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viernes, 10 de febrero de 2017

UN DÍA EN LA VIDA DE LA VIRGEN MARÍA

Dice San Lucas en su Evangelio que el ángel Gabriel fue enviado por Dios a Nazaret (cfr. Lc 1, 26), a una virgen llamada María, para anunciarle que iba a ser la madre del Mesías que todos los judíos esperaban, el Salvador.


Hace unos dos mil años Nazaret era una aldea desconocida para casi todos los habitantes de la tierra. En ese momento la Roma imperial brillaba llena de esplendor. Había muchas ciudades prósperas en las orillas del Mediterráneo. El bullicio de mercaderes y marineros inundaba muchas calles y plazas de ciudades portuarias o emporios comerciales. Nazaret, en cambio, era un puñado de pobres casas clavadas en unos promontorios de roca en la Baja Galilea. Ni siquiera en su región tenía una gran importancia. A algo más de dos horas de camino a pie se podía llegar a la ciudad de Séforis, donde se concentraba la mayor parte de la actividad comercial de la zona. Era una ciudad próspera, con ricas construcciones y un cierto nivel cultural. Sus habitantes hablaban griego y tenían buenas relaciones con el mundo intelectual greco-latino. En cambio, en Nazaret vivían unas pocas familias judías, que hablaban en arameo. La mayor parte de sus habitantes se dedicaban a la agricultura y la ganadería, pero no faltaba algún artesano como José, que con su ingenio y esfuerzo prestaba un buen servicio a sus conciudadanos haciendo trabajos de carpintería o herrería.

La casa de María

La casa de María era modesta, como la de sus vecinos. Tenía dos habitaciones. La interior, era una cueva que servía como granero y despensa. Tres paredes de adobe o mampostería adosadas a la roca delante de esa habitación interior sostenían un entramado de ramas, maderas y hojas que servía de techo, y formaban la habitación exterior de la casa. La luz entraba por la puerta. Allí tenían algunos útiles de trabajo y pocos muebles. Gran parte de la vida de familia se hacía fuera, a la puerta de la casa, tal vez a la sombra de una parra que ayudaría a templar el calor del verano.

Casi todos sus vecinos tenían una casa similar. Las excavaciones arqueológicas han sacado a la luz parte del antiguo Nazaret. En las casas se aprovechaban las numerosas cuevas que presenta el terreno para acondicionar en ellas sin realizar muchas modificaciones alguna bodega, silo o cisterna. El suelo se aplanaba un poco delante de la cueva, y ese recinto se cerraba con unas paredes elementales. Posiblemente las familias utilizarían el suelo de esa habitación para dormir.


Oraciones de la mañana

La jornada comenzaba con la salida del sol. Alguna oración sencilla, como el Shemá, y enseguida se iniciaba la dura faena. El Shemá es una oración, tomada de la Biblia, que comienza en hebreo por esa palabra, y dice así: “Shemá Israel (Escucha Israel), el Señor nuestro Dios es uno solo Señor. Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón y con toda tu alma y con todas tus fuerzas. Guarda en tu corazón estas palabras que hoy te digo. Incúlcaselas a tus hijos y háblales de ellas estando en casa o yendo de viaje, acostado o levantado. Atalas a tu mano como signo, ponlas en tu frente como señal. Escríbelas en las jambas de tu casa y en tus puertas” (Dt 6, 4-9).

Preparación de la comida

Una de las primeras tareas a realizar cada jornada, después de la oración, era la preparación del pan, alimento básico de cada día. Para eso, María, como solían hacer las mujeres, comenzaría por moler el grano de trigo o cebada para hacer la harina. Se han encontrado algunos molinos domésticos, de piedra, de la época de nuestro Señor, que se utilizaban para esta tarea. Después la harina se mezclaba con agua y un poco de sal para formar la masa, a la que se añadía —excepto durante la fiesta de la Pascua— una pizca de levadura. Con la masa fermentada se hacían unas tortas muy delgadas, o unos panecillos, que se cocían en el horno o enterrados en unas brasas, y se comían recién hechos.

La comida de cada día sería bastante parecida a la que conocemos actualmente en las regiones mediterráneas. El pan se partía con la mano, sin utilizar cuchillo, y se tomaba solo o con aceite, y acompañado por vino, leche, fruta, y cuando era posible por algo de carne o pescado. La leche se solía guardar en odres hechos con pieles de cabra cosidas, y se bebía directamente de los mismos. Lo más probable es que casi siempre al tomarla estuviese ácida. De la leche también se obtenían la mantequilla y el queso, que eran alimentos básicos allí donde había ganados, como en Galilea. Otro elemento importante en la alimentación de aquellas gentes era el aceite. Y también se tomaban las aceitunas conservadas en salmuera. El aceite se llevaba incluso cuando se iba de viaje, en unas botellitas planas de arcilla de forma parecida a una cantimplora. También era frecuente beber vino, que solía ser fuerte, y por eso se tomaba habitualmente rebajado con agua, y a veces mezclado con algunas especias, o endulzado con miel.

Entre los guisos más habituales estaban los de garbanzos o lentejas. Las verduras más conocidas eran las habas, los guisantes, los puerros, las cebollas, los ajos, y los pepinos. La carne que más se solía comer era la de cordero o cabra, y algo la de gallina. Las frutas más habituales eran los higos, los dátiles, las sandías y las granadas. Las naranjas, hoy tan abundantes en aquella zona, todavía no eran conocidas en la Galilea en la que vivió Santa María.

Antes de comer cada día, se solían recitar unas oraciones para dar gracias a Dios por los alimentos recibidos de su bondad. La bendición de la mesa se hacía más o menos en estos términos: “Benditos seas, Señor, Dios nuestro, rey del Universo, que nos has dado hoy para comer el pan, fruto de la tierra”. Y se respondía: “Amén”.

Transporte del agua y lavado de la ropa

Para la preparación de la comida, un trabajo duro que era necesario realizar cada día era el transporte del agua. La fuente de Nazaret estaba a cierta distancia, algo más de quince minutos andando desde las casas de la aldea. Posiblemente María iría allí cada mañana a llenar su cántaro, y regresaría a su hogar cargándolo sobre la cabeza, como es costumbre en la zona, para seguir su trabajo. Y algunos días tal vez tuviera que volver a sus inmediaciones en otros momentos del día, para lavar la ropa.

La ropa que tendría que lavar María sería la que utilizaban ella, José y Jesús. La vestimenta habitual estaba compuesta por un vestido o túnica interior, amplia, que solía ser de lino. Caía hasta las rodillas o pantorrillas. Podía ser sin mangas o con mangas hasta la mitad del brazo. La túnica se ceñía al cuerpo con una especia de faja, hecha con una franja larga y ancha de lino, que se enrollaba varias veces alrededor del cuerpo, pero no siempre ajustada de modo liso, sino que en algunas de esas vueltas se formaban pliegues, que podían utilizarse para llevar el dinero. Sobre la túnica se llevaba el vestido exterior, o manto, de forma cuadrada o redondeada, que habitualmente era de lana.

