El lunes 10 de diciembre, festividad litúrgica de Nuestra Señora de Loreto, a la misma hora, celebraremos FUNCIÓN SOLEMNE que presidirá el mencionado sacerdote, actuando en el apartado musical el Coro de capilla "San Pedro Nolasco". Finalizando la jornada con la tradicional convivencia de hermanos.
viernes, 7 de diciembre de 2018
HOY DAREMOS COMIENZO AL TRIDUO EN HONOR A NUESTRA MADRE
Tendrá lugar los días 7, 8 y 9 de diciembre, comenzando a las 20,00 h. con el rezo del Santo Rosario y Letanías Lauretanas, continuando con el Ejercicio del Triduo y Santa Misa a cargo del Rvdo. P. Fray Salvador Serralta OP.
El lunes 10 de diciembre, festividad litúrgica de Nuestra Señora de Loreto, a la misma hora, celebraremos FUNCIÓN SOLEMNE que presidirá el mencionado sacerdote, actuando en el apartado musical el Coro de capilla "San Pedro Nolasco". Finalizando la jornada con la tradicional convivencia de hermanos.
El lunes 10 de diciembre, festividad litúrgica de Nuestra Señora de Loreto, a la misma hora, celebraremos FUNCIÓN SOLEMNE que presidirá el mencionado sacerdote, actuando en el apartado musical el Coro de capilla "San Pedro Nolasco". Finalizando la jornada con la tradicional convivencia de hermanos.
sábado, 1 de diciembre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 1º DE DE ADVIENTO – CICLO C – (2-12-2018)
En este año litúrgico que comenzamos, ciclo C, nos acompañarán las homilías de D. Antonio Pariente, párroco de la Parroquia de San Blas de Cáceres.

LUCAS 21, 25-28.34-36.
“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir, y manteneos en pie ante el Hijo del hombre”.”
Comenzamos hoy el tiempo de Adviento, tiempo de conversión, tiempo de esperanza, tiempo de ilusión, tiempo en el que nos preparamos para recibir como se merece a Jesús Niño, que de nuevo va a nacer en medio de nosotros, y tiempo también para pensar en la venida definitiva de Jesús al final de los tiempos.
Hemos encendido la primera vela de la Corona de Adviento, domingo a domingo iremos encendiendo las demás para simbolizar ese camino que nos llevará a la única luz que es Jesús, la única luz que estará esperándonos en el portal. Hemos cambiado de color en los ornamentos litúrgicos, hemos pasado del verde al morado. El morado es un color sobrio que quiere ayudarnos a comprender que para lo que se avecina hay que prepararse, y en esa preparación se nos va a exigir: penitencia, conversión, sacrificio; penitencia y sacrificio, que lleva consigo el reconocer que no soy perfecto, que tengo cosas que debo cambiar, y eso sólo se puede hacer a base de un gran esfuerzo interior y del reconocimiento humilde de mil faltas. El morado hace alusión a la necesidad de examen y a la necesidad de cambio personal
Para vivir bien el Adviento tengo que estar muy atento, a lo que la Palabra de Dios me va decir cada domingo, esto es muy importante, en ella se me harán continuas llamadas a estar preparado, a estar alerta, a que tenga ojo, y no me vaya a equivocar de camino. Tendré muchas invitaciones para seguir otros senderos que no van en la buena dirección y tengo que saber seguir el único que lleva hasta el portal. Me pregunto ¿sabré seguir el camino que me llevará a reconocer un Dios que va a nacer en un pesebre, rodeado sólo de sus padres y de dos animales? ¿Me atreveré a descubrir en ese niño que nace de una forma tan peculiar, a ese
Dios todopoderoso que me quiere y me escucha? Si no tengo miedo, si me atrevo, hoy puedo iniciar ese camino. Podré también valerme en mi reflexión de los personajes clásicos de este tiempo, personajes que supieron preparar y esperar el nacimiento de Jesús: Juan el Bautista y sobre todo María, la esclava del Señor, que supo escuchar y hacer vida su palabra.
A través de la historia Dios siempre ha hecho gestos que expresan su preocupación y su sensibilidad hacia los hombres, su nacimiento es uno de ellos. Sus gestos indican que Dios existe, que actúa en el mundo, y actúa porque nos quiere y está preocupado por nosotros, los creyentes y las personas con sensibilidad religiosa son capaces de descubrir estos gestos, para otros pasarán totalmente desapercibidos. Si Dios ha actuado siempre, podemos esperar que lo hara también en un futuro, pero está empeñado en un trabajo realmente difícil. Porque lo suyo no es poner justicia en nuestra convivencia, no es arreglar nuestras tensiones o nuestros desperfectos, lo suyo es transformar nuestros corazones y humanizar nuestra sensibilidad para que seamos nosotros mismos quienes hagamos posible otro mundo y otra vida. La gran actuación de Dios no se da en el exterior, en las estructuras o instituciones. Su trabajo bien costoso, y poco vistoso, se tiene que dar en nosotros, en nuestro interior, en nuestro corazón de piedra, impermeable a tantas llamadas hechas, y ante las que hemos dado tan pocas respuestas y deseos de cambio y de mejora.
Este adviento es una nueva oportunidad para iniciar el camino de conversión, que no es fácil, pero que si es ilusionante, no tanto por el esfuerzo nuestro sino porque voy a descubrir a un Dios que me quiere tanto, que no tendrá ningún reparo en hacerse niño, en hacerse débil como yo, para compartir conmigo todo: alegrías y tristezas, éxitos y fracasos ¿puedo tener un Dios más cercano?
Estos días, sobre todo los más cercanos a los navideños, suelen ser días tristes para muchas personas a las que les falta lo fundamental, que no es otra cosa que el cariño, la cercanía y el amor, de los seres queridos, o porque no los tienen o porque los han perdido. Por eso nosotros redoblamos nuestras oraciones por todos los enfermos o los que están solos, para que encuentren ese amor que necesitan. Si lo hacemos así, empezaremos bien este tiempo de adviento, en el que esperamos a ese Dios, que se hace pobre, se hace niño, y quiere compartir todo lo nuestro.

LUCAS 21, 25-28.34-36.
“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: “Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y del oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad, ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros temblarán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza; se acerca vuestra liberación. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir, y manteneos en pie ante el Hijo del hombre”.”
Comenzamos hoy el tiempo de Adviento, tiempo de conversión, tiempo de esperanza, tiempo de ilusión, tiempo en el que nos preparamos para recibir como se merece a Jesús Niño, que de nuevo va a nacer en medio de nosotros, y tiempo también para pensar en la venida definitiva de Jesús al final de los tiempos.
Hemos encendido la primera vela de la Corona de Adviento, domingo a domingo iremos encendiendo las demás para simbolizar ese camino que nos llevará a la única luz que es Jesús, la única luz que estará esperándonos en el portal. Hemos cambiado de color en los ornamentos litúrgicos, hemos pasado del verde al morado. El morado es un color sobrio que quiere ayudarnos a comprender que para lo que se avecina hay que prepararse, y en esa preparación se nos va a exigir: penitencia, conversión, sacrificio; penitencia y sacrificio, que lleva consigo el reconocer que no soy perfecto, que tengo cosas que debo cambiar, y eso sólo se puede hacer a base de un gran esfuerzo interior y del reconocimiento humilde de mil faltas. El morado hace alusión a la necesidad de examen y a la necesidad de cambio personal
Para vivir bien el Adviento tengo que estar muy atento, a lo que la Palabra de Dios me va decir cada domingo, esto es muy importante, en ella se me harán continuas llamadas a estar preparado, a estar alerta, a que tenga ojo, y no me vaya a equivocar de camino. Tendré muchas invitaciones para seguir otros senderos que no van en la buena dirección y tengo que saber seguir el único que lleva hasta el portal. Me pregunto ¿sabré seguir el camino que me llevará a reconocer un Dios que va a nacer en un pesebre, rodeado sólo de sus padres y de dos animales? ¿Me atreveré a descubrir en ese niño que nace de una forma tan peculiar, a ese
Dios todopoderoso que me quiere y me escucha? Si no tengo miedo, si me atrevo, hoy puedo iniciar ese camino. Podré también valerme en mi reflexión de los personajes clásicos de este tiempo, personajes que supieron preparar y esperar el nacimiento de Jesús: Juan el Bautista y sobre todo María, la esclava del Señor, que supo escuchar y hacer vida su palabra.
A través de la historia Dios siempre ha hecho gestos que expresan su preocupación y su sensibilidad hacia los hombres, su nacimiento es uno de ellos. Sus gestos indican que Dios existe, que actúa en el mundo, y actúa porque nos quiere y está preocupado por nosotros, los creyentes y las personas con sensibilidad religiosa son capaces de descubrir estos gestos, para otros pasarán totalmente desapercibidos. Si Dios ha actuado siempre, podemos esperar que lo hara también en un futuro, pero está empeñado en un trabajo realmente difícil. Porque lo suyo no es poner justicia en nuestra convivencia, no es arreglar nuestras tensiones o nuestros desperfectos, lo suyo es transformar nuestros corazones y humanizar nuestra sensibilidad para que seamos nosotros mismos quienes hagamos posible otro mundo y otra vida. La gran actuación de Dios no se da en el exterior, en las estructuras o instituciones. Su trabajo bien costoso, y poco vistoso, se tiene que dar en nosotros, en nuestro interior, en nuestro corazón de piedra, impermeable a tantas llamadas hechas, y ante las que hemos dado tan pocas respuestas y deseos de cambio y de mejora.
Este adviento es una nueva oportunidad para iniciar el camino de conversión, que no es fácil, pero que si es ilusionante, no tanto por el esfuerzo nuestro sino porque voy a descubrir a un Dios que me quiere tanto, que no tendrá ningún reparo en hacerse niño, en hacerse débil como yo, para compartir conmigo todo: alegrías y tristezas, éxitos y fracasos ¿puedo tener un Dios más cercano?
Estos días, sobre todo los más cercanos a los navideños, suelen ser días tristes para muchas personas a las que les falta lo fundamental, que no es otra cosa que el cariño, la cercanía y el amor, de los seres queridos, o porque no los tienen o porque los han perdido. Por eso nosotros redoblamos nuestras oraciones por todos los enfermos o los que están solos, para que encuentren ese amor que necesitan. Si lo hacemos así, empezaremos bien este tiempo de adviento, en el que esperamos a ese Dios, que se hace pobre, se hace niño, y quiere compartir todo lo nuestro.
