo que se manifestaba en una cascada de preguntas.

• “¿De dónde saca todo eso”? Creían conocerlo bien. Por eso no podían entender que alguien de su propio pueblo les ofreciera una doctrina que no había salido de ellos y de su ambiente. No estaban dispuestos a cambiar, como dice ahora el papa Francisco.

• “¿Qué sabiduría es esa que le ha sido dada?” Las gentes de Nazaret están orgullosas de su propia sabiduría. Tienen todas las respuestas. Pero Jesús les obliga a revisar sus conocimientos y actitudes.

• “¿Y esos milagros que realizan sus manos?” Para los habitantes de Nazaret lo “normal” se ha convertido en la “norma”. Pero con sus milagros Jesús ha llegado a romper la rutina habitual. Y eso los desequilibra.


MAESTRO Y GUÍA

El texto evangélico anota que Jesús se extrañó de su falta de fe. A quien vive de cara a Dios le resulta difícil comprender que los que se consideran creyentes rechacen la voz que Él les dirige. Pero solo se recoge un comentario de Jesús:

• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Seguramente se trataba de una especie de refrán popular. Pero la frase encierra una experiencia universal. El profeta “anuncia” siempre unos valores. Pero son muchos los que aceptan “lo que hay”.

• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Además, el profeta ha de tener el valor y la osadía de denunciar los antivalores que deshumanizan a la persona y a la sociedad. Pero muchos se han acostumbrado a pensar que “todo vale”.

• “No desprecian a un profeta más que en su tierra”. Para poder anunciar con verdad y denunciar con credibilidad, el profeta ha de aprender a “renunciar a muchos intereses y comodidades. Pero siempre es molesto quien trata de remar “contra corriente”.

- Señor Jesús, somos conscientes de que estamos demasiado habituados a la comodidad. Pensamos no necesitar ser salvados. Tampoco necesitamos a un profeta que venga a poner en duda nuestros prejuicios. Que tu Espíritu nos conceda el don del discernimiento para que te aceptemos como Maestro y Guía. Amén.

José-Román Flecha Andrés 

viernes, 25 de junio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO : 13º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (27-6-2021)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 5, 21-43


“En aquel tiempo, Jesús atravesó de nuevo en barca a la otra orilla, se le reunió mucha gente a su alrededor, y se quedó junto al lago. Se acercó un jefe de la sinagoga, que se llamaba Jairo, y, al verlo, se echó a sus pies, rogándole con insistencia: «Mi niña está en las últimas; ven, pon las manos sobre ella, para que se cure y viva». Jesús se fue con él, acompañado de mucha gente que lo apretujaba.

Había una mujer que padecía flujos de sangre desde hacía doce años. Muchos médicos la habían sometido a toda clase de tratamientos, y se había gastado en eso toda su fortuna; pero, en vez de mejorar, se había puesto peor. Oyó hablar de Jesús y, acercándose por detrás, entre la gente, le tocó el manto, pensando que con sólo tocarle el vestido curaría. Inmediatamente se secó la fuente de sus hemorragias, y notó que su cuerpo estaba curado. Jesús, notando que había salido fuerza de él, se volvió enseguida, en medio de la gente, preguntando: «Quién me ha tocado el manto?». Los discípulos le contestaron: «Ves cómo te apretuja la gente y preguntas: “¿Quién me ha tocado?”». El seguía mirando alrededor, para ver quién había sido. La mujer se acercó asustada y temblorosa, al comprender lo que había pasado, se le echó a los pies y le confesó todo. Él le dijo: «Hija, tu fe te ha curado. Vete en paz y con salud».

Todavía estaba hablando, cuando llegaron de casa del jefe de la sinagoga para decirle: «Tu hija se ha muerto. ¿Para qué molestar más al maestro?». Jesús alcanzó a oír lo que hablaban y le dijo al jefe de la sinagoga: «No temas; basta que tengas fe». No permitió que lo acompañara nadie, más que Pedro, Santiago y Juan, el hermano de Santiago. Llegaron a casa del jefe de la sinagoga y encontró el alboroto de los que lloraban y se lamentaban a gritos. Entró y les dijo: «¿Qué estrépito y qué lloros son estos? La niña no está muerta, está dormida». Se reían de él. Pero él los echó fuera a todos y, con el padre y la madre de la niña y sus acompañantes, entró donde estaba la niña, la cogió de la mano y le dijo: «Talitha qumi» (que significa: «Contigo hablo, niña, levántate»). La niña se puso en pie inmediatamente y echó a andar; tenía doce años. Y se quedaron viendo visiones. Les insistió en que nadie se enterase; y les dijo que dieran de comer a la niña.”



MUERTE Y EL SUEÑO

“Dios no creó la muerte ni se recrea en la destrucción de los vivientes; todo lo creó para que subsistiera”. Con estas palabras del libro de la Sabiduría se abre la primera lectura que se lee en este domingo (Sab 1,13). El texto nos dice que el pecado es lo que hace penosos los fenómenos naturales de la vida humana, como la enfermedad, la debilidad o la muerte.