La mayor parte de los días de María fueron, sin duda, totalmente normales. Gastaba muchas horas en las tareas domésticas: preparación de la comida, limpieza de la casa y de la ropa, e incluso ir tejiendo la lana o el lino y confeccionando la ropa necesaria para su familia. Llegaría agotada al final del día, pero con el gozo de quien sabe que esas tareas aparentemente sencillas tienen una eficacia sobrenatural maravillosa, y que haciendo bien su trabajo estaba realizando una tarea de primera magnitud en la obra de la Redención.

Francisco Varo Pineda


lunes, 16 de enero de 2017

NUESTRA ROSARIO MATINAL A SANTO DOMINGO EN LA "PLUMA" DE NUESTRO HERMANO MARCO ANTONIO VELO

Una claridad antigua desflora los pespuntes del alba. La ciudad suena a motete en los acordes de la nostalgia. El acompasado airecillo de la amanecida acaricia -como la dermis de lo pretérito- la llegada de los primeros hermanos a la puerta lateral de San Pedro, léase calle Antona de Dios. Un azulejo de Virgen guapa despereza todos los somnolientos arrumacos de las oraciones aún no despiertas. La jornada es un -estrófico- conducto de ida y vuelta. Los cofrades de Loreto ya principian a abocetar trazos de azul oscuro -trajes de rigor- en el interior de una iglesia que acaba de abrir el Hermano Mayor Vicente Lozano. Relees en los renglones de la sinalefa interior el desgarrador instante -tan incruento- de la Madre sola al pie de la Cruz. Pura atribución ensangrentada…

En esta mañana de perfiles añejos -y cuasi de despedida extraoficial al año 2016- siguen cantando los pájaros de Juan Ramón Jiménez cuando los portalones del templo abren su amplitud a una calle Bizcocheros sin un alma en pena que presencie este hierático cortejo -rosario matinal- presidido por el valiosísimo simpecado del Rosario de los Montañeses. Lo porta, imperturbable, Juan Alfredo Calderón. Pronto se hacen los rezos que no precisan espectadores de acera a acera. Van dirigidos, verticalmente, a la Reina de los Cielos. La probidad de la devoción prevalece y sintetiza e incluso sostiene todas las descreencias de una sociedad en ciernes propensa a la cosificación del hombre. Cierran el cortejo dos ex Hermanos Mayores y Medallas de Oro de la institución: Miguel Puyol Vargas y Eduardo Velo García. El itinerario se traza hacia la iglesia de Santo Domingo. La suprema elocución de la memoria cobra tintes de remembranza ipso facto: cuando la Hermandad de Loreto buscó posada en 1974 con motivo del cierre temporal por obras de su sede canónica de San Pedro… fue la comunidad de padres dominicos la que hospitalariamente acogiera en su seno a la entonces cofradía sin posibles y sin morada siquiera…

La Hermandad de la Aviación -la otrora de capas blancas y túnica morada, la del regreso con olor a incienso y Manolito el del Huerto piropeando en codificable grito a su Loreto por calle Morenos a las tantas de la noche del Viernes Santo- llegaba -años setenta- a los brazos -destensados de puro abiertos- de los padres dominicos. Inocultable solidaridad ceñida a la mística de la intrahistoria jerezana. Allí, a los pies de la capilla de la Virgen del Rocío, aguardaban fray Domingo Campos -a la sazón vestidor de la Virgen- y el padre Paco, Francisco Fernández Cano, quien diestramente ejercía las labores de prior, el padre Ramón Fernández Aparicio, el padre Agustín López García y el padre Amador Mellado Moreno… Y, gabardina de caballero andante y pelo cano de cofrade experimentando, Ignacio Rodríguez Leonardo, hermano fundador de Loreto y cofrade ejemplarizante del Huerto… Ya luego, andando la perífrasis de los años, igualmente sobrevendrían priores como el padre Plaza, Agustín Turrado, el padre Porfirio Pérez Pontejo, el padre José Gabriel Rodríguez, el padre Vicente Cudeiro o el padre José Cuenca

La mañana es una sonata de subtextos en el faldón del agradecimiento lauretano. Con motivo de la efeméride de los 800 años de la Orden de Predicadores y los 750 de este Real Convento de Santo Domingo los cofrades de San Pedro otra vez se hacen presentes. Todo acontece in icto oculi. En un pestañeo con olor a niñez. Con acento de Miguel de Mañara. Con silueta de Luis Mateos Ríos. Con porte de Juan Fiz Rubio. Con caligrafía de Francisco Larraondo Hernández. Con delicadeza de María Luisa Aoreña de Izquierdo Sánchez-Prado. Con tenacidad de Juan Pedro Bernal del Blanco. Con excelencia y pajarita al cuello de Bartolomé Lora Lara… Virgen de Loreto, la espuma blanca del mar Jerez, en este día de azules claros, como la machadiana infancia, reescribe la filosófica ley del eterno retorno.


miércoles, 30 de marzo de 2016

NUESTRA ESTACIÓN PENITENCIAL EN LOS MEDIOS EN ESTE 2016

DIARIO DE JEREZ

"Nos vamos a la collación de San Pedro, en pleno corazón de la Albarizuela ¿Qué podemos decir de la Hermandad de Loreto? Loreto es el contrapunto ascético, el contraste silencioso del día: dejó magníficas sensaciones de hermandad clásica que inspira recogimiento y que regala sensaciones de buen gusto y de un estilo que va consolidando a pasos agigantados. La rectitud de un cortejo morado, que deseamos que poco a poco vaya siendo más amplio, un paso al que se le gana el máximo y una Virgen que en su forma de vestirla y de presentarla cada Viernes Santo nos sigue proporcionando una estampa de cofradía clásica que afianza sin reparos su propio estilo. La música de capilla y la coral de San Pedro Nolasco fue el complemento perfecto para disfrutar del paso de la hermandad por las calles de su feligresía y de todo Jerez."

LA LEVANTÁ DIGITAL

"Otra estampa mágica que ofreció el Viernes Santo fue la recogida de la Hermandad de Loreto por una calle Bizcocheros en penumbra -solo iluminada por los cirios de los nazarenos y por los candelabros de guardabrisas del paso- y que con el acompañamiento musical del Coro de Capilla San Pedro Nolasco lograron crear un clima de auténtico recogimiento."