.
viernes, 30 de noviembre de 2018
PROGRAMA DE ACTIVIDADES PARA EL CURSO 2018-19
PROGRAMA DE ACTIVIDADES PARA EL CURSO 2018-19 APROBADAS EN EL PASADO CABILDO GENERAL DE APERTURA DE CURSO DEL 23 DE OCTUBRE
* Agosto 2018
- Viernes 31.- Entrega del importe en metálico del primer premio de altares del pasado concurso con motivo de la festividad del Corpus a la Orden de la Merced.
* Septiembre 2018
- Viernes 14.- 20,30 h. Apertura del ejercicio 2018-2019. Eucaristía en la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz y veneración del Santo Lignum Crucis. A continuación convivencia de inicio de curso.
- Viernes 21.- 20,00 h.- Cultos semanales. 20,30 h -22,30 h. Convivencia de hermanos.
- Lunes 24.- Asistencia corporativa a la procesión de la Virgen de la Merced.
- Viernes 28.- 20,00 h. -Cultos Eucarístico mensuales y convivencia.
* Octubre 2018
- Jueves 4 y 18.- 20,00 h.- Formación
- Viernes 5.- 19,00 h.- Apertura del curso pastoral de la Diócesis. Misa en la catedral
- Viernes 12.- Recepción corporativa Archicofradía del Rosario y posterior convivencia.
- Viernes 19.- Cultos semanales y convivencia.
- Martes 23.- Cabildo de presupuestos, proyectos y actividades.
- Viernes 26.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Noviembre 2018
- Viernes 2, 9 y 16.- Cultos semanales y convivencia
- Jueves 8 y 22.- Formación
- Viernes 23.- A las 20,00 h. Eucaristía por los hermanos difuntos.
- Viernes 30.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Diciembre 2018
- Jueves 6.- Zambomba navideña.
- Viernes 7, sábado 8 y domingo 9.-20,00 h.Triduo de Gloria
- Lunes 10.-.20,00 h. Función Solemne en la Festividad de Ntra. Sra. de Loreto y posterior convivencia. Entrega de la distinción Familia lauretana.
- Jueves 13.- Formación
- Viernes 14 y 21.- Cultos semanales y convivencia
- Sábado 22.- Tradicional visita al convento de las religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y María Inmaculada (vulgo Reparadoras).
- Viernes 28.- Cultos Eucarísticos mensuales y posterior convivencia de final de año.
* Enero 2019
- Viernes 4, 11 y 18.- Cultos semanales y convivencia
- Jueves 10 y 31.- Formación
- Viernes 25.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia.
* Febrero 2019
- Viernes 1,8 y 15.- Cultos semanales y convivencia
- Jueves 7 y 21.- Formación
- Viernes 22.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Marzo 2019
- Viernes 1.- Cultos semanales y convivencia.
- Viernes 8, 15 y 22 .- Cultos semanales (Vía-Crucis) y convivencia
- Jueves 14.- Formación
- Domingo 17.- Besamanos a Nuestra Señora de Loreto en su Soledad.
- Martes 26, miércoles 27, jueves 28, viernes 29, y sábado 30.- 20,00 h. Quinario Cuaresmal. El último día: Recepción Canónica de los nuevos hermanos y procesión claustral con S.D.M.
- Domingo 31.- Función Principal de Instituto y almuerzo de Hermandad.
Pendiente de fecha: Reparto de túnicas y papeletas de sitio
* Abril 2019
- Jueves 4.-: Cabildo de salida procesional
- Viernes 5.-: Cultos semanales (Vía-Crucis) y convivencia
- Viernes 12.- Viernes de Dolores. Rezo de la Corona Dolorosa y convivencia
- Domingo 14.- Domingo de Ramos. Recepción corporativa a la Hermandad de la Coronación.
- Martes 16.- Martes Santo. Recepción corporativa a la Hermandad de la Humildad y Paciencia.
- Miércoles 17.- Miércoles Santo. Recepción corporativa a la Hermandad del Consuelo.
- Jueves 18.- Jueves Santo. Participación en los Oficios de la cena del Señor en nuestra sede.
- Viernes 19.- Viernes Santo. Recepción corporativa a la Hermandad de la Sentencia, participación en los oficios de Viernes Santo y Estación Penitencial en la catedral.
- Sábado 20.- Sábado Santo. Participación en la Vigilia Pascual y posterior convivencia parroquial.
- Jueves 25.- Formación
- Viernes 26.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Mayo 2019
- Viernes 3.- Cultos semanales, ofrenda floral y convivencia
- Jueves 9 y 23.- Formación
- Viernes 10 y 24.- Cultos semanales y convivencia
- Viernes 31.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Junio 2019
- Jueves 6 y 20.- Formación.
- Viernes 7, 14 y 21.- Cultos semanales y convivencia
- Sábado 22.- Montaje altar Corpus Christi.
- Domingo 23.- Asistencia corporativa a la procesión del Corpus Christi.
- Lunes 24.- Cabildo de cuentas y memoria.
- Jueves 27, viernes 28 y sábado 29.- Triduo a San Pedro, titular de nuestra sede. El último día participación en la convivencia parroquial de final de curso.
- Sábado 29: Apertura del procedimiento electoral para la renovación de la Junta de Gobierno o el periodo de mandato de la misma.
-----------------------------------------------------------------------------------------
* Los viernes del mes de julio a la hora habitual de los cultos semanales habrá rezos ante nuestros titulares. En el mes de agosto y primera quincena de septiembre no habrá actividad. El 14 de septiembre con la festividad de la Exaltación de la Cruz se dará inicio oficial al curso 2019-2020.
* Agosto 2018
- Viernes 31.- Entrega del importe en metálico del primer premio de altares del pasado concurso con motivo de la festividad del Corpus a la Orden de la Merced.
* Septiembre 2018
- Viernes 14.- 20,30 h. Apertura del ejercicio 2018-2019. Eucaristía en la festividad de la Exaltación de la Santa Cruz y veneración del Santo Lignum Crucis. A continuación convivencia de inicio de curso.
- Viernes 21.- 20,00 h.- Cultos semanales. 20,30 h -22,30 h. Convivencia de hermanos.
- Lunes 24.- Asistencia corporativa a la procesión de la Virgen de la Merced.
- Viernes 28.- 20,00 h. -Cultos Eucarístico mensuales y convivencia.
* Octubre 2018
- Jueves 4 y 18.- 20,00 h.- Formación
- Viernes 5.- 19,00 h.- Apertura del curso pastoral de la Diócesis. Misa en la catedral
- Viernes 12.- Recepción corporativa Archicofradía del Rosario y posterior convivencia.
- Viernes 19.- Cultos semanales y convivencia.
- Martes 23.- Cabildo de presupuestos, proyectos y actividades.
- Viernes 26.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Noviembre 2018
- Viernes 2, 9 y 16.- Cultos semanales y convivencia
- Jueves 8 y 22.- Formación
- Viernes 23.- A las 20,00 h. Eucaristía por los hermanos difuntos.
- Viernes 30.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Diciembre 2018
- Jueves 6.- Zambomba navideña.
- Viernes 7, sábado 8 y domingo 9.-20,00 h.Triduo de Gloria
- Lunes 10.-.20,00 h. Función Solemne en la Festividad de Ntra. Sra. de Loreto y posterior convivencia. Entrega de la distinción Familia lauretana.
- Jueves 13.- Formación
- Viernes 14 y 21.- Cultos semanales y convivencia
- Sábado 22.- Tradicional visita al convento de las religiosas Esclavas del Santísimo Sacramento y María Inmaculada (vulgo Reparadoras).
- Viernes 28.- Cultos Eucarísticos mensuales y posterior convivencia de final de año.
* Enero 2019
- Viernes 4, 11 y 18.- Cultos semanales y convivencia
- Jueves 10 y 31.- Formación
- Viernes 25.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia.
* Febrero 2019
- Viernes 1,8 y 15.- Cultos semanales y convivencia
- Jueves 7 y 21.- Formación
- Viernes 22.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Marzo 2019
- Viernes 1.- Cultos semanales y convivencia.
- Viernes 8, 15 y 22 .- Cultos semanales (Vía-Crucis) y convivencia
- Jueves 14.- Formación
- Domingo 17.- Besamanos a Nuestra Señora de Loreto en su Soledad.
- Martes 26, miércoles 27, jueves 28, viernes 29, y sábado 30.- 20,00 h. Quinario Cuaresmal. El último día: Recepción Canónica de los nuevos hermanos y procesión claustral con S.D.M.
- Domingo 31.- Función Principal de Instituto y almuerzo de Hermandad.
Pendiente de fecha: Reparto de túnicas y papeletas de sitio
* Abril 2019
- Jueves 4.-: Cabildo de salida procesional
- Viernes 5.-: Cultos semanales (Vía-Crucis) y convivencia
- Viernes 12.- Viernes de Dolores. Rezo de la Corona Dolorosa y convivencia
- Domingo 14.- Domingo de Ramos. Recepción corporativa a la Hermandad de la Coronación.
- Martes 16.- Martes Santo. Recepción corporativa a la Hermandad de la Humildad y Paciencia.
- Miércoles 17.- Miércoles Santo. Recepción corporativa a la Hermandad del Consuelo.
- Jueves 18.- Jueves Santo. Participación en los Oficios de la cena del Señor en nuestra sede.
- Viernes 19.- Viernes Santo. Recepción corporativa a la Hermandad de la Sentencia, participación en los oficios de Viernes Santo y Estación Penitencial en la catedral.
- Sábado 20.- Sábado Santo. Participación en la Vigilia Pascual y posterior convivencia parroquial.
- Jueves 25.- Formación
- Viernes 26.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Mayo 2019
- Viernes 3.- Cultos semanales, ofrenda floral y convivencia
- Jueves 9 y 23.- Formación
- Viernes 10 y 24.- Cultos semanales y convivencia
- Viernes 31.- Cultos Eucarísticos mensuales y convivencia
* Junio 2019
- Jueves 6 y 20.- Formación.
- Viernes 7, 14 y 21.- Cultos semanales y convivencia
- Sábado 22.- Montaje altar Corpus Christi.