Más importante aún es la afirmación de que Dios nos ha creado para la inmortalidad, puesto que nos ha hecho a imagen de su propio ser. Estamos acostumbrados a pensar en esa categoría de la imagen y semejanza de Dios en términos del conocimiento. Pero es importante verla a la luz de nuestra vocación a vivir siempre junto al Autor de la vida.

Con esa confianza podremos proclamar con el salmo: “Te ensalzaré, Señor, porque me has librado” (Sal 29). Por otra parte, escuchamos cómo san Pablo invita a los Corintios a participar en la colecta a favor de los pobres de Jerusalén. No se trata solo de compartir. Se trata de imitar la generosidad de Jesucristo. Esa es la norma y el ideal de nuestra vida.


EL RUEGO DE LA FE

El evangelio que hoy se proclama nos introduce en un escenario de dolor y de muerte. Ahí aparece el jefe de una sinagoga. Se llama Jairo o Yaír. Su nombre parece significar: “Que él (Dios) lo ilumine”. Y efectivamente, este padre que sale al encuentro de Jesús para suplicarle la curación de su hija parece guiado por la luz de lo alto.

Su ruego es sencillamente patético: “Mi niña está en las últimas; ven, impón las manos sobre ella para que sane y viva” (Mc 5,23). Jesús escucha la petición y se pone en camino con Jairo. Pero alguien llega anunciando que la niña ha muerto. Jesús oye el mensaje y le dice a Jairo: “No temas, basta que tengas fe” (Lc 8,51).

Los discípulos más cercanos de Jesús acompañan al padre y a la madre de la niña. Por todas partes hay mucha gente alborotada. Hay flautistas y plañideras a sueldo. En ese contexto se sitúa la exclamación de Jesús: “¿Qué estrépito y qué lloros son estos?” (Mc 5,39).


EL PECADO DEL ABATIMIENTO

Además, Jesús pronuncia una afirmación sorprendente: “La niña no está muerta, está dormida”. Todo son burlas. Las mujeres que lloran a sueldo creen saber cuándo ha muerto una persona. Los profesionales del duelo no siempre descubren la posibilidad de la esperanza.

• “La niña no está muerta, está dormida”. Seguramente esas palabras sugerían una reflexión sobre el pueblo de Israel. Llamado por Dios a la alianza y a la vida, parecía dormido en su nostalgia y en sus falsas seguridades.

• “La niña no está muerta, está dormida”. Es posible que las primeras comunidades cristianas se hayan aplicado a sí mismas estas palabras de Jesús. Tanto la persecución como la rutina adormecían a los que debían vivir el mensaje del Maestro.

• “La niña no está muerta, está dormida”. Con todo, esa advertencia de Jesús es especialmente importante para nuestro tiempo. Con frecuencia culpamos a la sociedad de nuestra situación eclesial. Pero es evidente que padecemos ese “abatimiento o aburrimiento” que nos mantiene pasivos, según ha dicho el papa Francisco.

- Señor Jesús, tú sabes que muchas de nuestras comunidades parecen muertas. Nos cuesta mantener la esperanza. Te pedimos con la fe de Jairo que te acerques, nos tomes de la mano y nos levantes. Porque Tú eres el Camino, la Verdad y la Vida de nuestra vida.

José-Román Flecha Andrés.
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sábado, 19 de junio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 12º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (20-6-2021)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 4, 35-41


“Un día, al atardecer, dijo Jesús a sus discípulos: «Vamos a la otra orilla». Dejando a la gente, se lo llevaron en barca, como estaba; otras barcas lo acompañaban.

Se levantó un fuerte huracán, y las olas rompían contra la barca hasta casi llenarla de agua. Él estaba a popa, dormido sobre un almohadón.

Lo despertaron, diciéndole: «Maestro, ¿no te importa que nos hundamos?». Se puso en pie, increpó al viento y dijo al lago: «¡Silencio, cállate!». El viento cesó y vino una gran calma. Él les dijo: «¿Por qué sois tan cobardes? ¿Aún no tenéis fe?». Se quedaron espantados y se decían unos a otros: «¿Pero quién es éste? ¡Hasta el viento y las aguas le obedecen!».”




El Evangelio de este día nos hace comprender que, Jesús, cambia las cosas de color. Frente a un mundo convulsionado, con demasiadas tormentas en el cielo de su economía, de su paz constantemente amenazada por inventos belicosos… la fe nos trae un poco de sosiego: ¿Aún no tenéis fe?

Pero, claro está; para que el hombre no se hunda, no puede pretender estar exclusivamente navegando en la barca (a veces caprichosa y peligrosa) que la sociedad le vende. Una barca en la que, Dios, lejos de llevar el timón…se le ha confiado poco menos que el papel de un chico de maletas. Las consecuencias, cuando se altera el orden establecido, unas líneas basadas en el respeto a la dignidad de las personas, del derecho a la vida o del santo temor de Dios, no se hacen esperar: el futuro del hombre está sometido a tormentas de graves consecuencias.