COFRADEMANÍA

"Jerez sigue sin tener el cierre a la Semana Santa, que la Semana Santa se merece. Tiene el que tiene, y con eso nos conformamos. Pero no es el cierre ideal. Todos los años lo repetimos, y todos los años nos reafirmamos. El cierre a la Semana Santa que empieza el mismo Viernes Santo, es maravilloso, festero, cofradiero.. pero no es el que debiera tener el día del luto.

¿Por qué? Pues basicamente, porque no es de recibo que en una Semana Mayor en la que ya contamos con 45 cofradías de penitencia, sólo la Hermandad de Loreto saque a la calle los mimbres propios de lo fúnebre, el día en el que toman todo el protagonismo las corbatas negras. Sólo una cofradía -preciosa en su contemplación, eso sí, por cualquier rincón por donde pase- ya que las otras cuatro que procesionan en la jornada, lo hacen envueltas en otro tipos de aires menos serios."

JEREZ PENITENTE

"De distinto modo, Loreto estableció el contrapunto, la acogedora finura de una Hermandad que abrazó la melancolía de una madre desconsolada al pie de la Cruz.

Presenciar al paso de esta corporación por la calle Bizcocheros fue, otra vez, uno de los momentos de la jornada. Se conjugaron todos los detalles: la oscuridad rota por el reguero morado de los cirios al cuadril, la melodía sacra de San Pedro Nolasco y la escena, que se nos advino para que barruntáramos la delicada aflicción lauretana."


miércoles, 23 de marzo de 2016

EL HÁBITO NAZARENO,POR D. MANUEL JESÚS BARRERA RODRÍGUEZ,PBRO

Aprovechando mi guardia de Hospital en este Martes Santo, quiero compartir con mis hermanos Lauretanos, lo que significa, para este pobre cura pecador, vestir el hábito de nazareno, y digo hábito, no túnica porque para un verdadero cofrade debe ser un hábito.

EL HÁBITO NAZARENO, es una de las cosas que mejor define a nuestras Cofradías y que es como un compendio de todos los sentimientos religiosos, pródigos en profundos misterios y bellos simbolismos. El hábito nazareno, la túnica de que se reviste el penitente para acompañar al Señor de la Bondad, en su estación de penitencia. Aunque la túnica nazarena o el hábito penitencial no goza del carácter de verdadero ornamento litúrgico, sin embargo para el cofrade todo lo que dice relación con el culto externo debe adquirir un simbolismo singular y hondo significado religioso, y de tan alta elevación y espiritualidad, que debe estar en su apreciación al borde mismo de lo sagrado.

El hermano penitente se debe considerar como parte importante y principal de la liturgia procesional; como el elemento personal y necesario de un acto religioso y de culto tan extraordinario y solemne como es la procesión; procesión que de un lado representa una exaltación y glorificación, y de otro significa la aceptación y apropiación de esos méritos por el hombre, por el pecador, que, para hacerlos suyos, quiere vivir total e íntegramente la propia vida del Señor, seguir sus pasos, padecer y sufrir como El en su propia carne sus dolores y renunciamientos, y hasta crucificar sus vicios y pasiones en la cruz invisible de su penitencia pública.

El cofrade nazareno, el penitente, va a esta penitencia pública voluntariamente, sin ninguna coacción externa y con espíritu de total entrega a Dios, para abrazarse con la Cruz, y seguir al Señor en su Pasión, cumpliendo en sí las palabras del Maestro por medio de San Mateo: “Si alguno quiere venir en pos de Mi, niéguese a sí mismo, tome su cruz, y me siga”.

PRIMER REQUISITO: La voluntariedad, dice el Evangelista, “Si alguno quiere”, porque Cristo no desea que nos abracemos a la cruz ni con animadversión, ni siquiera con resignada aceptación, sino que la cruz, aunque es condición universal de la vida humana, y nadie puede sustraerse a ella, es libre, podemos abrazarla o no; pero si lo hacemos, debemos tomarla como amigos y no como esclavos de Cristo, como discípulos voluntarios del Señor, y no como cautivos o impelidos por la fuerza; con voluntad y alegría, y hasta con gozo, como Cristo se abrazó a la Cruz Redentora tan pronto como la vio en el Pretorio.

SEGUNDO REQUISITO: La negación de sí mismo, ¿a qué debemos renunciar? ¿Cómo hemos de negarnos a nosotros mismos? Como Cristo nuestro ejemplar y modelo; como Él, que siendo Dios y poseyendo la mayor dignidad de los cielos y de la tierra, toma el hábito y naturaleza humana, revestida de dolores, humillaciones y sufrimientos; como Él, que renuncia visiblemente a todas las consideraciones, a todos los consuelos, y a todos los honores que le son debidos; como El que sacrifica todos los bienes y hasta la misma vida, siendo Él es autor de la vida. Y eso es lo que debe practicar el penitente nazareno antes de empezar el seguimiento de Cristo, que es la procesión. Se niega a sí mismo; deja a un lado su nombre, su oficio, su profesión, sus títulos y honores, renuncia a su propio juicio, a su voluntad, a sus deseos, a sus afecciones e inclinaciones, aunque sean justas; mortifica sus ojos, sus oídos, su palabra, su lengua y todo su cuerpo, para no ver, ni oír, ni gustar, ni hablar, ni hacer otra cosa que la voluntad de Dios, manifestada por los responsables de la procesión y ordenada por la Junta de Gobierno de la Hermandad. Renuncia a todo para convertirse en el anonimato de un número, con una sola aspiración, hacer por nuestro bien lo que Cristo hizo tan sólo por nuestro amor, para que cuantos le vean en el cortejo penitencial y sacrificado de Cristo, le llamen con el mismo apelativo del Señor “nazarenos”.

Pero para que el ejemplar y modelo de Cristo sea más perfecto, el cofrade, después de acceder voluntariamente a la invitación de Cristo, y de renunciar a todo, y de negarse a sí mismo, siguiendo las palabras y el consejo de San Pablo a los Romanos, se viste de Cristo, “Revestíos del Señor Jesucristo”

El cofrade ha querido seguir a Cristo en todo, y por eso para acompañar debidamente a Jesús en su Pasión, en su dolores y en su Muerte, ha hecho suyas las palabras de San Pablo a los Romanos, “Vestíos del Señor Jesucristo”, y así como todo lujo, honor y fantasía le ha parecido poco para la túnica del Señor, escogió la túnica penitencial del cofrade nazareno, que, sin renunciar al decoro y magnificencia de quien sirve con ella una función sagrada, llevara el sello y cuño de Cristo.

Por ello la túnica del cofrade nazareno debía reflejar la humildad.