- Domingo 23.- Asistencia corporativa a la procesión del Corpus Christi.
- Lunes 24.- Cabildo de cuentas y memoria.
- Jueves 27, viernes 28 y sábado 29.- Triduo a San Pedro, titular de nuestra sede. El último día participación en la convivencia parroquial de final de curso.
- Sábado 29: Apertura del procedimiento electoral para la renovación de la Junta de Gobierno o el periodo de mandato de la misma.
-----------------------------------------------------------------------------------------
* Los viernes del mes de julio a la hora habitual de los cultos semanales habrá rezos ante nuestros titulares. En el mes de agosto y primera quincena de septiembre no habrá actividad. El 14 de septiembre con la festividad de la Exaltación de la Cruz se dará inicio oficial al curso 2019-2020.
EL DÍA 6 DE DICIEMBRE TODOS A LA ZAMBOMBA DE NUESTRA HERMANDAD
Días antes de que celebremos la festividad de Ntra. Sra. de Loreto el diez de diciembre,el día 6 llevaremos a cabo una zambomba a partir de las 13 horas y frente a la fachada de nuestra parroquia de san Pedro.
Te esperamos acompañado de tus amigos y familiares para pasar un buen rato de fraternal convivencia.
No puedes ni debes faltar.
Te esperamos acompañado de tus amigos y familiares para pasar un buen rato de fraternal convivencia.
No puedes ni debes faltar.
HOY VIERNES,CULTOS EUCARÍSTICOS
Hoy viernes, último del mes de noviembre, tal como establecen nuestras Reglas, nuestros cultos semanales tendrán carácter Eucarístico, con Exposición, Bendición y Reserva de S.D.M. Para finalizar con las oraciones a la Stma. Virgen. Vuelvo a reincidir en que tu presencia es necesaria en estos cultos para que nuestra Hermandad pueda dar un verdadero testimonio de fe Eucarística.
Si importante es la asistencia a los cultos semanales en honor de nuestros titulares más aún lo es cada viernes último de mes en honor y gloria del Santísimo Sacramento del Altar, porque no es la Hermandad la que convoca es el mismo Dios el que nos llama desde su presencia viva y real en la Eucaristía, es Dios el que nos invita a la unión más intima con El.
No faltemos a su llamada, Dios nos espera.
.
Si importante es la asistencia a los cultos semanales en honor de nuestros titulares más aún lo es cada viernes último de mes en honor y gloria del Santísimo Sacramento del Altar, porque no es la Hermandad la que convoca es el mismo Dios el que nos llama desde su presencia viva y real en la Eucaristía, es Dios el que nos invita a la unión más intima con El.
No faltemos a su llamada, Dios nos espera.
.
viernes, 23 de noviembre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO : SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO REY DEL UNIVERSO – CICLO B – (25-11-2018)
Lectura del santo evangelio según san Juan 18, 33b-37
“En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: « ¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús le contestó: « ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?». Pilato replicó: « ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».
Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí». Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».”
EXAMEN ANTE EL TESTIGO DE LA VERDAD
Dentro del proceso en el que se va a decidir la ejecución de Jesús, el evangelio de Juan ofrece un sorprendente diálogo privado entre Pilato, representante del imperio más poderoso de la Tierra y Jesús, un reo maniatado que se presenta como testigo de la verdad.
Precisamente Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.
«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.
Pero añade a continuación algo muy importante: «Soy rey… y he venido al mundo para ser testigo de la verdad». Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad» introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.
Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra… conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.
Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos.
•¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el «Testigo de la Verdad»?
•¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús?
•¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza?
•¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?
José Antonio Pagola.
“En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: « ¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús le contestó: « ¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí?». Pilato replicó: « ¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?».
Jesús le contestó: «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí». Pilato le dijo: «Conque, ¿tú eres rey?». Jesús le contestó: «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz».”
EXAMEN ANTE EL TESTIGO DE LA VERDAD
Dentro del proceso en el que se va a decidir la ejecución de Jesús, el evangelio de Juan ofrece un sorprendente diálogo privado entre Pilato, representante del imperio más poderoso de la Tierra y Jesús, un reo maniatado que se presenta como testigo de la verdad.
Precisamente Pilato quiere, al parecer, saber la verdad que se encierra en aquel extraño personaje que tiene ante su trono: «¿Eres tú el rey de los judíos?». Jesús va a responder exponiendo su verdad en dos afirmaciones fundamentales, muy queridas al evangelista Juan.
«Mi reino no es de este mundo». Jesús no es rey al estilo que Pilato puede imaginar. No pretende ocupar el trono de Israel ni disputar a Tiberio su poder imperial. Jesús no pertenece a ese sistema en el que se mueve el prefecto de Roma, sostenido por la injusticia y la mentira. No se apoya en la fuerza de las armas. Tiene un fundamento completamente diferente. Su realeza proviene del amor de Dios al mundo.
Pero añade a continuación algo muy importante: «Soy rey… y he venido al mundo para ser testigo de la verdad». Es en este mundo donde quiere ejercer su realeza, pero de una forma sorprendente. No viene a gobernar como Tiberio sino a ser «testigo de la verdad» introduciendo el amor y la justicia de Dios en la historia humana.
Esta verdad que Jesús trae consigo no es una doctrina teórica. Es una llamada que puede transformar la vida de las personas. Lo había dicho Jesús: «Si os mantenéis fieles a mi Palabra… conoceréis la verdad y la verdad os hará libres». Ser fieles al Evangelio de Jesús es una experiencia única pues lleva a conocer una verdad liberadora, capaz de hacer nuestra vida más humana.
Jesucristo es la única verdad de la que nos está permitido vivir a los cristianos.
•¿No necesitamos en la Iglesia de Jesús hacer un examen de conciencia colectivo ante el «Testigo de la Verdad»?
•¿Atrevernos a discernir con humildad qué hay de verdad y qué hay de mentira en nuestro seguimiento a Jesús?
•¿Dónde hay verdad liberadora y dónde mentira que nos esclaviza?
•¿No necesitamos dar pasos hacia mayores niveles de verdad humana y evangélica en nuestras vidas, nuestras comunidades y nuestras instituciones?
José Antonio Pagola.
HOY CELEBRAREMOS SOLEMNE MISA POR LOS HERMANOS DIFUNTOS Y MIEMBROS DEL EJERCITO DEL AIRE
Hoy viernes 23 de Noviembre, mes dedicado a la oración por los difuntos, a las 20,00 h. y en nuestra Sede de San Pedro, tendremos nuestra habitual Misa en sufragio por las almas de nuestros hermanos y miembros del Ejército del Aire fallecidos,en especial por los de este año.
La asistencia es obligatoria según marcan nuestras reglas, esperamos desde la Junta de Gobierno tu presencia en este acto,en sufragio de todos aquellos hermanos que nos precedieron en la noble tarea de servir a Dios por medio de su devoción a la Santa Cruz y a Nuestra Madre de Loreto.
La asistencia es obligatoria según marcan nuestras reglas, esperamos desde la Junta de Gobierno tu presencia en este acto,en sufragio de todos aquellos hermanos que nos precedieron en la noble tarea de servir a Dios por medio de su devoción a la Santa Cruz y a Nuestra Madre de Loreto.
viernes, 16 de noviembre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 33º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (18-11-2018)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 13, 24-32
“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán, Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.
Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre».”
CONVICCIONES CRISTIANAS
Poco a poco iban muriendo los discípulos que habían conocido a Jesús. Los que quedaban, creían en él sin haberlo visto. Celebraban su presencia invisible en las eucaristías, pero ¿cuándo verían su rostro lleno de vida? ¿cuándo se cumpliría su deseo de encontrarse con él para siempre?
Seguían recordando con amor y con fe las palabras de Jesús. Eran su alimento en aquellos tiempos difíciles de persecución. Pero, ¿cuándo podrían comprobar la verdad que encerraban? ¿No se irían olvidando poco a poco? Pasaban los años y no llegaba el Día Final tan esperado, ¿qué podían pensar?
El discurso apocalíptico que encontramos en Marcos quiere ofrecer algunas convicciones que han de alimentar su esperanza. No lo hemos de entender en sentido literal, sino tratando de descubrir la fe contenida en esas imágenes y símbolos que hoy nos resultan tan extraños.
Primera convicción. La historia apasionante de la Humanidad llegará un día a su fin.
El «sol» que señala la sucesión de los años se apagará. La «luna» que marca el ritmo de los meses ya no brillará. No habrá días y noches, no habrá tiempo. Además, «las estrellas caerán del cielo», la distancia entre el cielo y la tierra se borrará, ya no habrá espacio. Esta vida no es para siempre. Un día llegará la Vida definitiva, sin espacio ni tiempo. Viviremos en el Misterio de Dios.
Segunda convicción. Jesús volverá y sus seguidores podrán ver por fin su rostro deseado: «verán venir al Hijo del Hombre».
El sol, la luna y los astros se apagarán, pero el mundo no se quedará sin luz. Será Jesús quien lo iluminará para siempre poniendo verdad, justicia y paz en la historia humana tan esclava hoy de abusos, injusticias y mentiras.
Tercera convicción. Jesús traerá consigo la salvación de Dios.
Llega con el poder grande y salvador del Padre. No se presenta con aspecto amenazador. El evangelista evita hablar aquí de juicios y condenas. Jesús viene a «reunir a sus elegidos», los que esperan con fe su salvación.
Cuarta convicción. Las palabras de Jesús «no pasarán».
No perderán su fuerza salvadora. Han de de seguir alimentando la esperanza de sus seguidores y el aliento de los pobres. No caminamos hacia la nada y el vacío. Nos espera el abrazo con Dios.
José Antonio Pagola.
“En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «En aquellos días, después de esa gran angustia, el sol se hará tinieblas, la luna no dará su resplandor, las estrellas caerán del cielo, los astros se tambalearán, Entonces verán venir al Hijo del hombre sobre las nubes con gran poder y majestad; enviará a los ángeles para reunir a sus elegidos de los cuatro vientos, de horizonte a horizonte.
Aprended de esta parábola de la higuera: Cuando las ramas se ponen tiernas y brotan las yemas, deducís que el verano está cerca; pues cuando veáis vosotros suceder esto, sabed que él está cerca, a la puerta. Os aseguro que no pasará esta generación antes que todo se cumpla. El cielo y la tierra pasarán, mis palabras no pasarán, aunque el día y la hora nadie lo sabe, ni los ángeles del cielo ni el Hijo, sólo el Padre».”