Habrá algunos que se proclamen que, el hombre, es dueño de sus acciones y que por lo tanto, no es necesario recurrir a una fuerza extraordinaria o divina. Otros dirán que, lo que acontece en el mundo, es azar, fruto de la simple casualidad.

Y, otros, entre los que podemos estar nosotros… afirmaremos que, sin Dios, el mundo no va bien. Que los huracanes de los malos tratos o las olas de la injusticia que rompen contra los muros de los más pobres, son en el fondo un fracaso de ese intento del hombre de prescindir de una referencia a Dios. Un Dios que nos dice que somos sus hijos y que, por lo tanto, hemos de aprender a confiar en Él, a fiarnos de Él y alejarnos de ese intento mezquino e irresponsable de apartar del núcleo de nuestra existencia al que creó el cielo y la tierra: a Dios.

Es cierto que estamos viviendo unos momentos especialmente delicados en nuestras sociedades. Que nos preocupa el deterioro de la naturaleza. Que la amenaza atómica nos tiene acongojados. Que nos inquietan las incertidumbres ante el futuro. Pero ya no sirve nada el lamentarse. Es el momento de mirar hacia el cielo. De rezar para que Dios oriente esta barca totalmente a la deriva en la que, millones y millones de hombres, hace tiempo que navegan en un horizonte sin rumbo y con un mar embravecido.

Ante la coyuntura, personal o social que estamos padeciendo, puede que la fe no nos ofrezca respuestas mágicas y repentinas. Pero, es que la fe, no está para eso. La fe nos ayuda, nos orienta, nos ilumina en la oscuridad y, sobre todo, hace que aumenten nuestras fuerzas para hacer frente a todas esas dificultades. Y, además, nos recuerda algo elemental y esencial que nunca hemos de olvidar: en esa batalla contra el mal no estamos solos, nos acompaña Jesús de Nazaret. Qué bien lo expresó M. Gandhi: “La fe es la que nos dirige a través de océanos turbulentos”

José-Román Flecha Andrés.

sábado, 12 de junio de 2021

NOMBRAMIENTO DEL NUEVO OBISPO DE NUESTRA DIÓCESIS

La Hermandad de Loreto, recibe con gozo y alegría, el nombramiento de D. José Rico Pavés como Obispo de nuestra Diócesis de Asidonia-Jerez. 

El Señor y Nuestra Señora de Loreto, bendigan sus pasos y colmen de bendiciones todas sus acciones.


Tal como se lee en el Boletín de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, en la administración ordinaria de la Iglesia, el Santo Padre firmó este 9 de junio el nombramiento del nuevo obispo de Jerez de la Frontera , en la persona de S.E. Monseñor José Rico Pavés, quien hasta ahora era obispo titular de Mentesa y auxiliar de Getafe.


Monseñor José Rico Pavés

S. E. Monseñor José Rico Pavés nació el 9 de octubre de 1966 en Granada. Completó sus estudios eclesiásticos en el Seminario Mayor San Ildefonso de Toledo (1985-1992). En la Pontificia Universidad Gregoriana de Roma obtuvo la licenciatura en Teología Dogmática (1994) y la licenciatura en Teología Patrística (1998).

Ordenación sacerdotal y trayectoria

Fue ordenado sacerdote en Toledo el 11 de octubre de 1992, donde ocupó los siguientes cargos: coadjutor en la parroquia del Corpus Christi de Granada (1994-1995), profesor adjunto en la Pontificia Universidad Gregoriana (1996-1998), párroco de Nuestra Señora de la Purificación, Toledo (1998-2001), director del Secretariado de la Comisión Episcopal para la Doctrina de la Fe de la Conferencia Episcopal Española (2001-2012), profesor ordinario del Instituto Teológico San Ildefonso (1998-2012) y director del mismo (2008-2012), profesor de la Facultad de Teología de la Universidad San Dámaso de Madrid (1999-2012), profesor ordinario del Instituto de Teología Espiritual de Barcelona (1996-2012), colaborador de la parroquia de Santo Tomé de Toledo (2001-2012) y director del Secretariado para la Doctrina de la Fe y el Ecumenismo de la archidiócesis metropolitana de Toledo (2005-2012).
Consagración episcopal

Fue nombrado obispo titular de Mentesa y auxiliar de Getafe el 6 de julio de 2012 y recibió la consagración episcopal el 21 de septiembre siguiente. Dentro de la Conferencia Episcopal fue miembro de la Comisión de Enseñanza y Catequesis (2014-2020) y desde este año es miembro de la Comisión Episcopal de Evangelización, Catequesis y Enseñanza.



EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 11º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (13-6-21)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 4,26-34


“En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de Dios se parece a un hombre que echa simiente en la tierra. El duerme de noche y se levanta de mañana; la semilla germina y va creciendo, sin que él sepa cómo.