Cristo para servir al Decreto del Padre, siendo Dios, vistió humildemente la naturaleza humana. Se vistió de hombre, con sus sacrificios, con sus penalidades, con sus sufrimientos, con sus dolores y hasta con la muerte. El cofrade nazareno en cambio, humildemente se despoja, por el contrario, de todo lo que es humano, sus pasiones, sus dignidades, sus nombres, sus títulos, de todo, para convertirse en hombre de Cristo, en hermano del Señor, en cofrade penitente.

Por todo ello la túnica que viste es la misma túnica del Señor, la túnica de la gracia, la túnica tejida por las benditas manos de la Virgen de Loreto, la que llevó Él por los duros caminos de su Pasión, por las vías de Jerusalén, y por la calle de la Amargura, aquella de la que fue afrentosamente despojado en el Calvario, para que pudiera ser recogida por nosotros sus hermanos Lauretanos; aquélla, sobre la que echaron suerte los soldados romanos, porque no querían dividirla ni partirla; aquélla que todo cristiano tiene que recoger al pie de la cruz en que está Cristo desnudo, con desnudez humillante, expuesto a las miradas insolentes de todo un pueblo deicida.

Esta es la túnica de gracia que nos dejó el Señor, enriquecida con los méritos infinitos de su pasión. Esta en la túnica que representa la gracia de Cristo, que nos permite vestirnos de Cristo y adornarnos con El como con una vestidura preciosa, porque ya dijo San Pablo “los que estáis bautizados, estáis vestidos de Cristo” Esta la túnica de la gracia que un día recogimos en el Bautismo. Esta es la túnica, que llevamos con santo y noble orgullo por las calles de Jerez el Viernes Santo, aquellos que acompañan la Virgen de Loreto. y dejándonos acompañar por ella. El hábito nazareno es la túnica que un día nos dejó Cristo, como la más rica herencia al pie de la Cruz en el calvario. Esta es la túnica que el cofrade debe recoger y guardar con profundo cariño y como la más rica joya en lo más sagrado de su casa. Esta el túnica con la que ansiamos ir investidos el día, que despojado de todo y hasta de la vida, iniciemos la última procesión, que partiendo de la tierra, tiene proyección de eternidad.

Este es el verdadero ornamento sagrado, de que se reviste el cofrade nazareno penitente, para convertirse en ministro y casi sacerdote de este extraño rito y singular acto de culto, que es la procesión de penitencia.

El cofrade nazareno penitente es el mejor comentario sensible de la sentencia de Cristo en el Evangelio: “Si alguno quiere venir en pos de Mi,niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame.”



© Manuel Jesús Barrera Rodríguez Pbro.



miércoles, 8 de abril de 2015

NUESTRA ESTACIÓN PENITENCIAL EN LOS MEDIOS

-Cofrademanía: 

Y detrás, Loreto. Otro excelente cortejo de nazarenos. Discreto. De puntillas. Silente y por momentos, a destiempo ¡qué barbaridad! inmerso en la contradicción que supone salir a la calle el Viernes Santo, uno de los días más 'ruidosos' de nuestra Semana Mayor. Por eso, lo mejor fue, irse a ver la cofradía a su barrio de San Pedro, donde aquello sonaba como tenía que sonar, completando lo que la hermandad ponía en la calle, acompañando a su dolorosa. Un acierto este rincón de la ciudad, para ver a la Virgen sola y ante la Cruz.


-Diario de Jerez:

Del corazón de la Albarizuela, la Parroquia de San Pedro, llegó el contrapunto ascético a la algarabía que llega de las Viñas y del Campillo, con un morado y romántico cortejo, que se ha visto notablemente aumentado este año (bien por la juntas de Eduardo Velo y, desde finales de 2014, de Vicente Lozano), con un caminar adusto pero clásico, que podríamos denominar casi decimonónico. Jerez ha podido contemplar la soledad de María ante la Cruz, la María del “stabat mater dolorosa iuxta crucem lacrimosa”, la María que es imagen del sufrimiento de tantas madres y que está junto a tantas y tantas cruces y crucificados de nuestra historia y nuestro ahora. Con un exquisito exorno floral y un acompañamiento que incluía capilla musical y voces interpretando cantos litúrgicos del barroco, la Señora de San Pedro, que este año ha sido restaurada, bendijo a Jerez de manera sencilla y sin estridencias. A reseñar el acompañamiento de mandos del Ejército del Aire, que nos retrotraían a tiempos pretéritos, y de antiguos miembros del Ala 22, que daban impronta marcial al cortejo.


-Jerez Penitente:

La capilla musical y vocal de la hermandad de Loreto, un gran acierto para esta cofradía. Lástima que la mayoría del personal pase de este tipo de acompañamiento, denotando la escasa formación musical del público.


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lunes, 21 de abril de 2014

NUESTRA HERMANDAD ESTE VIERNES SANTO EN LOS MEDIOS

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Os transcribimos a continuación un par de comentarios realizados en distintos medios de comunicación sobre nuestra Estación Penitencial en este 2014:

-Diario de Jerez

¿Y qué decir de la Hermandad de Loreto? Contrapunto ascético a la algarabía que llega de las Viñas y del Campillo, con un morado y romántico cortejo, de hechuras que podríamos denominar casi decimonónicas, y que viene desde la parroquia de San Pedro, en pleno corazón de la Albarizuela. Este año, por fin, hemos podido contemplar la soledad de María ante la Cruz, la verdadera protagonista de la liturgia del Viernes Santo, la María del “stabat mater dolorosa iuxta crucem lacrimosa”, la María que está junto a tantas y tantas cruces y crucificados de nuestra historia y nuestro ahora. Con una exquisita puesta en escena, que incluía una capilla musical, y recuperando la presencia de miembros del Ejército del Aire acompañando a su Patrona, que recordaban tiempos cada vez más lejanos, la hermosísima Dolorosa, que este año ha estrenado una corona de plata, bendijo a nuestra ciudad con majestad sencilla, sin estridencias,

Con la humildad de unos hermanos y una cofradía que saben bien lo que tienen que hacer y, lo que es más importante aún, lo hacen.


-Cofrademanía

Loreto. Bien. Sin problemas. Salen, van a Catedral.. y vuelven, derrochando majestad sencilla.. y elegancia. Mucha elegancia, ya con un cortejo morado, y no "blanco y lila". Nuestra más sincera felicitación, y nuestros mejores deseos para el futuro, a ver si en Palacio les desbloquean de una vez, su proyecto de nuevo paso para la Virgen. A ver..