CONVICCIONES CRISTIANAS
Poco a poco iban muriendo los discípulos que habían conocido a Jesús. Los que quedaban, creían en él sin haberlo visto. Celebraban su presencia invisible en las eucaristías, pero ¿cuándo verían su rostro lleno de vida? ¿cuándo se cumpliría su deseo de encontrarse con él para siempre?
Seguían recordando con amor y con fe las palabras de Jesús. Eran su alimento en aquellos tiempos difíciles de persecución. Pero, ¿cuándo podrían comprobar la verdad que encerraban? ¿No se irían olvidando poco a poco? Pasaban los años y no llegaba el Día Final tan esperado, ¿qué podían pensar?
El discurso apocalíptico que encontramos en Marcos quiere ofrecer algunas convicciones que han de alimentar su esperanza. No lo hemos de entender en sentido literal, sino tratando de descubrir la fe contenida en esas imágenes y símbolos que hoy nos resultan tan extraños.
Primera convicción. La historia apasionante de la Humanidad llegará un día a su fin.
El «sol» que señala la sucesión de los años se apagará. La «luna» que marca el ritmo de los meses ya no brillará. No habrá días y noches, no habrá tiempo. Además, «las estrellas caerán del cielo», la distancia entre el cielo y la tierra se borrará, ya no habrá espacio. Esta vida no es para siempre. Un día llegará la Vida definitiva, sin espacio ni tiempo. Viviremos en el Misterio de Dios.
Segunda convicción. Jesús volverá y sus seguidores podrán ver por fin su rostro deseado: «verán venir al Hijo del Hombre».
El sol, la luna y los astros se apagarán, pero el mundo no se quedará sin luz. Será Jesús quien lo iluminará para siempre poniendo verdad, justicia y paz en la historia humana tan esclava hoy de abusos, injusticias y mentiras.
Tercera convicción. Jesús traerá consigo la salvación de Dios.
Llega con el poder grande y salvador del Padre. No se presenta con aspecto amenazador. El evangelista evita hablar aquí de juicios y condenas. Jesús viene a «reunir a sus elegidos», los que esperan con fe su salvación.
Cuarta convicción. Las palabras de Jesús «no pasarán».
No perderán su fuerza salvadora. Han de de seguir alimentando la esperanza de sus seguidores y el aliento de los pobres. No caminamos hacia la nada y el vacío. Nos espera el abrazo con Dios.
José Antonio Pagola.
jueves, 15 de noviembre de 2018
IGUALÁ DE COSTALEROS 2019
Desde el equipo de capataces que comanda Ezequiel Simancas tenemos a bien citarte el día 10 de Febrero Domingo a las 11:30am en la Parroquia de San Pedro donde tendrá lugar el igualo de los hombres para preparar la Cuadrilla de Costaleros que portará a Nuestra Señora de Loreto el próximo Viernes Santo.
Todos los costaleros que pertenezcan a la cuadrilla y nuevos aspirantes deben asistir con el calzado con el que vayan a trabajar la cofradía siendo este de color oscuro en su totalidad.
El equipo de Capataces
Nuestra Hermandad agradece nuevamente la total entrega,predisposición y esfuerzo de Ezequiel Simancas y su equipo para con nuestra corporación lauretana.
sábado, 10 de noviembre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 32º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (11-11-2018)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 12, 38-44
“En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Estos recibirán una sentencia más rigurosa». Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».”
CONTRASTE
Os aseguro que esta pobre viuda ha echado más que nadie.
El contraste entre las dos escenas es total. En la primera, Jesús pone a la gente en guardia frente a los escribas del templo. Su religión es falsa: la utilizan para buscar su propia gloria y explotar a los más débiles. No hay que admirarlos ni seguir su ejemplo. En la segunda, Jesús observa el gesto de una pobre viuda y llama a sus discípulos. De esta mujer pueden aprender algo que nunca les enseñarán los escribas: una fe total en Dios y una generosidad sin límites.
La crítica de Jesús a los escribas es dura. En vez de orientar al pueblo hacia Dios buscando su gloria, atraen la atención de la gente hacia sí mismos buscando su propio honor. Les gusta «pasearse con amplios ropajes» buscando saludos y reverencias de la gente. En la liturgia de las sinagogas y en los banquetes buscan «los asientos de honor» y «los primeros puestos».
Pero hay algo que, sin duda, le duele a Jesús más que este comportamiento fatuo y pueril de ser contemplados, saludados y reverenciados. Mientras aparentan una piedad profunda en sus «largos rezos» en público, se aprovechan de su prestigio religioso para vivir a costa de las viudas, los seres más débiles e indefensos de Israel según la tradición bíblica.
Precisamente, una de estas viudas va a poner en evidencia la religión corrupta de estos dirigentes religiosos. Su gesto ha pasado desapercibido a todos, pero no a Jesús. La pobre mujer solo ha echado en el arca de las ofrendas dos pequeñas monedas, pero Jesús llama enseguida a sus discípulos pues difícilmente encontrarán en el ambiente del templo un corazón más religioso y más solidario con los necesitados.
Esta viuda no anda buscando honores ni prestigio alguno; actúa de manera callada y humilde. No piensa en explotar a nadie; al contrario, da todo lo que tiene porque otros lo pueden necesitar. Según Jesús, ha dado más que nadie, pues no da lo que le sobra, sino «todo lo que tiene para vivir».
No nos equivoquemos. Estas personas sencillas, pero de corazón grande y generoso, que saben amar sin reservas, son lo mejor que tenemos en la Iglesia. Ellas son las que hacen el mundo más humano, las que creen de verdad en Dios, las que mantienen vivo el Espíritu de Jesús en medio de otras actitudes religiosas falsas e interesadas. De estas personas hemos de aprender a seguir a Jesús. Son las que más se le parecen.
José Antonio Pagola.
“En aquel tiempo, entre lo que enseñaba Jesús a la gente, dijo: «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Estos recibirán una sentencia más rigurosa». Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra pero esta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir».”
CONTRASTE
Os aseguro que esta pobre viuda ha echado más que nadie.
El contraste entre las dos escenas es total. En la primera, Jesús pone a la gente en guardia frente a los escribas del templo. Su religión es falsa: la utilizan para buscar su propia gloria y explotar a los más débiles. No hay que admirarlos ni seguir su ejemplo. En la segunda, Jesús observa el gesto de una pobre viuda y llama a sus discípulos. De esta mujer pueden aprender algo que nunca les enseñarán los escribas: una fe total en Dios y una generosidad sin límites.
La crítica de Jesús a los escribas es dura. En vez de orientar al pueblo hacia Dios buscando su gloria, atraen la atención de la gente hacia sí mismos buscando su propio honor. Les gusta «pasearse con amplios ropajes» buscando saludos y reverencias de la gente. En la liturgia de las sinagogas y en los banquetes buscan «los asientos de honor» y «los primeros puestos».
Pero hay algo que, sin duda, le duele a Jesús más que este comportamiento fatuo y pueril de ser contemplados, saludados y reverenciados. Mientras aparentan una piedad profunda en sus «largos rezos» en público, se aprovechan de su prestigio religioso para vivir a costa de las viudas, los seres más débiles e indefensos de Israel según la tradición bíblica.
Precisamente, una de estas viudas va a poner en evidencia la religión corrupta de estos dirigentes religiosos. Su gesto ha pasado desapercibido a todos, pero no a Jesús. La pobre mujer solo ha echado en el arca de las ofrendas dos pequeñas monedas, pero Jesús llama enseguida a sus discípulos pues difícilmente encontrarán en el ambiente del templo un corazón más religioso y más solidario con los necesitados.
Esta viuda no anda buscando honores ni prestigio alguno; actúa de manera callada y humilde. No piensa en explotar a nadie; al contrario, da todo lo que tiene porque otros lo pueden necesitar. Según Jesús, ha dado más que nadie, pues no da lo que le sobra, sino «todo lo que tiene para vivir».
No nos equivoquemos. Estas personas sencillas, pero de corazón grande y generoso, que saben amar sin reservas, son lo mejor que tenemos en la Iglesia. Ellas son las que hacen el mundo más humano, las que creen de verdad en Dios, las que mantienen vivo el Espíritu de Jesús en medio de otras actitudes religiosas falsas e interesadas. De estas personas hemos de aprender a seguir a Jesús. Son las que más se le parecen.
José Antonio Pagola.
.
sábado, 3 de noviembre de 2018
NUESTRA MADRE DE NEGRO POR EL MES DE LOS DIFUNTOS
Fotos tomadas ayer tras los cultos semanales de rigor de los viernes.
En el mes de noviembre, mes de los difuntos, las hermandades recurren al eterno ritual cofrade de vestir y engalanar a sus dolorosas con ropajes de luto.
Cada año los vestidores de las distintas hermandades y cofradías se afanan por vestir a sus titulares marianas para que luzcan más bellas que nunca.
Es un mes en el que las Vírgenes Titulares de las distintas Hermandades y Cofradías visten atuendos caracterizados por la sencillez y sobriedad que dan los ropajes oscuros y negros, color este último que simboliza duelo, tristeza, penitencia, vigilia y soledad.
Es por ello que las Imágenes Marianas y Dolorosas visten de riguroso luto en el mes de noviembre, para hacernos saber a los cristianos que es un mes para recordar a todas aquellas personas que nos dejaron y así adorar a sus benditas ánimas.
La Hermandades suelen utilizar como característica, para acentuar más si cabe el Dolor de María, el Corazón con los siete puñales, evocando los Siete Dolores de Nuestra Señora, además, se usan largos pañuelos de encaje, o también es frecuente ver una larga tela blanca a modo de sudario.
En el mes de noviembre, mes de los difuntos, las hermandades recurren al eterno ritual cofrade de vestir y engalanar a sus dolorosas con ropajes de luto.
Cada año los vestidores de las distintas hermandades y cofradías se afanan por vestir a sus titulares marianas para que luzcan más bellas que nunca.
Es un mes en el que las Vírgenes Titulares de las distintas Hermandades y Cofradías visten atuendos caracterizados por la sencillez y sobriedad que dan los ropajes oscuros y negros, color este último que simboliza duelo, tristeza, penitencia, vigilia y soledad.