La tierra va produciendo la cosecha ella sola: primero los tallos, luego la espiga, después el grano. Cuando el grano está a punto, se mete la hoz, porque ha llegado la siega». Dijo también: «Con qué podemos comparar el reino de Dios? ¿Qué parábola usaremos? Con un grano de mostaza: al sembrarlo en la tierra es la semilla más pequeña, pero después brota, se hace más alta que las demás hortalizas y echa ramas tan grandes que los pájaros pueden cobijarse y anidar en ellas».

Con muchas parábolas parecidas les exponía la palabra, acomodándose a su entender. Todo se lo exponía con parábolas, pero a sus discípulos se lo explicaba todo en privado.”




EL CEDRO Y LA MOSTAZA

En la primera lectura que se lee en este domingo, el profeta Ezequiel (Ez 17,22-24) presenta las esperanzas de Israel bajo la imagen de un alto cedro. De su cumbre tomará el Señor una ramita, la plantará en la montaña más alta y ella irá creciendo hasta llegar a acoger a todas las aves que cruzan los cielos.

La parábola es un canto de esperanza. Habla de Dios y recuerda su misericordia con relación a su pueblo. De hecho, anuncia el futuro de Israel, convertido en meta de peregrinación para todos los pueblos.

De paso, el profeta nos ofrece a todos una enseñanza moral. Dios tiene sus propios planes. El Señor humilla a los árboles más altos, pero ensalza a los árboles más humildes, seca los árboles lozanos, y hace florecer a los árboles aparentemente secos.


LA SEMILLA Y LA MOSTAZA


Por su parte, el texto del evangelio que hoy se proclama (Mc 4,26-34) nos ofrece dos pequeños parábolas: la de la semilla que crece sola y la del grano de mostaza. Ambas nos trasladan al campo. Pero pronto nos revelan las claves secretas de nuestra vida. De hecho, abren ante nuestros ojos el camino de la esperanza y sus dos tentaciones fundamentales.

• La parábola de la semilla que crece sola es propia y exclusiva del evangelio según Marcos. Un hombre arroja en tierra la semilla y se va. Hace su vida ordinaria, durante el día y la noche, pero “la semilla germina y va creciendo sin que él sepa cómo”. Una denuncia de la tentación de presunción. No tienen razón los que se atribuyen a sí mismos el fruto de la esperanza. El mensaje por sí mismo tiene la fuerza que no puede prestarle el mensajero.

• La parábola del grano de mostaza nos presenta una semilla insignificante, que habrá de crecer hasta convertirse en un árbol, que un día ofrecerá cobijo a las aves del cielo. Nos ayuda a repensar la diferencia entre la humildad de los principios y el esplendor final de toda obra buena. Buena lección para todos los desesperanzados que no se atreven a confiar en el valor del mensaje ni a mirar con esperanza el futuro que promete.


LA ENSEÑANZA EN PARÁBOLAS

Después de recoger las dos parábolas de Jesús, el evangelista hace un breve resumen de la enseñanza apostólica de Jesús, que reduce a muy pocas palabras: “Con muchas parábolas exponía la palabra, acomodándose a su entender”.

• Con esta frase tan sencilla, el evangelista parece estar trazando un esquema pedagógico, válido para creyentes y no creyentes. Pero seguramente trata de explicar la lentitud con que se está difundiendo en su tiempo el mensaje de Jesús.

• En segundo lugar, el evangelista parece recoger una frase que resume el ideal de la enseñanza de los apóstoles y sus sucesores. La Iglesia entera habrá de acercarse con sencillez y paciencia, acomodándose al entender de las gentes.

• Finalmente, el evangelista deja en su texto una enseñanza específica para los cristianos. Todos han de ver con humildad y esperanza la expansión del evangelio. Cada uno de ellos ha de sembrar con generosidad el mensaje.

- Señor Jesús, tú sabes que no nos resulta fácil la comunicación de tu evangelio. Pon en nuestros labios las palabras adecuadas y pon en nuestro corazón el amor humilde y generoso del que tú mismo nos diste ejemplo. Amén.

José-Román Flecha Andrés.
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sábado, 5 de junio de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DEL SANTÍSIMO CUERPO Y SANGRE DE CRISTO – CICLO B – (6-6-2021)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 14, 12-16. 22-26


“El primer día de los Ázimos, cuando se sacrificaba el cordero pascual, le dijeron a Jesús sus discípulos:

- «¿Dónde quieres que vayamos a prepararte la cena de Pascua?»

Él envió a dos discípulos, diciéndoles:

- «ld a la ciudad, encontraréis un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidlo y, en la casa en que entre, decidle al dueño: "El Maestro pregunta: ¿Dónde está la habitación en que voy a comer la Pascua con mis discípulos?"

Os enseñará una sala grande en el piso de arriba, arreglada con divanes. Preparadnos allí la cena.»