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miércoles, 11 de abril de 2012

DETALLES DE UN VIERNES SANTO

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-La primera levantá de este año,antes de iniciar nuestra Estación de Penitencia, estuvo a cargo de nuestro Hermano Mayor emérito,D.Antonio Berro Flores,el cual no estando al cien por cien de salud,optó un año más por acercarse a la parroquia de San Pedro,con gran esfuerzo por su parte, para ver a la Reina de los Cielos en el día de su salida procesional.Fue un ejemplo para aquellos hermanos que anteponen su participación en su Cofradía ante problemillas muchos más livianos de los que Antonio puede estar padeciendo actualmente.Cuando el cariño a la Virgen y la fidelidad a la corporación es tan grande,nada puede impedir estar con Ella en un día tan señalado como lo es el Viernes Santo.

-Por olvido de nuestro hermano D. Miguel Puyol en casa de su medalla de Oro,otorgada en su día por la Hermandad en reconocimiento,entre otras virtudes,a su trabajo y desinteresada entrega a la misma,tuvo a bien el intimo y cariñoso detalle de realizar su estación penitencial junto con la que,en su día, fuera la medalla de el recordado Rvdo Padre D. Fernando Rueda Cantarero,gran enamorado que fuese de la Virgen de Loreto.

-David Calleja,artista portuense que últimamente está llevando a cabo todos nuestro trabajos de bordados,tubo la ocasión un año más de poder contemplar la salida de la Cofradía desde el balcón del coro,de seguro que desde allí pudo recrearse aun más con el exorno floral del paso que él mismo había realizado en compañía de algunos de nuestros hermanos.

-Tremendo también el esfuerzo de toda la Cofradía para recuperar el retraso de 10 minutos aproximados con el que hicimos la salida del templo ante la incertidumbre de las tan temidas lluvias y así poder llegar a la hora prevista al palquillo.Gracias a este gran esfuerzo,logramos llegar con escasos dos minutos tarde al punto de toma de hora, sin que esta rapidez forzada hiciese que el cortejo se descompusiese o se formaran cortes entre el paso y este último.Gran culpa de que se pudiese cumplir ese horario fue debido al gran compromiso del equipo de capataces y cuadrilla junto con la seria coordinación de la Diputación de Gobierno.

-Emotiva dedicatoria la que tuvo nuestro capataz Jose Antonio González en una levantá a la altura del Gallo Azul para con nuestro hermano D. José Luís Ferrer,aquel que fuera Hermano Mayor de nuestra Cofradía y Presidente de la Unión de Hermandades por los años 80.

-Con gran atención y disponibilidad se mostró nuestro hermano y listero de la cuadrilla Carlos Gavira,ayudando a la cofradía en todo lo posible,desde arreglar un incensario al cual se le rompió una cadena hasta ayudar al Fiscal del paso en todo lo que este pudo necesitar o bien trasladarle la información que requería este en todo momento.El resto de los hermanos que componían la organización de la Hermandad con traje de calle estuvo al mismo nivel que el de Carlos,dispuestos a echar una mano y colaborar con la Diputación de Gobierno en todo lo que esta necesitase o le pidiese.

-Angustiosos fueron los momentos vividos en el recorrido desde Plaza Monti hasta la entrada en Catedral.Se preveía y nos informaban de lluvia inminente y la bajada hasta el primer Templo jerezano no era el lugar más idóneo para correr,a eso debemos de unirle la imposibilidad de acceder  de inmediato al encontarse la Hermandad de la Exaltación entrando en Catedral,por detrás nuestra al parecer,cosa que después comprobamos no fue así,la Cofradía del Cristo venía pisándonos los talones ante las temidas precipitaciones,por lo que urgía aceleráramos nuestra entrada,cosa que pudimos conseguir no sin un gran esfuerzo extra por parte de nuestros costaleros.

-La estancia en Catedral se alargó más de la cuenta,teniendo que permanecer de pié ejemplarmente en el interior de la misma más de una hora mientras se decidía,conjuntamente con el Consejo de la Unión de Hermandades, que decisión más acertada tomar .Tras la contestación afirmativa del equipo de capataces de que en una hora y cuarto aproximada podríamos estar en san Pedro,se decidió partir para el mismo por el camino casi habitual pero con un paso más ágil que el de costumbre,teníamos el tiempo muy justo para recogernos y no mojarnos.Dicho y hecho,en un ejemplo de servicio y entrega por parte de la "gente de abajo",nuestra corporación entraba en el Templo sin tener que soportar agua alguna,agua que al rato caería sobre Jerez produciendo una importante mojada a la Cofradía de San Telmo.Nuestro costaleros llegaron rotos por el sobreesfuerzo pero sabiendo que había merecido la pena si era para proteger a su Madre.

-Fe,Caridad y Amor,palabras repetidas hasta la saciedad por nuestro capataz Jose Antonio en muchas de las llamadas al martillo ,Fe en que todo saldría bien,Caridad con el compañero de trabajadera en una ayuda constante y Amor a la que es Madre de Dios y Madre nuestra.

-Gran alegría causó la decisión de vestir la túnica de ese hermano al que todos en las últimas semanas de la Cuaresma y por temas profesionales habíamos echado en falta,entendió que Ella es bálsamo para nuestras penas,consuelo de nuestras lagrimas y camino seguro ante la incertidumbre.

-Un susto de los grandes, unida a una gran pena, fue la que nuestro Director espiritual y Párroco de San Pedro llegó a sufrir al temer por unos momentos de que nuestra Madre tuviese que pasar la noche del Viernes Santo en el frío y solitario templo catedralicio debido a la amenaza de lluvia;no quería ni tan siquiera imaginar y padecer lo que sería pasar una sola noche lejos de la que es dueña y Reina de su Parroquia.Lo vimos salir ennerviado al encuentro de la Señora a la altura de José Luís Díez,cuando él se encontraba ya en San Pedro esperando su vuelta, cansado tras haberla acompañado hasta mediados de la Carrera Oficial.De agradecimiento total fueron sus palabras dirigidas a los hermanos y muy especialmente a los costaleros justamente en la entrada del paso en San Pedro.

-Si el comportamiento al frente del martillo de los hermanos González Leal fue ejemplar,no menos interesantes fueron sendas chicotás dadas por sus fieles contraguías,la de Raul en plena Plaza Monti cuando la amenaza de lluvia aumentaba y la antológica y larga de Jose Julio  llevando el paso muy unido al cortejo de nazarenos desde mediados de calle José Luís Díez hasta llegar a plaza Plateros,como bien digo, para el recuerdo.

