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martes, 9 de noviembre de 2010

LA CAPILLA ORATORIO TRAS LA RESTAURACION DEL TEMPLO EN 1981

Corría el 2 de marzo del año 1981,cuando el Templo de San Pedro,nuestra Sede,era bendecido e inagurado.Aparte de las modificaciones importantes llevadas a cabo tanto en la extructura como en la apariencia interna y externa de la edificación,una gran novedad nos ofrecería a nosotros los Cofrades Lauretanos.No era otra que la nueva Capilla Oratorio con acceso directo desde la calle Antona de Dios, donde iría ubicada a partir de entonces nuestra Titular y el muy venerado Santo Ecce Homo.Para los más jóvenes les aclararemos que la Virgen ocupó la actual capilla del sagrario.Adquirió de esta manera una independencia total del Templo,pues poseía una puerta que impedía el paso hacía el interior de la Parroquia cuando esta estaba fuera de la celebración del Culto,era a la vez una ventaja y un inconveniente.Ventaja,porque los devotos,colegiales o simples viandantes podíamos pasar a visitarles,rezarles,ectra. a cualquier hora del día,pues desde bien temprano, la Capillita tenía abierta sus puertas hasta bien entrada la tarde.Inconveniente, porque no era muy corriente y chocaba que mientras, por ejemplo, se celebraba una Boda,Bautizo o simplemente la Santa Misa,Ella permanecíera como "ajena" a todo lo que en el Templo se realizaba.La idea del recordado y querido Rvdo padre D. José Rodriguez Jiménez fue acogida desde un principio con bastante controversia, incluso se llegó por parte de alguna pequeña parte del pueblo llano, el calificar la ubicación de ambas imágenes de manera frívola y hasta con cierta falta de respeto.Finalmente el 1 de Mayo de 1993,la Virgen estrenaría nuevo emplazamiento en el antiguo retablo de San Pedro,donde hoy en día podemos contemplarla en su eterna actitud de esperarnos como Madre que ansía la visita de cualquiera de sus hijos.Atrás quedaron la dificil tarea de mover, a las ordenes de Pepe Vargas, el grueso cristal que protegía la talla de agentes externos,quedó atrás el siempre imponente y emotivo traslado de Ella desde este emplazamiento al Altar de Cultos, abrazada tan sólo por Vargas en un principio y posteriormente cuando ya la edad hacía mella en él, por un par de  hermanos bajo el rezo del Ave María,atrás quedó el saludo casi a diario y la entrada obligada de los que por allí pasabamos a cualquier hora del día o tarde.Para otros,con este traslado al interior del Templo,se ganó en solemnidad,prestancia,belleza plástica,y clara posibilidad de celebrar cualquier acto cultual con nuestra Señora presente,ectra.En cualquiera de los casos,lo importante siempre será que no nos olvidemos nunca de Ella ,como nunca Ella se olvida de nosotros.

 
Foto: José Vargas
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