Los discípulos se marcharon, llegaron a la ciudad, encontraron lo que les había dicho y prepararon la cena de Pascua.

Mientras comían, Jesús tomó un pan, pronunció la bendición, lo partió y se lo dio, diciendo:

- «Tomad, esto es mi cuerpo.»

Cogiendo una copa, pronunció la acción de gracias, se la dio, y todos bebieron.

Y les dijo:

- «Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos. Os aseguro que no volveré a beber del fruto de la vid hasta el día que beba el vino nuevo en el reino de Dios.»

Después de cantar el salmo, salieron para el monte de los Olivos”.



LA SANGRE DE LA ALIANZA

“Esta es la sangre de la alianza que hace el Señor con vosotros, sobre todos estos mandatos” (Éx 24,8). Con la sangre de las vacas ofrecidas en sacrificio rocía Moisés a su pueblo, para ratificar el pacto que le ha ofrecido el Señor.

Dios se presenta a su pueblo como el liberador. Recuerda lo que ha hecho por él al sacarlo de la esclavitud de Egipto y ponerlo en el camino de la libertad. En ese contexto, los mandamientos no son una orden caprichosa. Resumen la tarea que ha de responder al don. Son el itinerario que ha de recorrer el pueblo para ser verdaderamente libre.

Y la sangre derramada es el signo que expresa la iniciativa gratuita de ese Dios que ha ofrecido a su pueblo una alianza de colaboración, es decir un pacto de liberación.

Pero Cristo no ha usado la sangre de machos cabríos ni de becerros, sino la suya propia. Con su sangre purifica nuestra conciencia de las obras muertas (Heb 9,11-15)


EL PAN

Jesús había previsto en Jerusalén un lugar para comer la Pascua con sus discípulos. Mientras comían, tomo un pan, pronuncio la bendición y se lo entregó; diciendo: “Tomad, esto es mi cuerpo”.

Como ha dicho el papa Francisco, “con este gesto y con estas palabras, Él asigna al pan una función que ya no es la de simple alimento físico, sino la de hacer presente su Persona en medio de la comunidad de los creyentes” (7.6.2015).

• El pan era en aquellas horas con las que se cerraba su camino terrenal, el sacramento de su entrega por nosotros y por nuestra salvación.

• El pan es en este momento concreto de nuestra historia, el signo que significa y realiza su presencia entre nosotros.

• El pan nos ha de comprometer siempre a tratar de realizar la comunión fraternal entre todos nosotros.


EL VINO

Pero la sangre aparece también en el relato evangélico que se proclama en esta fiesta del Cuerpo y Sangre de Cristo (Mc 14,12-16.22-26). Tomando una copa, Jesús pronunció la acción de gracias y la pasó a sus discípulos. Al gesto acompañaban las palabras de la revelación: “Esta es mi sangre, sangre de la alianza, derramada por todos”.

• San Fulgencio de Ruspe nos dejó escrito que “los fieles que aman a Dios y a su prójimo deben beber el cáliz del amor del Señor”.

• San Juan de Ávila predicaba que “el mismo cuerpo que en la cruz estuvo, la misma sangre que se derramó, ese comemos y esa bebemos, en memoria de aquella sagrada pasión que se celebró en remisión de nuestros pecados”.

• El papa Francisco nos ha dicho que “el Cristo que nos nutre bajo las especies consagradas del pan y del vino es el mismo que viene a nuestro encuentro en los acontecimientos cotidianos: está en el pobre que tiende la mano, está en el que sufre e implora ayuda, está en el hermano que pide nuestra disponibilidad y espera nuestra acogida”.

- Señor Jesucristo, pan vivo que bajó del cielo y vino que embriaga a los creyentes, ayúdanos a guardar fielmente la alianza que nos ofrece el Padre y a construir el mundo de paz y de justicia que el amor del Espíritu nos sugiere. Amén.

José-Román Flecha Andrés
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domingo, 30 de mayo de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD – CICLO B – (30-5 2021)

Lectura del santo evangelio según san Mateo 28, 16-20


“En aquel tiempo, los once discípulos se fueron a Galilea, al monte que Jesús les había indicado.

Al verlo, ellos se postraron, pero algunos vacilaban.

Acercándose a ellos, Jesús les dijo:

- «Se me ha dado pleno poder en el cielo y en la tierra.

Id y haced discípulos de todos los pueblos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo lo que os he mandado.

Y sabed que yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».”



TRINIDAD Y COMUNIÓN

“Reconoce hoy y medita en tu corazón que el Señor es el único Dios allá arriba en el cielo y aquí abajo, en la tierra, no hay otro” Estas palabras que hoy se proclaman en la primera lectura (Dt 4,39) tienen validez para todo tiempo y lugar.

Esa es la cuestión fundamental: preguntarnos quién es nuestro Dios y a quién dedicamos nuestra atención y nuestra adoración. A veces alguien dice que ha pedido a Dios tal o cual favor, pero, como no lo ha conseguido, ha dejado de creer en Dios.