-Resumiendo podríamos decir que,además de ser la única Cofradía que procesionó sin perjudicarle seriamente la lluvia, llevamos a cabo una modélica Estación Penitencial a la Santa Iglesia Catedral llena de emoción y de incertidumbre al estar la climatología realmente adversa durante casi todo el horario de nuestro recorrido,pero por supuesto sin deslucir ni rebajar lo más mínimo las cotas de categoría y calidad en el procesionar al que ya tenemos acostumbrado al pueblo de Jerez  y a nosotros mismos desde hace unos años atrás. A todos GRACIAS .


jueves, 7 de julio de 2011

I ANIVERSARIO DE LA NUEVA LEY DEL ABORTO

Esta semana se cumple 1 año de la entrada en vigor de la nueva ley del aborto.Traemos hoy a esta Agenda un artículo de nuestro Hermano Mayor, Eduardo Velo, publicado este martes en su blog http://jerezintramuros.blogspot.com/

 "Si nuestra vida fuese un camino de ida y vuelta, si al final de la vida tuviéramos la posibilidad de volver por nuestros pasos hacia atrás con el mismo nivel de conciencia, además de entender muchas cosas, tendríamos la ventaja de conocer el principio y,también, el final. Y el principio y el final no sería otro que aquel que nos descubre la ciencia, el momento de la fecundación cuando se crea un ser nuevo distinto del padre y de la madre, un ser humano con un código genético propio. El nuevo ser vivo diferente del padre y de la madre que está y vive dentro de la madre, depende de ella, pero no es de ella, la madre no es su dueña porque ese pequeño ser humano tiene la misma dignidad y el mismo derecho a la vida que tiene quienes son sus progenitores. Si pudiéramos volver hacia atrás con el mismo nivel de conciencia quizás muchas madres del mundo se darían cuenta la decisión tan importante que tomaron cuando optaron por no abortar, por no matar a su hijo y dejar que creciera a la vida. Cuantos abortos se evitarían con solo ver el rostro de un hijo.

Se denunciaba hace unos días desde el prestigioso Foro de opinión Cardenal Niño de Guevara la incongruencia y la hipocrecía y a la vez el descaro más absoluto de la ministra Bibiana Aido, curiosamente la ministra para la igualdad, al afirmar que prepara la reforma de la ley del aborto con el fin de ampliar los derechos de la mujer a abortar protegiendo su impunidad y a la intimidad de las personas que participan en las prácticas abortivas. Conceder a la mujer licencia para matar, no olvidemos que hablando en castellano abortar es matar, es destruir, es eliminar a un ser humano, a un hijo que es lo que mas duele, a un ser inocente e indefenso, y que según el método que utilice el médico , es descuartizar, despedazar o abrazar y envenenar al mas débil y el más desprotegido, el aborto es violar y pisotear el derecho humano más importante y el más fundamental de todos, el derecho a la vida.

Por eso cuando estos días la Unión de Hermandades de Jerez, en nombre de todos los cofrades, ha lanzado un comunicado manifestando su total rechazo al aborto, no ha hecho más que, con un gesto rotundo y valiente, actuar con coherencia con la fe que profesa el pueblo católico, cofrades o no cofrades. Una defensa del ser humano porque la defensa de la vida, por encima no solo de las creencias religiosas o de los intereses políticos, está muy por encima de los egoísmo personales, de esos egoísmo que para yo no perjudicarme me quito de encima, matándolo, lo que me estorba, lo que a mi no me beneficia, aunque lo que me estorbe o no me beneficie sea mi hijo.

El si a la vida es la noticia más importante que ha surgido desde la sede de la calle Curtidores en todo lo que llevamos de Cuaresma, quizás algún día tengamos que hacer una Semana Santa, tal como dice el comunicado, con bebés perfectamente formados con sus pies, manos y ojos, torturados por las prácticas abortivas como los nuevos Crucificados del siglo XXI, quizás algún día se nos pase factura por tanta pena de muerte para tantos seres indefensos e inocentes, quizás algún día esta sociedad se de cuenta que el crimen es abominable se llame como se quiera llamar, se envuelva como se quiera envolver, se justifique como se quiera justificar, quizás algún día nos demos cuenta que no todo lo que es legal y aprobado por mayoría es lícito. Ya lo dijo el gran pensador Julián Marías "la aceptación social del aborto es, sin duda alguna, lo más grave que ha acontecido en los últimos tiempos". Por eso el comunicado de la Unión de Hermandades en defensa de la vida define claramente la postura de quienes ven en la Verdad y en la Vida el único camino para la auténtica libertad de todos. El si a la vida de los cofrades es la noticia que debería haber acaparado portadas, algo mucho más importante incluso que la llegada de un nuevo Obispo,aunque desgraciadamente, venda más el hecho de si el Santo Entierro sigue siendo la primera o la última del Viernes Santo o las irregularidades municipales."

(Artículo publicado en Información Jerez el 14 de marzo de 2009. Este fin de semana, de nuevo, el sí a la vida ha resonado en las calles y plazas de España)
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domingo, 24 de abril de 2011

SENTIMIENTOS DEL VIERNES SANTO

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-De resignación: Desde unos días antes al Viernes Santo se presagiaba unas jornadas metidas en agua,y no fallaron las predicciones,esta Semana Santa ha dejado, de las 35 hermandades que tenemos en Jerez, sólo la oportunidad de que sean 17 las afortunadas en realizar su Estación de penitencia a la Santa Iglesia Catedral. Sinceramente pensé,ojeando algunas webs meteorológicas el jueves, que nos salvaríamos de la quema,que mejoraría ya por la tarde el tiempo,pero no fue así,y ante la posibilidad de chubascos intermitentes,la Junta de Gobierno sensatamente optó por no salir,como textualmente comenta nuestro hermano Fco. Antonio García Márquez en su blog De Jerez y su Frontera " Loreto siempre parte de una premisa para decir salimos o no. Si hay algo que vaya a impedir el correcto procesionar de la hermandad por las calles de nuestra ciudad se espera un año más y punto. Y eso fue lo que pasó. Nada de salir con miedo, de recogerse en la Catedral o de aligerar el paso.".Mejor es imposible explicarlo hermano.

-De madurez: Por la asistencia masiva de los hermanos a la Parroquia aún sabiendo la posibilidad  de no hacer Estación Penitencial este año debido a las inclemencias meteorológicas.Por acatar el conjunto total de la Cofradía de buenas maneras la decisión de nuestros dirigentes a no salir a la calle,desde costaleros y capataces hasta el más pequeño de los monaguillos o nazarenos.

-De compromiso: Del equipo de Diputación de Gobierno incluido colaboradores hasta el de Formación, que al suspenderse la salida lo tuvo todo perfectamente preparado y sincronizado,con unos íntimos rezos que incluyeron sones de la capilla musical y la participación del coro de capilla San Pedro Nolascos,que hicieron brillaran aún más si cabe esos momentos tras el comunicado del Hermano Mayor,haciéndonos vivir a los que estuvimos allí unos momentos de alto contenido espiritual como la ocasión requería.