Es por ello que las Imágenes Marianas y Dolorosas visten de riguroso luto en el mes de noviembre, para hacernos saber a los cristianos que es un mes para recordar a todas aquellas personas que nos dejaron y así adorar a sus benditas ánimas.
La Hermandades suelen utilizar como característica, para acentuar más si cabe el Dolor de María, el Corazón con los siete puñales, evocando los Siete Dolores de Nuestra Señora, además, se usan largos pañuelos de encaje, o también es frecuente ver una larga tela blanca a modo de sudario.
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 31ª DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (4-11-2018)
Lectura del santo Evangelio según San Marcos 12, 28b-34
“En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: « ¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó: «Muy bien. Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios».
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.”
“En aquel tiempo, un escriba se acercó a Jesús y le preguntó: « ¿Qué mandamiento es el primero de todos?». Respondió Jesús: «El primero es: “Escucha, Israel, el Señor, nuestro Dios, es el único Señor: amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser”. El segundo es este: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay mandamiento mayor que estos».
El escriba replicó: «Muy bien. Maestro, tienes razón cuando dices que el Señor es uno solo y no hay otro fuera de él; y que amarlo con todo el corazón, con todo el entendimiento y con todo el ser, y amar al prójimo como a uno mismo vale más que todos los holocaustos y sacrificios». Jesús, viendo que había respondido sensatamente, le dijo: «No estás lejos del reino de Dios».
Y nadie se atrevió a hacerle más preguntas.”
LO DECISIVO
Amarás...
A Jesús le hicieron muchas preguntas. La gente lo veía como un maestro que enseñaba a vivir de manera sabia. Pero la pregunta que esta vez le hace un «letrado» no es una más. Lo que le plantea aquel hombre preocupaba a muchos: ¿qué mandamiento es el primero de todos?, ¿qué es lo primero que hay que hacer en la vida para acertar?
Jesús le responde con unas palabras que, tanto el letrado como él mismo, han pronunciado esa misma mañana al recitar la oración «Shemá»: «Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser». A Jesús le ayudaban a vivir a lo largo del día amando a Dios con todo su corazón y todas sus fuerzas. Esto es lo primero y decisivo.
A continuación, Jesús añade algo que nadie le ha preguntado: «El segundo mandamiento es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Ésta es la síntesis de la vida. De estos dos mandatos depende todo: la religión, la moral, el acierto en la existencia.
El amor no está en el mismo plano que otros deberes. No es una «norma» más, perdida entre otras normas más o menos importantes. «Amar» es la única forma sana de vivir ante Dios y ante las personas. Si en la política o en la religión, en la vida social o en el comportamiento individual, hay algo que no se deduce del amor o va contra él, no sirve para construir una vida humana. Sin amor no hay progreso.
Se puede vaciar de «Dios» la política y decir que basta pensar en el «prójimo». Se puede vaciar del «prójimo» la religión y decir que lo decisivo es servir a «Dios». Para Jesús «Dios» y «prójimo» son inseparables. No es posible amar a Dios y desentenderse del hermano.
El riesgo de distorsionar la vida desde una religión «egoísta» es siempre grande. Por eso es tan necesario recordar este mensaje esencial de Jesús. No hay un ámbito sagrado en el que nos podamos ver a solas con Dios, ignorando a los demás. No es posible adorar a Dios en el fondo del alma y vivir olvidado de los que sufren. El amor a Dios, Padre de todos, que excluye al prójimo se reduce a mentira. Lo que va contra el amor, va contra Dios.
José Antonio Pagola.
Amarás...
A Jesús le hicieron muchas preguntas. La gente lo veía como un maestro que enseñaba a vivir de manera sabia. Pero la pregunta que esta vez le hace un «letrado» no es una más. Lo que le plantea aquel hombre preocupaba a muchos: ¿qué mandamiento es el primero de todos?, ¿qué es lo primero que hay que hacer en la vida para acertar?
Jesús le responde con unas palabras que, tanto el letrado como él mismo, han pronunciado esa misma mañana al recitar la oración «Shemá»: «Dios es el único Señor: amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente, con todo tu ser». A Jesús le ayudaban a vivir a lo largo del día amando a Dios con todo su corazón y todas sus fuerzas. Esto es lo primero y decisivo.
A continuación, Jesús añade algo que nadie le ha preguntado: «El segundo mandamiento es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Ésta es la síntesis de la vida. De estos dos mandatos depende todo: la religión, la moral, el acierto en la existencia.
El amor no está en el mismo plano que otros deberes. No es una «norma» más, perdida entre otras normas más o menos importantes. «Amar» es la única forma sana de vivir ante Dios y ante las personas. Si en la política o en la religión, en la vida social o en el comportamiento individual, hay algo que no se deduce del amor o va contra él, no sirve para construir una vida humana. Sin amor no hay progreso.
Se puede vaciar de «Dios» la política y decir que basta pensar en el «prójimo». Se puede vaciar del «prójimo» la religión y decir que lo decisivo es servir a «Dios». Para Jesús «Dios» y «prójimo» son inseparables. No es posible amar a Dios y desentenderse del hermano.
El riesgo de distorsionar la vida desde una religión «egoísta» es siempre grande. Por eso es tan necesario recordar este mensaje esencial de Jesús. No hay un ámbito sagrado en el que nos podamos ver a solas con Dios, ignorando a los demás. No es posible adorar a Dios en el fondo del alma y vivir olvidado de los que sufren. El amor a Dios, Padre de todos, que excluye al prójimo se reduce a mentira. Lo que va contra el amor, va contra Dios.
José Antonio Pagola.
.
jueves, 1 de noviembre de 2018
SOLEMNIDAD DE TODOS LOS SANTOS – CICLO B – (1-11-2018)
Lectura del santo evangelio según san Mateo 5, 1-12a
“En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
"Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
“Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
“Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
“Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
“Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
“Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
“Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
“Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
“Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.
Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo".”
“En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles:
"Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos.
“Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados.
“Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra.
“Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados.
“Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia.
“Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios.
“Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios.
“Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos.
“Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa.
Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo".”
CREER EN EL CIELO
Alegraos y regocijaos...
En esta fiesta cristiana de Todos los Santos, quiero decir cómo entiendo y trato de vivir algunos rasgos de mi fe en la vida eterna. Quienes conocen y siguen a Jesucristo me entenderán.
Creer en el cielo es para mí resistirme a aceptar que la vida de todos y de cada uno de nosotros es sólo un pequeño paréntesis entre dos inmensos vacíos. Apoyándome en Jesús, intuyo, presiento, deseo y creo que Dios está conduciendo hacia su verdadera plenitud el deseo de vida, de justicia y de paz que se encierra en la creación y en el corazón da la humanidad.
Creer en el cielo es para mí rebelarme con todas mis fuerzas a que esa inmensa mayoría de hombres, mujeres y niños, que sólo han conocido en esta vida miseria, hambre, humillación y sufrimientos, quede enterrada para siempre en el olvido. Confiando en Jesús, creo en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar. Por fin podré ver a los que vienen en las pateras llegar a su verdadera patria.
Creer en el cielo es para mí acercarme con esperanza a tantas personas sin salud, enfermos crónicos, minusválidos físicos y psíquicos, personas hundidas en la depresión y la angustia, cansadas de vivir y de luchar. Siguiendo a Jesús, creo que un día conocerán lo que es vivir con paz y salud total. Escucharán las palabras del Padre: Entra para siempre en el gozo de tu Señor.
No me resigno a que Dios sea para siempre un «Dios oculto», del que no podamos conocer jamás su mirada, su ternura y sus abrazos. No me puedo hacer a la idea de no encontrarme nunca con Jesús. No me resigno a que tantos esfuerzos por un mundo más humano y dichoso se pierdan en el vacío. Quiero que un día los últimos sean los primeros y que las prostitutas nos precedan. Quiero conocer a los verdaderos santos de todas las religiones y todos los ateísmos, los que vivieron amando en el anonimato y sin esperar nada.
Un día podremos escuchar estas increíbles palabras que el Apocalipsis pone en boca de Dios: «Al que tenga sed, yo le daré a beber gratis de la fuente de la vida». ¡Gratis! Sin merecerlo. Así saciará Dios la sed de vida que hay en nosotros.
José Antonio Pagola.
Alegraos y regocijaos...
En esta fiesta cristiana de Todos los Santos, quiero decir cómo entiendo y trato de vivir algunos rasgos de mi fe en la vida eterna. Quienes conocen y siguen a Jesucristo me entenderán.
Creer en el cielo es para mí resistirme a aceptar que la vida de todos y de cada uno de nosotros es sólo un pequeño paréntesis entre dos inmensos vacíos. Apoyándome en Jesús, intuyo, presiento, deseo y creo que Dios está conduciendo hacia su verdadera plenitud el deseo de vida, de justicia y de paz que se encierra en la creación y en el corazón da la humanidad.
Creer en el cielo es para mí rebelarme con todas mis fuerzas a que esa inmensa mayoría de hombres, mujeres y niños, que sólo han conocido en esta vida miseria, hambre, humillación y sufrimientos, quede enterrada para siempre en el olvido. Confiando en Jesús, creo en una vida donde ya no habrá pobreza ni dolor, nadie estará triste, nadie tendrá que llorar. Por fin podré ver a los que vienen en las pateras llegar a su verdadera patria.
Creer en el cielo es para mí acercarme con esperanza a tantas personas sin salud, enfermos crónicos, minusválidos físicos y psíquicos, personas hundidas en la depresión y la angustia, cansadas de vivir y de luchar. Siguiendo a Jesús, creo que un día conocerán lo que es vivir con paz y salud total. Escucharán las palabras del Padre: Entra para siempre en el gozo de tu Señor.
No me resigno a que Dios sea para siempre un «Dios oculto», del que no podamos conocer jamás su mirada, su ternura y sus abrazos. No me puedo hacer a la idea de no encontrarme nunca con Jesús. No me resigno a que tantos esfuerzos por un mundo más humano y dichoso se pierdan en el vacío. Quiero que un día los últimos sean los primeros y que las prostitutas nos precedan. Quiero conocer a los verdaderos santos de todas las religiones y todos los ateísmos, los que vivieron amando en el anonimato y sin esperar nada.
Un día podremos escuchar estas increíbles palabras que el Apocalipsis pone en boca de Dios: «Al que tenga sed, yo le daré a beber gratis de la fuente de la vida». ¡Gratis! Sin merecerlo. Así saciará Dios la sed de vida que hay en nosotros.