En efecto, son muchos los que se dirigen a Dios pidiendo: “Te ruego que me des tal cosa.”. Pero son pocos los que se dirigen a Dios diciendo: “Te adoro y te amo porque eres Dios y me amas”.

Sin embargo, san Pablo nos recuerda: “Los que se dejan llevar por el Espíritu de Dios esos son hijos de Dios” (Rom 8,14). En ese contexto resume él nuestra fe en la Trinidad. El Espíritu atestigua que somos hijos de Dios y coherederos con Cristo.


TRES PALABRAS

El texto del evangelio que se proclama en esta fiesta (Mt 28,16-20) nos lleva de nuevo hasta el monte en que Jesús ha dado cita a sus discípulos. Es la hora de la despedida, que se concreta en tres palabras que orientan y sostienen nuestra misión: una revelación, un encargo y una promesa.

• En primer lugar, Jesús se presenta ante los suyos como quien ha recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Evidentemente Jesús desmiente las palabras del diablo, que pretendía haber recibido el poder y la gloria de los reinos de este mundo (Lc 4,6).

• Además, Jesús considera ya preparados a sus discípulos y los envía en su nombre con una misión de alcance universal.

• Finalmente, Jesús les promete su asistencia constante. El que había sido anunciado como el Emmanuel, o “Dios con nosotros” (Mt 1,23) está dispuesto a mantener aquella identidad al decir: “Yo estoy con vosotros todos los días hasta el final de los tiempos”.


LA CONTRASEÑA

En la misión encomendado a los discípulos, Jesús les pide que bauticen a las gentes “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”. Esa referencia a la Trinidad es la contraseña exclusiva de la vida cristiana.

• San Agustín escribió: “Ves la Trinidad si ves el amor”. Efectivamente, el amor de las tres personas divinas es su auténtica revelación. Y es la invitación para todos los creyentes.

• San Juan de Ávila predicaba que produce admiración y espanto “ver el cuidado que toda la Santísima Trinidad tiene y el amor tan grande con que anda tras el hombre”.

• El papa Francisco nos ha dicho que “la Trinidad es comunión de personas divinas, las cuales son una con la otra, una para la otra y una en la otra: esta comunión es la vida de Dios, el misterio de amor del Dios vivo… No estamos llamados a vivir los unos sin los otros, por encima o contra los demás, sino los unos con los otros, por los otros y en los otros”.

- Señor y Dios nuestro, fuente del amor y de la vida en comunidad, que la misión que nos ha sido encomendada haga presente en el mundo ese amor del que venimos y al que aspiramos a lo largo de toda nuestra existencia. Amén.

José-Román Flecha Andrés.
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sábado, 22 de mayo de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS – CICLO B – (23-5-2021)

Lectura del santo evangelio según san Juan 20, 19-23


“Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:

- «Paz a vosotros.»

Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:

- «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»

Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:

- «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos».”



LA LLAMA Y SU LENGUAJE

“Cada uno los oímos hablar de las grandezas de Dios en nuestra propia lengua”. Así concluye la primera lectura que se proclama en la celebración de la misa, en esta solemnidad de Pentecostés (Hech 2,11). Ese era el rumor que corría entre los peregrinos que habían acudido a Jerusalén para la fiesta de Pentecostés.

El texto de los Hechos de los Apóstoles habla de un estruendo como de viento impetuoso y de una especie de llamaradas bajadas del cielo, que se posaban sobre cada uno de los apóstoles. El viento y el fuego son dos fuerzas cósmicas imparables. Aquí reflejan la fuerza del Espíritu que renueva a los seguidores de Jesús.

Como ha dicho el papa Francisco, “era la llama de amor que quema toda aspereza; era la lengua del Evangelio que traspasa los límites puestos por los hombres y toca los corazones de la muchedumbre, sin distinción de lengua, raza o nacionalidad” (24.5.2015).

En el salmo responsorial suplicamos a Dios que envíe su Espíritu para repoblar la faz de la tierra (Sal 103). Y escuchando a san Pablo, pedimos que los diversos ministerios inspirados por el Espíritu contribuyan de verdad al bien común de la Iglesia y del mundo (1Cor 12,3-7).


LOS TRES ENCARGOS

El texto del evangelio que hoy se proclama (Jn 20,19-23) nos lleva hasta la casa en la que los discípulos de Jesús se habían refugiado después de la muerte de su Maestro. Se nos recuerda que habían procurado cerrar las puertas por miedo a los judíos. Pero el Señor llegó de pronto con tres encargos inolvidables

• En primer lugar, Jesús les mostró las manos y el costado. No se trataba de una ilusión. No era un fantasma. Las llagas que recordaban su pasión eran la prueba de la autenticidad de su misión y su mensaje. Él había entregado su vida y se presentaba como triunfador de la muerte.

• Además, Jesús enviaba a sus discípulos como el Padre lo había enviado a él. Siendo de condición divina, había caminado como un hombre. Y siendo de condición humana, compartía con sus discípulos una misión divina.