-De gratitud: Ante "el buen hacer" y "habilidad" para ponernos en situación de nuestro párroco,D. Luís Delgado,con unas palabras cargadas de contenido y reflexiones muy adecuadas para la ocasión,como siempre perfectamente acompañado por nuestro diácono D. Enrique Rodríguez.Resaltar de entre ellas el recordatorio que D. Luís realizó a los allí presentes de la necesidad de que los cofrades de Loreto acudamos a los actos que se realizan desde la Hermandad,en especial a los rezos semanales de los viernes,donde se tienen en cuenta individualmente las intenciones particulares de los hermanos,y a la asistencia y participación por nuestra parte a las celebraciones en los Cabildos que durante el año se llevan a cabo.Gratitud igualmente para el detallazo por parte del Coro San Pedro Nolascos en acompañarnos en el día de nuestra salida procesional y que al verse truncada decidió, con sus acompasadas voces, participar  durante los rezos que tuvimos esa tarde, solemnizando aún más si cabe los mismos.Su último canto dedicado a la Virgen,Loreto del Viernes Santo, hizo que a muchos nos afloraran lagrimas forzosamente.

-De cariño y amplia devoción: Demostrada con creces por nuestro hermano mayor emérito D. Antonio Berro,que aún no encontrándose en plenas facultades físicas y de salud,decidió acercarse hasta nuestro Templo en su silla de ruedas para esperar al lado de Ella su posible salida,esa era su única preocupación,no su agresiva enfermedad ni su complicación para llegar hasta Ella con su bastón,sólo si su Madre recorrería las calles de Jerez en la tarde noche del Viernes Santo jerezano.Todo un ejemplo para nosotros los que nos llamamos cofrades lauretanos.

-De sorpresa: Cuando antes de terminar  D. Luís informó a los presentes que, durante la mañana del Sábado Santo, la Iglesia permanecería abierta en horario de 9 a 12 de la mañana para posibilitar así  la visita de todo aquel que quisiera,en especial de nosotros los hermanos,a Nuestra Madre de Loreto,con la intención de que fuese una mañana en que todos pudiéramos venir a verla,tener un momentito de reflexión y darle el pésame por la muerte de su Hijo,besando un cuadro de la faz de la Señora puesto allí mismo para tal efecto.Los que nos acercamos,que no fuimos pocos, sentimos que aquella era una ocasión perfecta para hablarle a Ella,de trasmitirle nuestro pesar por la perdida de su Hijo,de infundirle la Esperanza del que sabe que en unas horas Él resucitaría de entre los muertos,si a todo esto le unimos una música acertada de fondo,rezos puntuales del Santo Rosario y un ambiente perfecto dado por la claridad u oscuridad que invadía el templo y que se iba alternando caprichosamente por las vidrieras a las ordenes de la climatología jerezana,podríamos afirmar que a partir de años venideros esta será una cita para tener en cuenta y no faltar a ella.

-De Esperanza: Porque sabíamos que para el Domingo Cristo felizmente resucitaría, un año más lo celebraríamos en la noche del Sábado,más concretamente en la Vigília Pascual,donde nuevamente un grupo amplio de cofrades lauretanos nos daríamos cita en dicha celebración.Esperanza porque las cosas se han hecho y preparado bien,porque aunque duras,se han tomado este año decisiones complicadas y poco agradables,pero necesarias,Esperanza en que el año que viene,si Dios así lo quiere Nuestra Madre recorrerá las calles de Jerez en su ejemplerizante estación penitencial .

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martes, 6 de abril de 2010

SENTIMIENTOS DE UN VIERNES SANTO


-De Compromiso: Cuando llegamos al Templo a eso de las 4 de la tarde y el equipo de la Diputación Mayor de Gobierno no había aún comido ni tenía miras de hacerlo....al final venció la cordura y algo movieron el bigote.Por el acompañamiento de principio a fin tanto del Rvdo Padre D. Luís Delgado en la Presidencia de la Cofradía, como de nuestro Diácono D. Enrique Salas, en su puesto de Preste.

-De Impotencia: Cuando año tras año,los mismos hermanos de siempre,se empecinan en llegar con la hora muy muy justa;algo que se debería de corregir por parte de estos, que parecen no querer entender que así es muy complicado sacar un cortejo que raye la perfección a la calle.Algún que otro móvil echaba humo a eso de las 6 de la tarde.Algunos igualmente parecen olvidar o no estar acostumbrados aún (somos ya una Cofradía de cola), a estar durante el recorrido en absoluto silencio,hablando sólo lo estrictamente necesario y por causas mayores.

-De Amistad: Cuando nuestro Capataz Jose Antonio González cede la primera levantá al "hijo pródigo" de Loreto (como el mismo lo llamó), al otro José Antonio ( al Fernández,que fueron en su día capataces ambos de los Dolores), en agradecimiento a que gracias a él,es actualmente capataz de Nuestra Señora.Un nudo en la garganta ,que no se lo aconsejo a nadie, el que se nos formó a los que por "suerte" nos tocó ser testigos de aquel gesto y de aquellas palabras instantes previos a la salida.

-De Preocupación: Cuando recién bajado el paso la rampa,se intentaba a duras penas que el sudario no prendiera con los cirios cercanos,la actuación tanto de Juan Luís Pacheco,el pequeño de los Barberá,encendedor y contraguías fue determinante.

-De Asombro: Cuando un pequeño de unos 4/5 años de edad, a la altura la Plaza Aladro, se encaprichó con el instrumento musical de uno de los integrantes de la capilla musical,y a base de tirones intentaba este se lo "prestara",su padre no muy rápido, consiguió convencerle de que esa no eran formas de pedir nada.

-De Agradecimiento: Cuando los Capataces hicieron a la altura del Gallo azul una levantá con dedicación expresa a las mujeres de la parroquia, que allí presentes lo agradecieron con lagrimas incontroladas en los ojos.

-De Responsabilidad: La del cortejo de nazarenos, por su compostura en todo momento,la del equipo de capataces y costaleros,por su seriedad demostrada,teniendo presente en todo momento lo importante de su trabajo y disciplina,realizando un callado y desapercibido esfuerzo.

-De Disponibilidad: La que demostró por ejemplo nuestro hermano Manolo Porrua,que tras confirmar el hermano que debía de portar un farol en la Cruz de Guía su imposibilidad de acudir por temas laborales de última hora,accedió gustoso a portarlo el sin menor reparo, aún no estando en su mejor momento físico.También la de los hermanos y hermanas que incansablemente cuidan desde fuera del cortejo, como miembros del equipo de organización,de que todos los imprevistos se solucionen lo antes y de la mejor manera posible.

-De Alegría: Cuando nos levantamos y tras subir la persiana,vimos ese grandioso día, climatológicamente hablando, y posteriormente por acudir a todos los Controles de hora con minutos de adelanto con respecto al tiempo prefijado por la Unión de Hermandades.