José Antonio Pagola.
.
sábado, 27 de octubre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 30º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (28-10-2018)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 46b-52
“En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí». Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo». Llamaron al ciego, diciéndole: «Animo, levántate, que te llama».
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: « ¿Qué quieres que haga por ti?». El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver». Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado». Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino”.
CURARNOS DE LA CEGUERA
Maestro, que pueda ver.
¿Qué podemos hacer cuando la fe se va apagando en nuestro corazón? ¿Es posible reaccionar? ¿Podemos salir de la indiferencia? Marcos narra la curación del ciego Bartimeo para animar a sus lectores a vivir un proceso que pueda cambiar sus vidas.
No es difícil reconocernos en la figura de Bartimeo. Vivimos a veces como «ciegos», sin ojos para mirar la vida como la miraba Jesús. «Sentados», instalados en una religión convencional, sin fuerza para seguir sus pasos. Descaminados, «al borde del camino» que lleva Jesús, sin tenerle como guía de nuestras comunidades cristianas.
¿Qué podemos hacer? A pesar de su ceguera, Bartimeo «se entera» de que, por su vida, está pasando Jesús. No puede dejar escapar la ocasión y comienza a gritar una y otra vez: «ten compasión de mí». Esto es siempre lo primero: abrirse a cualquier llamada o experiencia que nos invita a curar nuestra vida.
El ciego no sabe recitar oraciones hechas por otros. Sólo sabe gritar y pedir compasión porque se siente mal. Este grito humilde y sincero, repetido desde el fondo del corazón, puede ser para nosotros el comienzo de una vida nueva. Jesús no pasará de largo.
El ciego sigue en el suelo, lejos de Jesús, pero escucha atentamente lo que le dicen sus enviados: « ¡Ánimo! Levántate. Te está llamando». Primero, se deja animar abriendo un pequeño resquicio a la esperanza. Luego, escucha la llamada a levantarse y reaccionar. Por último, ya no se siente solo: Jesús lo está llamando. Esto lo cambia todo.
Bartimeo da tres pasos que van a cambiar su vida. «Arroja el manto» porque le estorba para encontrarse con Jesús. Luego, aunque todavía se mueve entre tinieblas, «da un salto» decidido. De esta manera «se acerca» a Jesús. Es lo que necesitamos muchos de nosotros: liberarnos de ataduras que ahogan nuestra fe; tomar, por fin, una decisión sin dejarla para más tarde; y ponernos ante Jesús con confianza sencilla y nueva.
Cuando Jesús le pregunta qué quiere de él, el ciego no duda. Sabe muy bien lo que necesita: «Maestro, que pueda ver». Es lo más importante. Cuando uno comienza a ver las cosas de manera nueva, su vida se transforma. Cuando una comunidad recibe luz de Jesús, se convierte.
José Antonio Pagola.
“En aquel tiempo, al salir Jesús de Jericó con sus discípulos y bastante gente, el ciego Bartimeo, el hijo de Timeo, estaba sentado al borde del camino, pidiendo limosna. Al oír que era Jesús Nazareno, empezó a gritar: «Hijo de David, Jesús, ten compasión de mí».
Muchos lo regañaban para que se callara. Pero él gritaba más: «Hijo de David, ten compasión de mí». Jesús se detuvo y dijo: «Llamadlo». Llamaron al ciego, diciéndole: «Animo, levántate, que te llama».
Soltó el manto, dio un salto y se acercó a Jesús. Jesús le dijo: « ¿Qué quieres que haga por ti?». El ciego le contestó: «Maestro, que pueda ver». Jesús le dijo: «Anda, tu fe te ha curado». Y al momento recobró la vista y lo seguía por el camino”.
CURARNOS DE LA CEGUERA
Maestro, que pueda ver.
¿Qué podemos hacer cuando la fe se va apagando en nuestro corazón? ¿Es posible reaccionar? ¿Podemos salir de la indiferencia? Marcos narra la curación del ciego Bartimeo para animar a sus lectores a vivir un proceso que pueda cambiar sus vidas.
No es difícil reconocernos en la figura de Bartimeo. Vivimos a veces como «ciegos», sin ojos para mirar la vida como la miraba Jesús. «Sentados», instalados en una religión convencional, sin fuerza para seguir sus pasos. Descaminados, «al borde del camino» que lleva Jesús, sin tenerle como guía de nuestras comunidades cristianas.
¿Qué podemos hacer? A pesar de su ceguera, Bartimeo «se entera» de que, por su vida, está pasando Jesús. No puede dejar escapar la ocasión y comienza a gritar una y otra vez: «ten compasión de mí». Esto es siempre lo primero: abrirse a cualquier llamada o experiencia que nos invita a curar nuestra vida.
El ciego no sabe recitar oraciones hechas por otros. Sólo sabe gritar y pedir compasión porque se siente mal. Este grito humilde y sincero, repetido desde el fondo del corazón, puede ser para nosotros el comienzo de una vida nueva. Jesús no pasará de largo.
El ciego sigue en el suelo, lejos de Jesús, pero escucha atentamente lo que le dicen sus enviados: « ¡Ánimo! Levántate. Te está llamando». Primero, se deja animar abriendo un pequeño resquicio a la esperanza. Luego, escucha la llamada a levantarse y reaccionar. Por último, ya no se siente solo: Jesús lo está llamando. Esto lo cambia todo.
Bartimeo da tres pasos que van a cambiar su vida. «Arroja el manto» porque le estorba para encontrarse con Jesús. Luego, aunque todavía se mueve entre tinieblas, «da un salto» decidido. De esta manera «se acerca» a Jesús. Es lo que necesitamos muchos de nosotros: liberarnos de ataduras que ahogan nuestra fe; tomar, por fin, una decisión sin dejarla para más tarde; y ponernos ante Jesús con confianza sencilla y nueva.
Cuando Jesús le pregunta qué quiere de él, el ciego no duda. Sabe muy bien lo que necesita: «Maestro, que pueda ver». Es lo más importante. Cuando uno comienza a ver las cosas de manera nueva, su vida se transforma. Cuando una comunidad recibe luz de Jesús, se convierte.
José Antonio Pagola.
.
viernes, 19 de octubre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 29º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (21-10-2018)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 10, 35-45
“En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir». Les preguntó: « ¿Qué queréis que haga por vosotros?». Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?». Contestaron: «Lo somos». Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beberlo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».”
Vosotros, nada de eso.
Camino de Jerusalén, Jesús va advirtiendo a sus discípulos del destino doloroso que le espera a él y a los que sigan sus pasos. La inconsciencia de quienes lo acompañan es increíble. Todavía hoy se sigue repitiendo.
Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo, se separan del grupo y se acercan ellos solos a Jesús. No necesitan de los demás. Quieren hacerse con los puestos más privilegiados y ser los primeros en el proyecto de Jesús, tal como ellos lo imaginan. Su petición no es una súplica sino una ridícula ambición: «Queremos que hagas lo que te vamos a pedir ». Quieren que Jesús los ponga por encima de los demás.
Jesús parece sorprendido. «No sabéis lo que pedís ». No le han entendido nada. Con paciencia grande los invita a que se pregunten si son capaces de compartir su destino doloroso. Cuando se enteran de lo que ocurre, los otros diez discípulos se llenan de indignación contra Santiago y Juan. También ellos tienen las mismas aspiraciones. La ambición los divide y enfrenta. La búsqueda de honores y protagonismos interesados rompen siempre la comunión de la comunidad cristiana. También hoy. ¿Qué puede haber más contrario a Jesús y a su proyecto de servir a la liberación de las gentes?
El hecho es tan grave que Jesús «los reúne » para dejar claro cuál es la actitud que ha de caracterizar siempre a sus seguidores. Conocen sobradamente cómo actúan los romanos, «jefes de los pueblos » y «grandes » de la tierra: tiranizan a las gentes, las someten y hacen sentir a todos el peso de su poder. Pues bien, «vosotros nada de eso».
Entre sus seguidores, todo ha de ser diferente: «El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos». La grandeza no se mide por el poder que se tiene, el rango que se ocupa o los títulos que se ostentan. Quien ambiciona estas cosas, en la Iglesia de Jesús, no se hace más grande sino más insignificante y ridículo. En realidad, es un estorbo para promover el estilo de vida querido por el Crucificado. Le falta un rasgo básico para ser seguidor de Jesús.
En la Iglesia todos hemos de ser servidores. Nos hemos de colocar en la comunidad cristiana, no desde arriba, desde la superioridad, el poder o el protagonismo interesado, sino desde abajo, desde la disponibilidad, el servicio y la ayuda a los demás. Nuestro ejemplo es Jesús. No vivió nunca «para ser servido, sino para servir». Éste es el mejor y más admirable resumen de lo que fue él: servicio a todos.
José Antonio Pagola.
“En aquel tiempo, se acercaron a Jesús los hijos de Zebedeo, Santiago y Juan, y le dijeron: «Maestro, queremos que hagas lo que te vamos a pedir». Les preguntó: « ¿Qué queréis que haga por vosotros?». Contestaron: «Concédenos sentarnos en tu gloria uno a tu derecha y otro a tu izquierda». Jesús replicó: «No sabéis lo que pedís, ¿sois capaces de beber el cáliz que yo he de beber, o de bautizaros con el bautismo con que yo me voy a bautizar?». Contestaron: «Lo somos». Jesús les dijo: «El cáliz que yo voy a beberlo beberéis, y os bautizaréis con el bautismo con que yo me voy a bautizar, pero el sentarse a mi derecha o a mi izquierda no me toca a mí concederlo; está ya reservado».
Los otros diez, al oír aquello, se indignaron contra Santiago y Juan. Jesús, reuniéndolos, les dijo: «Sabéis que los que son reconocidos como jefes de los pueblos los tiranizan, y que los grandes los oprimen. Vosotros, nada de eso: el que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos. Porque el Hijo del hombre no ha venido para que le sirvan, sino para servir y dar su vida en rescate por todos».”
NADA DE ESO ENTRE NOSOTROS
Vosotros, nada de eso.
Camino de Jerusalén, Jesús va advirtiendo a sus discípulos del destino doloroso que le espera a él y a los que sigan sus pasos. La inconsciencia de quienes lo acompañan es increíble. Todavía hoy se sigue repitiendo.