• Finalmente, Jesús entregó el Espíritu Santo a los suyos, otorgándoles la autoridad para perdonar o retener los pecados. No se trataba sólo de un poder. Les comunicaba el don y la responsabilidad del discernimiento sobre el bien y sobre el mal.


LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

El texto evangélico anota cuidadosamente que “los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor”. No deberíamos olvidar esa anotación.

• Los discípulos de Jesús no se presentaron ante el mundo con el rostro macilento y resignado de los fracasados. A pesar de sus dudas y temores, habían recibido del Señor Resucitado las verdaderas razones para la alegría.

• La Iglesia de hoy no puede ignorar los sufrimientos que atenazan a tantas personas a lo largo y ancho del mundo. No puede caer en la indiferencia o en la ingenuidad. Tampoco en el fatalismo. No siempre podrá ofrecer satisfacciones, pero puede anunciar la alegría.

• Con nuestra vida y con nuestra presencia en el mundo, los cristianos queremos dar testimonio de que “con Jesucristo siempre nace y renace la alegría” (Papa Francisco).

- Señor Jesús, con tu resurrección tú has convertido nuestro temor en alegría. Que la llama del Espíritu haga comprensible el lenguaje de amor que nos has confiado. Amén.


José-Román Flecha Andrés.

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viernes, 14 de mayo de 2021

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: SOLEMNIDAD DE LA ASCENSIÓN DEL SEÑOR – CICLO B – (16-5-2021)

Lectura del santo evangelio según san Marcos 16, 15-20


En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo:

«Id al mundo entero y proclamad el Evangelio a toda la creación.

El que crea y se bautice se salvará; el que se resista a creer será condenado.

A los que crean, les acompañarán estos signos: echarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos y, si beben un veneno mortal, no les hará daño. Impondrán las manos a los enfermos, y quedarán sanos.»

Después de hablarles, el Señor Jesús subió al cielo y se sentó a la derecha de Dios.

Ellos se fueron a pregonar el Evangelio por todas partes, y el Señor cooperaba confirmando la palabra con las señales que los acompañaban.”



ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

“El mismo Jesús que ha sido tomado de entre vosotros y llevado al cielo, volverá como lo habéis visto marcharse al cielo” Así concluye la primera lectura que se proclama en la celebración de la misa, en esta solemnidad de la Ascensión del Señor (Hech 1,11).

Esas palabras, dirigidas a los discípulos de Jesús por dos hombres vestidos de blanco, nos invitan también a nosotros a no permanecer extasiados. La celebración de la Ascensión de Jesús a los cielos no es un motivo para la evasión de esta tierra. Es hora de regresar a la vida de cada día. Es la hora de convertir el recuerdo en esperanza y la esperanza en compromiso.

En el salmo responsorial cantamos a Dios que “asciende entre aclamaciones”. Con alegría participamos de su gloria. En la carta a los Efesios se nos recuerda que el Padre de la gloria resucitó a Cristo de entre los muertos y lo ha sentado a su derecha. Que él ilumine los ojos de nuestro corazón para que comprendamos la esperanza a la que nos llama (Ef 1, 17-23).


ENCARGO DE LA MISIÓN

El texto del evangelio según Marcos que hoy se proclama (Mc 16,15-20) nos invita a reflexionar sobre la misión que el Señor confía a sus discípulos: “Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda la creación”

• En primer lugar, habrá que recordar esa invitación a ponerse en camino. La vida del ser humano es siempre una itinerancia. Un paso tras otro, el hombre va haciendo de su existencia un proceso de búsquedas y hallazgos, de encuentros y desencuentros. Pero el cristiano sabe que si caminar es un riesgo, permanecer instalados en la comodidad es un pecado.

• Además, Jesús no envía a sus discípulos a disfrutar de los hermosos paisajes de la tierra. Tampoco quiere que sean meros agentes de una organización social. Y menos aún los envía como comerciantes decididos a hacer negocio. Les encarga que anuncien el evangelio. La buena noticia de que Dios es nuestro Padre, nos ama y nos salva por Jesucristo.

• Y, por si no estaba claro, Jesús recomienda a los suyos que no hagan distinción de personas, en atención a su clase social, a su lugar de procedencia o al tipo de su cultura. Han de anunciar el evangelio de su Señor a toda la humanidad.


DESARROLLO DE LA MISIÓN

El texto evangélico recuerda escuetamente que “después de hablarles, el Señor Jesús ascendió al cielo y se sentó a la derecha de Dios”. Una forma muy plástica para proclamar la gloria divina del Maestro. Sin embargo, no olvida a los creyentes que siguen en la tierra.

• Efectivamente, los discípulos de Jesús fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes. Ese es un hecho histórico que suscita nuestra admiración. Pero es también una tarea urgente que ha de mantener viva nuestra vocación.