-De Cariño: Al ofrecerle el equipo de Capataces a nuestro ex Hermano Mayor D. Antonio Berro, el que diera el mismo, en plena Alameda del Banco,una levantá, que creemos no se le olvidará ni a el ni a su señora e hijos nunca .

-De Solidaridad: Por la urgencia que se dio la Hermandad de la Exaltación para dejarnos el camino libre hacía Bizcocheros,y así no tener que soportar un gran parón al no haber pasado ellos aún por Honda.


Desde estas lineas,y creo hablar en el nombre de todos los hermanos, agradecer a todos el gran esfuerzo realizado para que  pudiéramos disfrutar de una maravillosa Estación de Penitencia el pasado Viernes Santo.

Felicitar tanto al cuerpo de nazarenos como a costaleros, a los capataces y sus equipos, diputación mayor de gobierno, así como al personal externo de la cofradía. Cada uno puso su granito de arena para conseguir, un año más, los objetivos marcados previamente.

Igualmente, y para terminar, agradecemos su asistencia a las representaciones del Ejército Español del Aire, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y Aviación Civil, que nos acompañaron en una jornada tan especial para nuestra Hermandad.

Deseamos que todo haya sido para Mayor Gloria de Dios y de su Santísima Madre.
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jueves, 17 de septiembre de 2009

NUESTROS HERMANOS OPINAN SOBRE LA BANDERA DE SAN PEDRO

. El pasado día 14 de septiembre se recibió en nuestra Hermandad, procedente del taller sevillano de Pedro Pablo Gallardo, la nueva bandera de San Pedro. Las dificultades personales por las que atraviesa el citado artista han retrasado considerablemente su entrega, prevista en principio para la pasada Cuaresma. Desde estas líneas rogamos a la Santísma Virgen, en su advación de Ntra Sra de Loreto en su Soledad, para que superadas las mismas pueda recuperar felizmente en breve su trayectoria profesional. Con esta insignia se pretende de un lado manifestar la integración de nuestra Corporación en la Parroquia en la que radica desde su fundación, constituyendo un símbolo de nuestra necesidad de participar más activamente en la pastoral de la misma. De otro lado, es signo de nuestra devoción y deseos de imitación de aquel pescador galileo que, dejándolo todo, siguió a Jesús, confirmó en la fe a sus hermanos después de la experiencia Pascual y contribuyó eficazmente a que la buena noticia del Evangelio llegara a todos los confines del orbe. Formalmente, y siguiendo el proyecto aprobado al respecto, la pieza adopta forma rectangular, terminando el extremo contrario al que se fija al asta en dos picos o cuchillos. Bordada en oro fino sobre terciopelo rojo vino tinto, consta de una ancha cenefa perimetral asimétrica formada por una sucesión de piezas de estilo rocalla. El centro lo ocupan otras piezas del mismo estilo que conforman una especie de medallón en cuyo interior figura la inscripción Tu es Petrus, simbolizando la frase evangélica en la que el Señor Jesús otorga a Pedro su primacía sobre el colegio apostólico (Tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia). Coronando la leyenda, una tiara pontificia y las llaves del Reino de los Cielos concedidas al apóstol. El paño se remata por un fleco corto de seda. La pieza cuelga de un asta de metal plateado realizada por el jerezano Antonio García, reutilizando piezas ya existentes labradas en su día por Orfebrería Villarreal y Orfebrería Santos, destacando el remate en forma de cruz pontificia. En la estación de penitencia del Viernes Santo esta insignia figurará abriendo el segundo tramo de cirios, y vendrá a sustituir a la bandera que, con los colores vaticanos, se ha venido usando hasta ahora. El espesor de los bordados, lo caprichoso de sus formas, la silueta del paño.... dotan a esta pieza de un pretendido efecto antiguo, que seguro será del gusto de todos los hermanos y cofrades en general. Enriquecemos con esta adquisición el patrimonio material de nuestra Hermandad, entendido siempre al servicio del culto, continuando la tradición que hemos heredado de nuestros mayores. Nos corresponde ahora esforzarnos por hacer presentes en nuestra vida personal y corporativa los valores del apóstol Pedro para que esta prenda adquiera su verdadero significado. Rogamos al Primer Papa para que así sea. Lorenzo Calderón Padilla .

miércoles, 4 de febrero de 2009

PIROPOS A NUESTRA COFRADIA

A raiz de los resultados de la encuesta sobre la túnica veo conveniente publicar esta recopilación de opiniones sobre la Estación Penitencial del pasado 2008,enviadas por nuestro Hno Mayor, son todas de informadores y cofrades que no son hermanos de la nuestra Hermandad. En el foro de la trabajadera: "El recorrido de la Hermandad de Loreto tiene partes para llenar cubos y cubos de baba mirando su transitar" "Me encanta esta Virgen y me encanta la sobriedad de su cortejo, para mi uno de los mejores de la Semana Santa. Ella iba preciosa, como nunca, muy bien arreglada y muy acompañada por numerosos nazarenos. Enhorabuena por este Viernes Santo donde habéis hecho ralla" "Cortejo de categoría, que ha ganado mucho desde el cambio de túnicas" "Enhorabuena, todo un deleite para los sentidos. Es una Cofradía que se disfruta desde la Cruz de Guía hasta el preste. Bien por ustedes" "De todo lo ocurrido el Viernes Santo me quedo con el caminar de la Hermandad de Loreto. Me encantó por la biblioteca y la plaza del Banco. Cortejo ordenado, junto, andando siempre. Me gusta esta Cofradía tela en la calle" En Cofrademanía: Beltrán Castell: Entre sus mejores momentos de la pasada Semana Santa "La seriedad y saber estar en la calle de la Hermandad de Loreto" Manolo Jaén: Entre lo mejor de la Semana Santa : "El paso de la Hermandad de Loreto por Tornería y Bizcocheros de vuelta a su casa. El cortejo absolutamente perfecto, y además un ambiente exquisito, pudiendo disfrutar plenamente de una Cofradía de negro". Petra Moreno: "Mejores Hermandades en la calle: Clemencia y Angustia. Mejor cortejo: Loreto, Peores cortejos: Coronación y Cristo En Prensa el Domingo de Resurrección: Diario de Jerez " Un cortejo riguroso que sigue ganado gracias a la nueva túnica" Información Jerez: "La presencia en la calle , sobria y elegante de la Hermandad de Loreto, volvió a ser plato de gusto para exquisitos paladares cofradieros" La Voz: "La elegancia del Viernes Santo tuvo su referencia en el barrio de San Pedro" " El cortejo de nazarenos de esta Cofradía, impresionante por su elegancia y su forma de ponerse en la calle cada Viernes Santo"