Santiago y Juan, los hijos del Zebedeo, se separan del grupo y se acercan ellos solos a Jesús. No necesitan de los demás. Quieren hacerse con los puestos más privilegiados y ser los primeros en el proyecto de Jesús, tal como ellos lo imaginan. Su petición no es una súplica sino una ridícula ambición: «Queremos que hagas lo que te vamos a pedir ». Quieren que Jesús los ponga por encima de los demás.
Jesús parece sorprendido. «No sabéis lo que pedís ». No le han entendido nada. Con paciencia grande los invita a que se pregunten si son capaces de compartir su destino doloroso. Cuando se enteran de lo que ocurre, los otros diez discípulos se llenan de indignación contra Santiago y Juan. También ellos tienen las mismas aspiraciones. La ambición los divide y enfrenta. La búsqueda de honores y protagonismos interesados rompen siempre la comunión de la comunidad cristiana. También hoy. ¿Qué puede haber más contrario a Jesús y a su proyecto de servir a la liberación de las gentes?
El hecho es tan grave que Jesús «los reúne » para dejar claro cuál es la actitud que ha de caracterizar siempre a sus seguidores. Conocen sobradamente cómo actúan los romanos, «jefes de los pueblos » y «grandes » de la tierra: tiranizan a las gentes, las someten y hacen sentir a todos el peso de su poder. Pues bien, «vosotros nada de eso».
Entre sus seguidores, todo ha de ser diferente: «El que quiera ser grande, sea vuestro servidor; y el que quiera ser primero, sea esclavo de todos». La grandeza no se mide por el poder que se tiene, el rango que se ocupa o los títulos que se ostentan. Quien ambiciona estas cosas, en la Iglesia de Jesús, no se hace más grande sino más insignificante y ridículo. En realidad, es un estorbo para promover el estilo de vida querido por el Crucificado. Le falta un rasgo básico para ser seguidor de Jesús.
En la Iglesia todos hemos de ser servidores. Nos hemos de colocar en la comunidad cristiana, no desde arriba, desde la superioridad, el poder o el protagonismo interesado, sino desde abajo, desde la disponibilidad, el servicio y la ayuda a los demás. Nuestro ejemplo es Jesús. No vivió nunca «para ser servido, sino para servir». Éste es el mejor y más admirable resumen de lo que fue él: servicio a todos.
José Antonio Pagola.
.
jueves, 18 de octubre de 2018
FALLECIMIENTO DE NUESTRO HERMANO D. MANUEL GARCÍA PARRA
Acabamos de recibir la triste noticia del fallecimiento de nuestro veterano y querido hermano D. Manuel García Parra.
El 28 de diciembre de 2013 fue homenajeado junto a su familia por la Hermandad con el título de "Familia lauretana". Aquel día pasamos un agradable rato con todos ellos, en entrañable charla con nuestro hermano Manolo, que a sus 87 años gozaba de una perfecta memoria y nos hizo recordar muchos de los momentos que vivió en la Hermandad en especial los años que perteneció a la Junta de Gobierno como encargado de la lotería semanal que entonces se realizaba. Antes de despedirnos se le hizo entrega de un conjunto escultórico representativo de la Sagrada Familia, agradeciendo en nombre suya, el de su mujer, Antonia Romero, actual Camarera de honor de la Virgen de Loreto, de sus hijos Paco Antonio y su esposa Mª Ángeles,también del equipo de camareras de la Virgen, y nietos, todos hermanos de nuestra Hermandad, este merecido reconocimiento.
Mañana viernes en el Tanatorio de nuestra ciudad y a las 17:30 horas se llevará a cabo el funeral por su eterno descanso.
Descanse en Paz y que brille para él la luz eterna.
miércoles, 17 de octubre de 2018
CABILDO GENERAL DE APERTURA DE CURSO
Estimado hermano:
De orden del Sr. Hermano Mayor y según establecen nuestros vigentes Estatutos, tengo el honor de convocarle al CABILDO GENERAL DE APERTURA DE CURSO que celebrará nuestra Hermandad el próximo día 23 de octubre, martes, del presente año, en nuestra sede canónica de
la Parroquia del Apóstol San Pedro, a las20,45 h.en primera convocatoria y 21,15 h. en segunda y última, con arreglo al siguiente Orden del día:
1. Lectura del acta anterior y su aprobación si procede.
2. Programa de actos y actividades para el curso 2018-2019
3. Lectura y aprobación del presupuesto económico 2018-2019.
4. Ruegos y preguntas.
Lo que le comunico a los efectos de citación, recordándole que todos los hermanos mayores de 18 de años, con al menos un año de antigüedad en la Hermandad y que hayan realizado la Recepción Canónica tienen el derecho y el deber de asistir a los Cabildos Generales.
En la espera que este Cabildo sirva para fomentar nuestro compromiso evangélico, recibe un fraternal abrazo en Cristo:
D. Vicente Lozano González Dña. Bella Mª Calderón Padilla
Vº Bº Hermano Mayor Secretaria
De orden del Sr. Hermano Mayor y según establecen nuestros vigentes Estatutos, tengo el honor de convocarle al CABILDO GENERAL DE APERTURA DE CURSO que celebrará nuestra Hermandad el próximo día 23 de octubre, martes, del presente año, en nuestra sede canónica de
1. Lectura del acta anterior y su aprobación si procede.
2. Programa de actos y actividades para el curso 2018-2019
3. Lectura y aprobación del presupuesto económico 2018-2019.
4. Ruegos y preguntas.
Lo que le comunico a los efectos de citación, recordándole que todos los hermanos mayores de 18 de años, con al menos un año de antigüedad en la Hermandad y que hayan realizado la Recepción Canónica tienen el derecho y el deber de asistir a los Cabildos Generales.
En la espera que este Cabildo sirva para fomentar nuestro compromiso evangélico, recibe un fraternal abrazo en Cristo:
D. Vicente Lozano González Dña. Bella Mª Calderón Padilla
Vº Bº Hermano Mayor Secretaria
LOTERÍA NAVIDAD 2018
Ya están disponibles para todos los hermanos, fieles, devotos y público en general, las participaciones de la Lotería de Navidad que nuestra Hermandad ha preparado para este año 2018. Como podéis ver en la foto, el número con el que este año nos vamos a llevar un buen pellizquito es el 55.712
Toda aquella persona interesada en adquirir participaciones, o bien en colaborar con la hermandad en la venta de las mismas puede ponerse en contacto con nuestro tesorero cualquier viernes por la noche durante los cultos que celebra la hermandad, o mediante la siguiente dirección de correo electrónico: cucosantacruz@hotmail.com
También están disponibles en la Herboristería Lala,comercio ubicado frente a la puerta principal de la Parroquia de San Pedro.
Algunos pensaréis que es más bonito, otros que más feo que el del año pasado... pero de lo que estamos seguros es de que este año nos toca. ¿Os quedaréis sin vuestra participación?
Toda aquella persona interesada en adquirir participaciones, o bien en colaborar con la hermandad en la venta de las mismas puede ponerse en contacto con nuestro tesorero cualquier viernes por la noche durante los cultos que celebra la hermandad, o mediante la siguiente dirección de correo electrónico: cucosantacruz@hotmail.com
También están disponibles en la Herboristería Lala,comercio ubicado frente a la puerta principal de la Parroquia de San Pedro.
Algunos pensaréis que es más bonito, otros que más feo que el del año pasado... pero de lo que estamos seguros es de que este año nos toca. ¿Os quedaréis sin vuestra participación?
viernes, 12 de octubre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 28º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (14-10-2018)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 10,17-30
“En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?». Jesús le contestó: « ¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre». El replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño». Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme». A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: « ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!». Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios».
Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?». Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».
Pedro se puso a decirle: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo: «Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más —casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones—, y en la edad futura, vida eterna».”
UNA COSA NOS FALTA
Una cosa te falta…
El episodio está narrado con intensidad especial. Jesús se pone en camino hacia Jerusalén, pero antes de que se aleje de aquel lugar, llega "corriendo" un desconocido que "cae de rodillas" ante él para retenerlo. Necesita urgentemente a Jesús.
No es un enfermo que pide curación. No es un leproso que, desde el suelo, implora compasión. Su petición es de otro orden. Lo que él busca en aquel maestro bueno es luz para orientar su vida: « ¿Qué haré para heredar la vida eterna?». No es una cuestión teórica, sino existencial. No habla en general; quiere saber qué ha de hacer él personalmente.
Antes que nada, Jesús le recuerda que «no hay nadie bueno más que Dios». Antes de plantearnos qué hay que "hacer", hemos de saber que vivimos ante un Dios.
Bueno como nadie: en su bondad insondable hemos de apoyar nuestra vida. Luego, le recuerda «los mandamientos» de ese Dios Bueno. Según la tradición bíblica, ése es el camino para la vida eterna.
La respuesta del hombre es admirable. Todo eso lo ha cumplido desde pequeño, pero siente dentro de sí una aspiración más honda. Está buscando algo más. «Jesús se le queda mirando con cariño». Su mirada está ya expresando la relación personal e intensa que quiere establecer con él.
Jesús entiende muy bien su insatisfacción: «una cosa te falta». Siguiendo esa lógica de «hacer» lo mandado para «poseer» la vida eterna, aunque viva de manera intachable, no quedará plenamente satisfecho. En el ser humano hay una aspiración más profunda.
Por eso, Jesús le invita a orientar su vida desde una lógica nueva. Lo primero es no vivir agarrado a sus posesiones, «vende lo que tienes». Lo segundo, ayudar a los pobres, «dales tu dinero». Por último, «ven y sígueme». Los dos podrán recorrer juntos el camino hacia el reino de Dios.
El hombre se levanta y se aleja de Jesús. Olvida su mirada cariñosa y se va triste. Sabe que nunca podrá conocer la alegría y la libertad de quienes siguen a Jesús. Marcos nos explica que «era muy rico».
•¿No es ésta nuestra experiencia de cristianos satisfechos de los países ricos?
•¿No vivimos atrapados por el bienestar material?
•¿No le falta a nuestra religión el amor práctico a los pobres?
•¿No nos falta la alegría y libertad de los seguidores de Jesús?
José Antonio Pagola.