• Claro que, a pesar de cansancios, fatigas y persecuciones, los discípulos de antes y de ahora sabemos que no estamos solos. El Señor camina a nuestro lado, está presente en nuestros esfuerzos y actúa con nosotros.

• Finalmente, creemos que el Señor confirma nuestra palabra, más o menos brillante, con signos admirables que nosotros no siempre llegamos a percibir.

- Señor Jesús, en nuestra profesión de fe confesamos que has subido a los cielos. Pero en nuestra experiencia diaria constatamos que permaneces junto a nosotros, apoyando la misión que tú mismo nos has confiado. Bendito seas por siempre, Señor. Amén.

José-Román Flecha Andrés.
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sábado, 8 de mayo de 2021

ENTREVISTA A NUESTRO HERMANO MAYOR EN EL PROGRAMA LUZ DE PASIÓN DE 7 TV

EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 6º DE PASCUA – CICLO B – (9-5 2021)

Lectura del santo evangelio según san Juan 15, 9-17


“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

- «Como el Padre me ha amado, así os he amado yo; permaneced en mi amor.

Si guardáis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; lo mismo que yo he guardado los mandamientos de mi Padre y' permanezco en su amor.

Os he hablado de esto para que mi alegría esté en vosotros, y vuestra alegría llegue a plenitud.

Éste es mi mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.

Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.

Vosotros sois mis amigos, si hacéis lo que yo os mando.

Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.

No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto dure.

De modo que lo que pidáis el Padre en mi nombre os lo dé.

Esto os mando: que os améis unos a otros».”


EL AMOR MANDADO

“Ahora comprendo con toda verdad que Dios no hace distinción de personas, sino que acepta al que lo teme y practica la justicia, sea de la nación que sea”. Nos conmueve leer la nota con la que Simón Pedro confiesa ingenuamente esa convicción que surge en él al entrar en la casa del centurión Cornelio (Hech 10,34-35).

Un judío entra en la casa de un pagano. Y Dios no desencadena una tempestad de rayos y truenos, sino que envía el Espíritu Santo sobre los que escuchan la palabra del apóstol. Los fieles de la circuncisión se sorprenden al comprobar que se repite el fenómeno de Pentecostés también sobre los paganos.

Con razón, el salmo responsorial nos invita a proclamar que “el Señor revela a las naciones su justicia” (Sal 97). Evidentemente Dios es amor. “El que ama ha nacido de Dios”. Y el milagro no es que nosotros amemos a Dios, sino que él se ha adelantado y nos ha amado cuando no lo merecíamos (1ªJn 4,7-10).


PERMANECER EN EL AMOR

El tema del amor retorna en el evangelio que se proclama este domingo sexto de Pascua (Jn 15,9-17). En él continúa la alegoría de la vid y los sarmientos, que se leía el domingo pasado (Jn 15,1-8). En ambos textos se nos remite al Padre celestial. Él es la fuente de la vida que llega hasta los sarmientos de la vid. Y él es el origen del amor.

• Como el Padre me ha amado, así os he amado yo”. Con frecuencia pensamos en el amor como un sentimiento que nos acerca a los demás o nos hace gozar de la simpatía de los otros. Pero antes de ser una relación entre nosotros, es una revelación del amor que viene de Dios. Jesús es el eslabón que nos muestra el amor del Padre y nos demuestra su propio amor.

• “Permaneced en mi amor”. Es importante “permanecer”. Esa palabra recuerda la necesaria unión de los sarmientos con la vid para poder dar fruto (Jn 15,4-7). Se afirma de la relación de Jesús con su Padre (Jn 15,10). Y refleja la exhortación de Jesús a sus discípulos (Jn 15,9-10).


EL MANDATO DEL AMOR

Hay que reconocer que a todos nos encanta ser protagonistas y tener la iniciativa para promover una iniciativa de solidaridad. Como si nuestra autonomía generase el amor, la caridad y la justicia. Pero el amor no nace de nuestra iniciativa personal o grupal.

• “Esto os mando: que os améis unos a otros”. Así dijo Jesús a sus discípulos primeros. Los que tenían que aprender a seguir fielmente a su Maestro, debían aprender la obediencia de la fe y también la obediencia del amor.

• “Esto os mando: que os améis unos a otros”. Esa palabra vale para la comunidad cristiana de todos los tiempos. Como muy bien se ha escrito, no es la Iglesia la que hace la caridad, sino que es la caridad de Dios la que funda y edifica la Iglesia.

• “Esto os mando: que os améis unos a otros”. El amor mutuo es un mandato. El amor no es un sentimiento ni una estrategia. No podemos limitarnos a amar a los que nos son simpáticos. Jesús nos ha mandado pasar el amor de Dios a todos los que Dios ama.

- Señor Jesús, tú nos has dicho que no hay mayor amor que entregar la vida por los demás. Tú nos has dado ejemplo con tu vida y con tu muerte. No permitas que olvidemos tu mandamiento. Amén.

José-Román Flecha Andrés.
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