“En aquel tiempo, cuando salía Jesús al camino, se le acercó uno corriendo, se arrodilló y le preguntó: «Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna?». Jesús le contestó: « ¿Por qué me llamas bueno? No hay nadie bueno más que Dios. Ya sabes los mandamientos: no matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, no estafarás, honra a tu padre y a tu madre». El replicó: «Maestro, todo eso lo he cumplido desde pequeño». Jesús se le quedó mirando con cariño y le dijo: «Una cosa te falta: anda, vende lo que tienes, dale el dinero a los pobres, así tendrás un tesoro en el cielo, y luego sígueme». A estas palabras, él frunció el ceño y se marchó pesaroso, porque era muy rico.
Jesús, mirando alrededor, dijo a sus discípulos: « ¡Qué difícil les va a ser a los ricos entrar en el reino de Dios!». Los discípulos se extrañaron de estas palabras. Jesús añadió: «Hijos, ¡qué difícil les es entrar en el reino de Dios a los que ponen su confianza en el dinero! Más fácil le es a un camello pasar por el ojo de una aguja, que a un rico entrar en el reino de Dios».
Ellos se espantaron y comentaban: «Entonces, ¿quién puede salvarse?». Jesús se les quedó mirando y les dijo: «Es imposible para los hombres, no para Dios. Dios lo puede todo».
Pedro se puso a decirle: «Ya ves que nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido». Jesús dijo: «Os aseguro que quien deje casa, o hermanos o hermanas, o madre o padre, o hijos o tierras, por mí y por el Evangelio, recibirá ahora, en este tiempo, cien veces más —casas y hermanos y hermanas y madres e hijos y tierras, con persecuciones—, y en la edad futura, vida eterna».”
UNA COSA NOS FALTA
Una cosa te falta…
El episodio está narrado con intensidad especial. Jesús se pone en camino hacia Jerusalén, pero antes de que se aleje de aquel lugar, llega "corriendo" un desconocido que "cae de rodillas" ante él para retenerlo. Necesita urgentemente a Jesús.
No es un enfermo que pide curación. No es un leproso que, desde el suelo, implora compasión. Su petición es de otro orden. Lo que él busca en aquel maestro bueno es luz para orientar su vida: « ¿Qué haré para heredar la vida eterna?». No es una cuestión teórica, sino existencial. No habla en general; quiere saber qué ha de hacer él personalmente.
Antes que nada, Jesús le recuerda que «no hay nadie bueno más que Dios». Antes de plantearnos qué hay que "hacer", hemos de saber que vivimos ante un Dios.
Bueno como nadie: en su bondad insondable hemos de apoyar nuestra vida. Luego, le recuerda «los mandamientos» de ese Dios Bueno. Según la tradición bíblica, ése es el camino para la vida eterna.
La respuesta del hombre es admirable. Todo eso lo ha cumplido desde pequeño, pero siente dentro de sí una aspiración más honda. Está buscando algo más. «Jesús se le queda mirando con cariño». Su mirada está ya expresando la relación personal e intensa que quiere establecer con él.
Jesús entiende muy bien su insatisfacción: «una cosa te falta». Siguiendo esa lógica de «hacer» lo mandado para «poseer» la vida eterna, aunque viva de manera intachable, no quedará plenamente satisfecho. En el ser humano hay una aspiración más profunda.
Por eso, Jesús le invita a orientar su vida desde una lógica nueva. Lo primero es no vivir agarrado a sus posesiones, «vende lo que tienes». Lo segundo, ayudar a los pobres, «dales tu dinero». Por último, «ven y sígueme». Los dos podrán recorrer juntos el camino hacia el reino de Dios.
El hombre se levanta y se aleja de Jesús. Olvida su mirada cariñosa y se va triste. Sabe que nunca podrá conocer la alegría y la libertad de quienes siguen a Jesús. Marcos nos explica que «era muy rico».
•¿No es ésta nuestra experiencia de cristianos satisfechos de los países ricos?
•¿No vivimos atrapados por el bienestar material?
•¿No le falta a nuestra religión el amor práctico a los pobres?
•¿No nos falta la alegría y libertad de los seguidores de Jesús?
José Antonio Pagola.
.
viernes, 5 de octubre de 2018
EL EVANGELIO DEL DOMINGO: 27º DEL TIEMPO ORDINARIO – CICLO B – (7-10-2018)
Lectura del santo evangelio según san Marcos 10,2-16
“En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús, para ponerlo a prueba: « ¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?». El les replicó: « ¿Qué os ha mandado Moisés?».
Contestaron: «Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio». Jesús les dijo: «Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios “los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».
En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. El les dijo: «Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio».
Le acercaban niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él». Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos”.
“En aquel tiempo, se acercaron unos fariseos y le preguntaron a Jesús, para ponerlo a prueba: « ¿Le es lícito a un hombre divorciarse de su mujer?». El les replicó: « ¿Qué os ha mandado Moisés?».
Contestaron: «Moisés permitió divorciarse, dándole a la mujer un acta de repudio». Jesús les dijo: «Por vuestra terquedad dejó escrito Moisés este precepto. Al principio de la creación Dios “los creó hombre y mujer. Por eso abandonará el hombre a su padre y a su madre, se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne”. De modo que ya no son dos, sino una sola carne. Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre».
En casa, los discípulos volvieron a preguntarle sobre lo mismo. El les dijo: «Si uno se divorcia de su mujer y se casa con otra, comete adulterio contra la primera. Y si ella se divorcia de su marido y se casa con otro, comete adulterio».
Le acercaban niños para que los tocara, pero los discípulos les regañaban. Al verlo, Jesús se enfadó y les dijo: «Dejad que los niños se acerquen a mí: no se lo impidáis; de los que son como ellos es el reino de Dios. Os aseguro que el que no acepte el reino de Dios como un niño, no entrará en él». Y los abrazaba y los bendecía imponiéndoles las manos”.
ACOGER A LOS PEQUEÑOS
Dejad que los niños se acerquen a mí.
El episodio parece insignificante. Sin embargo, encierra un trasfondo de gran importancia para los seguidores de Jesús. Según el relato de Marcos, algunos tratan de acercar a Jesús a unos niños y niñas que corretean por allí. Lo único que buscan es que aquel hombre de Dios los pueda tocar para comunicarles algo de su fuerza y de su vida. Al parecer, era una creencia popular.
Los discípulos se molestan y tratan de impedirlo. Pretenden levantar un cerco en torno a Jesús. Se atribuyen el poder de decidir quiénes pueden llegar hasta Jesús y quiénes no. Se interponen entre él y los más pequeños, frágiles y necesitados de aquella sociedad. En vez de facilitar su acceso a Jesús, lo obstaculizan.
Se han olvidado ya del gesto de Jesús que, unos días antes, ha puesto en el centro del grupo a un niño para que aprendan bien que son los pequeños los que han de ser el centro de atención y cuidado de sus discípulos. Se han olvidado de cómo lo ha abrazado delante de todos, invitándoles a acogerlos en su nombre y con su mismo cariño.
Jesús se indigna. Aquel comportamiento de sus discípulos es intolerable. Enfadado, les da dos órdenes: «Dejad que los niños se acerquen a mí. No se lo impidáis». ¿Quién les ha enseñado a actuar de una manera tan contraria a su Espíritu? Son, precisamente, los pequeños, débiles e indefensos, los primeros que han de tener abierto el acceso a Jesús.
La razón es muy profunda pues obedece a los designios del Padre: «De los que son como ellos es el reino de Dios». En el reino de Dios y en el grupo de Jesús, los que molestan no son los pequeños, sino los grandes y poderosos, los que quieren dominar y ser los primeros.
El centro de su comunidad no ha de estar ocupado por personas fuertes y poderosas que se imponen a los demás desde arriba. En su comunidad se necesitan hombres y mujeres que buscan el último lugar para acoger, servir, abrazar y bendecir a los más débiles y necesitados.
El reino de Dios no se difunde desde la imposición de los grandes sino desde la acogida y defensa a los pequeños. Donde éstos se convierten en el centro de atención y cuidado, ahí está llegando el reino de Dios, la sociedad humana que quiere el Padre.
José Antonio Pagola.
Dejad que los niños se acerquen a mí.
El episodio parece insignificante. Sin embargo, encierra un trasfondo de gran importancia para los seguidores de Jesús. Según el relato de Marcos, algunos tratan de acercar a Jesús a unos niños y niñas que corretean por allí. Lo único que buscan es que aquel hombre de Dios los pueda tocar para comunicarles algo de su fuerza y de su vida. Al parecer, era una creencia popular.
Los discípulos se molestan y tratan de impedirlo. Pretenden levantar un cerco en torno a Jesús. Se atribuyen el poder de decidir quiénes pueden llegar hasta Jesús y quiénes no. Se interponen entre él y los más pequeños, frágiles y necesitados de aquella sociedad. En vez de facilitar su acceso a Jesús, lo obstaculizan.
Se han olvidado ya del gesto de Jesús que, unos días antes, ha puesto en el centro del grupo a un niño para que aprendan bien que son los pequeños los que han de ser el centro de atención y cuidado de sus discípulos. Se han olvidado de cómo lo ha abrazado delante de todos, invitándoles a acogerlos en su nombre y con su mismo cariño.
Jesús se indigna. Aquel comportamiento de sus discípulos es intolerable. Enfadado, les da dos órdenes: «Dejad que los niños se acerquen a mí. No se lo impidáis». ¿Quién les ha enseñado a actuar de una manera tan contraria a su Espíritu? Son, precisamente, los pequeños, débiles e indefensos, los primeros que han de tener abierto el acceso a Jesús.
La razón es muy profunda pues obedece a los designios del Padre: «De los que son como ellos es el reino de Dios». En el reino de Dios y en el grupo de Jesús, los que molestan no son los pequeños, sino los grandes y poderosos, los que quieren dominar y ser los primeros.
El centro de su comunidad no ha de estar ocupado por personas fuertes y poderosas que se imponen a los demás desde arriba. En su comunidad se necesitan hombres y mujeres que buscan el último lugar para acoger, servir, abrazar y bendecir a los más débiles y necesitados.
El reino de Dios no se difunde desde la imposición de los grandes sino desde la acogida y defensa a los pequeños. Donde éstos se convierten en el centro de atención y cuidado, ahí está llegando el reino de Dios, la sociedad humana que quiere el Padre.
José Antonio Pagola.
.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



